¿Qué es la prediabetes?

Historia en Breve

  • La prediabetes se caracteriza por un ligero aumento en los niveles de glucosa en la sangre. Se estima que 84 millones de personas adultas que viven en los Estados Unidos tienen prediabetes– alrededor de 1 de cada 3 personas–y la gran mayoría ni siquiera lo sabe
  • Una investigación realizada por el Dr. Joseph Kraft sugiere que a pesar de que sus niveles de glucosa en ayunas sean normales, la gran mayoría de las personas son diabéticas. Solo el 20 % de los pacientes tenía un patrón que señalaba sensibilidad a la insulina postprandial saludable y un bajo riesgo de diabetes, lo que significa que el 80 % era pre-diabético o tenía “diabetes in situ”
  • Cualquier comida rica en carbohidratos de granos y azúcares genera un rápido aumento en los niveles de glucosa en la sangre. Para compensarlo, su páncreas secreta insulina en el torrente sanguíneo, lo que reduce el azúcar en la sangre
  • Con el tiempo, su cuerpo se vuelve insensible a la insulina, por lo que requiere de una cantidad cada vez mayor para poder realizar su función. Eventualmente, se vuelve resistente a la insulina y propenso al aumento de peso, lo que termina provocando diabetes
  • Actualmente, los investigadores creen que existen al menos cinco tipos de diabetes: Diabetes tipo 1 o insulinodependiente y cuatro tipos diferentes de diabetes tipo 2

Por el Dr. Mercola

La insulina es esencial para mantenerse con vida, desafortunadamente, la gran mayoría de las personas tiene resistencia a esta hormona esencial, lo que acelera el proceso de envejecimiento y contribuye con el desarrollo de las enfermedades degenerativas.

Cualquier comida rica en carbohidratos de granos y azúcares genera un rápido aumento en los niveles de glucosa en la sangre. Para compensarlo, su páncreas secreta insulina en el torrente sanguíneo, esto con el fin de reducir los niveles de azúcar en la sangre y evitar que muera.

Sin embargo, la insulina también puede reducir los niveles de azúcar en la sangre al convertirse en grasa. Así que mientras más insulina secreta, más engorda.

Si lleva una alimentación rica en granos y azúcares, sus niveles de glucosa en la sangre serán correspondientemente altos y con el tiempo, su cuerpo se vuelve insensible a la insulina, por lo que requiere de una cantidad cada vez mayor para poder reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Eventualmente, se vuelve resistente a la insulina y propenso al aumento de peso, lo que termina provocando diabetes.

La mayoría de las personas tienen prediabetes

La prediabetes1 se define como un aumento de glucosa en la sangre de más de 100 miligramos por decilitro (mg/dl) pero menos de 125 mg/dl, ya que con este último aumento se considera formalmente diabetes tipo 2.

De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, se estima que 84 millones de personas adultas – alrededor de 1 de cada 3 personas – tienen prediabetes y la gran mayoría ni siquiera lo sabe.

Sin embargo, este es un punto semántico discutible, ya que en mi libro cualquier nivel de azúcar en la sangre que esté por encima de 90 sugiere resistencia a la insulina. Como lo leerá a continuación, la obra principal del Dr. Joseph Kraft, autor de “Diabetes Epidemic and You: Should Everyone Be Tested?” sugiere que el 80 % de las personas que viven en los Estados Unidos – es decir, 8 de cada 10 – son resistentes a la insulina.

Con base en los datos obtenidos de 14 000 pacientes,2 Kraft, expresidente del departamento de patología clínica y medicina nuclear del Hospital St. Joseph, desarrolló una prueba predictiva para la diabetes.3 Hizo que los pacientes bebieran 75 gramos de glucosa y luego midió su respuesta de insulina en intervalos de media hora durante cinco horas.

Curiosamente, notó cinco patrones distintivos que sugieren que la gran mayoría de las personas ya eran diabéticas a pesar de que sus niveles de glucosa en ayunas eran normales.

Solo el 20 % de los pacientes tenía un patrón que señalaba sensibilidad a la insulina postprandial saludable y un bajo riesgo de diabetes, lo que significa que el 80 % de los pacientes eran pre-diabéticos o tenían “diabetes in situ”. Como lo explicó IDMProgram.com:4
Si simplemente espera hasta que se eleve la glucosa en la sangre, entonces tendrá diabetes tipo 2, no hay ninguna duda. Pero si tiene niveles normales de azúcar en la sangre, entonces sigue estando en riesgo de diabetes (prediabetes).
Es decir, estamos produciendo una gran cantidad de glucosa, pero vemos que el cuerpo es capaz de controlarla… porque la respuesta del cuerpo a una secreción muy alta de insulina es forzar a la glucosa a ir hacia las células, esto mantendrá niveles normales de glucosa en la sangre.
Sin embargo, no es normal. Es como tener un atleta entrenado que puede correr fácilmente 10 K en una hora y un atleta no entrenado que debe esforzarse al máximo para lograrlo. Esas personas que necesitan producir grandes cantidades de insulina para forzar a la glucosa a regresar a un nivel normal tienen un alto riesgo de diabetes”.

Cuatro tipos de diabetes tipo 2

Actualmente, un equipo de investigadores escandinavos argumenta que existen al menos cinco tipos de manifestaciones de diabetes: diabetes tipo 1 o insulinodependiente y cuatro tipos diferentes de diabetes tipo 2.5,6,7,8 Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los registros médicos de alrededor de 15 000 pacientes diabéticos en Suecia y Finlandia.

Al observar seis variables comunes, incluyendo la edad de diagnóstico, índice de masa corporal y severidad de la resistencia a la insulina, los investigadores descubrieron que los pacientes pueden clasificarse en cinco grupos diferentes:

  1. Tipo 1: Diabetes autoinmune grave (SAID por sus siglas en inglés). En su mayoría personas jóvenes y sanas con deficiencia de insulina permanente debido a una disfunción autoinmune.
  2. Tipo 2, subgrupo 1: Diabetes con deficiencia de insulina grave (SIDD por sus siglas en inglés). En su mayoría personas jóvenes y típicamente sanas con una producción de insulina severamente alterada. Incluye a personas con HbA1C, secreción alterada de insulina y resistencia moderada a la insulina.
  3. Tipo 2, subgrupo 2: Diabetes con resistencia a la insulina grave (SIRD por sus siglas en inglés). En personas con sobrepeso u obesidad cuyos cuerpos siguen produciendo insulina pero ya no responden a ella. La mayoría de estas personas tienen un metabolismo gravemente disfuncional y muestran síntomas más graves, incluyendo daño renal.
  4. Tipo 2, subgrupo 3: Diabetes leve relacionada con la obesidad (MOD por sus siglas en inglés). En personas con sobrepeso u obesidad que aunque no tienen resistencia a la insulina, presentan síntomas leves. La mayoría desarrollan enfermedades a una edad relativamente joven.
  5. Tipo 2, subgrupo 4: Diabetes leve relacionada con la edad (MARD por sus siglas en inglés). Las personas que desarrollan diabetes a una edad avanzada y presentan síntomas leves.

De acuerdo con el autor principal, Leig Groop, un endocrinólogo del Centro de Diabetes de la Universidad de Lund en Suecia y del Centro de Investigación Folkhalsan en Finlandia,9 “El diagnóstico y la clasificación actuales de la diabetes son insuficientes e incapaces de predecir complicaciones futuras u opciones de tratamiento”.

Personalmente creo que estos subtipos de la diabetes tipo 2 solo sirven para confundir más a las personas. Kraft lo dejó muy claro: Si tiene resistencia a la insulina – y recuerde que el 80 % de la población la tiene – entonces tiene diabetes tipo 2 o prediabetes, punto. Afortunadamente, este es uno de los problemas de salud más fáciles de corregir.

Todo lo que tiene que hacer es implementar una dieta cetogénica cíclica, tal y como lo explico en mi libro “Fat for Fuel”.

Controversia con respecto a los lineamientos sobre la diabetes

Las siguientes pruebas de sangre lo ayudarán a determinar si tiene prediabetes o diabetes:

Prueba de glucosa en ayunas. En términos generales, un nivel de glucosa en ayunas por debajo de los 100 miligramos por decilitro (mg/dl) sugiere que no tiene resistencia a la insulina, mientras que un nivel de entre 100 y 125 mg/dl sugiere prediabetes, lo que significa que tiene resistencia leve a la insulina.

Prueba de hemoglobina A1C, que mide la glucosa promedio en la sangre a lo largo del tiempo, por lo que se realiza de dos a cuatro veces al año. Esta prueba es más precisa que la prueba de glucosa en ayunas. Un nivel de A1C de entre 5.7 y 6.4 se considera prediabetes.

Un nivel por encima de los 6.5 se considera diabetes. Mientras mayor sea su nivel, peor es su sensibilidad a la insulina.

Prueba de insulina en ayunas. Esta prueba es aún más precisa. Un nivel normal de insulina en la sangre en ayunas es por debajo de 5, pero lo ideal es tener un nivel por debajo de 3.

Prueba oral de glucosa e insulina. Esta es la prueba más precisa y su mejor opción para conocer la sensibilidad a la insulina. Se realiza de la misma forma que la prueba OGTT (prueba oral de tolerancia a la glucosa) pero también mide su nivel de insulina.

Recopilan los datos y revisa el libro de Kraft para determinar si tiene prediabetes, esta prueba es mucho más precisa que la glucosa en ayunas y los niveles de insulina.

No me sorprende que la medicina convencional aún no tenga ni idea sobre todo esto, por lo que actualmente, el Colegio Americano de Médicos (ACP) está pidiendo valores de azúcar en la sangre menos agresivos para tratar la diabetes tipo 2.10

De acuerdo con el presidente del ACP, el Dr. Jack Ende, “existen daños relacionados con los tratamientos excesivos e inapropiados enfocados en los niveles de A1C”. Con la publicación de las nuevas directrices, actualmente el ACP recomienda un nivel de A1C de entre 7 y 8 %, en lugar de reducir los niveles recomendados por muchos grupos de diabetes.

Para todas aquellas personas que hayan bajado sus niveles, el ACP sugiere reducir o dejar los medicamentos por completo y “solo llegar a un nivel de A1c de entre 7 y 8”.

La Asociación Americana de la Diabetes ha rechazado firmemente esta recomendación del ACP porque considera que hay muchos riesgos involucrados, parece muy imprudente “solo permitir” que sus niveles aumenten hasta 8 sin hacer nada al respecto. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida son el mejor tratamiento, no los medicamentos.

La mayoría de los casos de diabetes tipo 2 pueden revertirse por completo sin el uso de medicamentos

Es importante entender que la diabetes tipo 2 y la prediabetes son causadas por la resistencia a la insulina (y leptina) y que la gran mayoría de las personas – probablemente alrededor del 80 % – están siendo afectadas por este problema de salud.

Esto significa que es rara la persona que no necesita modificar su alimentación o actividad física, ya que estos son dos de las estrategias de prevención y tratamiento más importantes y efectivas.

La buena noticia es que la diabetes tipo 2 – independientemente del subtipo – es completamente prevenible y reversible sin tener que recurrir a los medicamentos.

Originalmente, escribí mi libro “Fat for Fuel” (Grasas como Combustible) para los pacientes con cáncer, pero es incluso más efectivo para las personas con diabetes tipo 2. El cáncer es un problema de salud más complejo y más difícil de tratar y que le requiere hacer otros cambios, no solo alimenticios.

Sin embargo, la diabetes tipo 2 casi siempre puede resolverse con el tipo de plan de alimentación del que hablo en mi libro “Fat for Fuel”.

Así que recuerde, si le preocupa su salud, entonces es crucial tratar cualquier indicio de resistencia a la insulina y prediabetes. Aquí un breve resumen de algunas de las recomendaciones más importantes. En conjunto, este plan reducirá su riesgo de diabetes y enfermedades relacionadas y lo ayudará a evitar a ser víctima de un problema de salud que podría pasar desapercibido.

Limite los azúcares añadidos a un máximo de 25 gramos al día. Si tiene resistencia a la insulina o diabetes, debe reducir el consumo total de azúcar a 15 gramos al día hasta que su problema se haya resuelto (a partir de aquí puede aumentarlo a 25 gramos) y comenzar el ayuno intermitente lo antes posible.
Limite los carbohidratos netos (carbohidratos totales menos fibra) y la proteína, y remplazarlos con altas cantidades de grasas saludables de alta calidad como las semillas, frutos secos, mantequilla sin pasteurizar proveniente de animales de pastoreo, aceitunas, aguacate, aceite de coco, huevos orgánicos y grasas de origen animal, incluyendo las grasas omega-3.

Evite todos los alimentos procesados, incluyendo las carnes procesadas. Para obtener una lista de alimentos que son particularmente beneficiosos para las personas con diabetes, por favor consulte el artículo “Nueve superalimentos para diabéticos”.

Ejercítese regularmente cada semana y aumente su movimiento físico cotidiano en general, con el objetivo de permanecer sentado menos de tres horas al día.
Duerma lo suficiente. La mayoría de las personas necesitan alrededor de ocho horas de sueño por noche. Esto ayudará a normalizar su sistema hormonal. Las investigaciones han demostrado que la falta de sueño puede tener un impacto significativo en su sensibilidad a la insulina.
Optimice sus niveles de vitamina D, idealmente a través de la exposición al sol. Si utiliza un suplemento oral de vitamina D3, también debe asegurarse de aumentar su consumo de magnesio y vitamina K2, ya que estos tres nutrientes funcionan sinérgicamente.
Optimice su salud intestinal al comer regularmente alimentos fermentados y/o tomar un suplemento de probióticos de alta calidad.

Origen: ¿Qué es la prediabetes?

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