Saman: Propiedades Medicinales

SAMANEA SAMAN

El samán, algarrobo o árbol de la lluvia, cuyo nombre científico es Samanea saman, es un árbol extraordinario de la familia de las leguminosas que contiene múltiples usos, desde alimenticios, medicinales, ornamentales, maderables, entre otros. Es oriundo del trópico seco americano y se distribuye en todo el trópico húmedo y subhúmedo desde México a Venezuela, incluyendo la mayor parte de las islas caribeñas, así como en las islas del Pacífico.

Éste árbol se caracteriza por poseer un porte alto, de 10 a 25 metros de altura, corteza rugosa acanalada, copa simétrica amplia de 20 metros de diámetro en promedio y follaje plumoso con hojas compuestas. Posee flores rosadas y frutos tipo vainas rectas o ligeramente curvas color verde cuando están inmaduras, y marrones cuando están maduras, que contienen una pulpa seca, oscura, dulce y nutritiva que rodea entre 5 a 10 semillas. Su raíz es profunda, fuerte y amplia, que tiende a romper muros, aceras y calles cuando es sembrada cerca de infraestructuras.

Es un árbol con pocas exigencias, se adapta a diferentes condiciones de suelo, tolera alta alcalinidad y acidez, es altamente resistente a la sequía al superar la etapa juvenil y tolera encharcamiento. A las únicas condiciones a la cual es intolerable es a la sombra y al frío. Se reproduce comúnmente por semillas, aunque también se puede por esquejes y raíces.

El samán posee excelentes cualidades nutricionales, tanto en el fruto como en las hojas, con valores de proteína bruta que oscilan entre 30 y 20 %. Produce y distribuye gran cantidad de frutos o vainas de alta calidad nutritiva, constituyendo un importante y muchas veces único suplemento alimenticio para animales en épocas de sequía. Los frutos contienen una alta concentración de azúcares, predominantemente fructosa, lo que los convierte en un alimento altamente palatable, cuya semilla posee aceites insaturados de alta calidad nutricional. Su incorporación a las dietas incrementa el peso y producción de leche en vacas y otras especies. Las hojas, a pesar de su alto valor protéico, no son muy palatables, por lo que se someten a un proceso de ensilado para ser usado como alimento animal, obteniendo excelentes resultados.

El árbol del samán también posee múltiples propiedades medicinales; se ha comprobado que es efectivo contra el cáncer, eczemas, enteritis, inflamación, dolor de garganta, dolor de barriga, tuberclosis; y posee propiedades antimaláricas, antimicóticas, antipiréticas, astringentes, refrigerantes, laxantes, analgésicas, estomacales, entre otras. Para la prevención y control de estas enfermedades, son usadas diferentes partes del árbol en diferentes tipos de preparaciones, para varios tipos de afecciones y enfermedades:

Frutos: Su contenido de saponinas, esteroides, alcaloides, flavonoides, taninos y resinas, poseen una alta acción antimicrobiana, cuyo extracto acuoso ha sido efectivo contra bacterias patógenas para el ser humano como Escherichia coli, Staphylococcus aureus, Candida albicans y Pseudomonas aeruginosa. Extractos de la cáscara han demostrado tener buena actividad antioxidante, organoprotectora con potencial citotóxico. Su decocción es usada también como sedante natural.

Hojas: Su infusión es usada como laxante.

Semillas: Al ser molidas son usadas para prevenir el dolor de garganta

Corteza: La corteza externa hervida se aplica como cataplasma para curar el estreñimiento. Sin embargo, la decocción de la corteza interna, conjuntamente con hojas frescas es usada para combatir la diarrea.

Raíces: Son usadas como baño caliente para curar el cáncer de estómago.

Por su fuera poco, al samán todavía le quedan propiedades: brinda excelente sombra, es una especie maderable con una de las maderas más duras del mundo, su sola presencia abona el suelo por su relación simbiótica en las raíces con bacterias fijadoras de nitrógeno que capturan el nitrógeno atmosférico y lo incorporan al suelo, haciéndolo disponible para las plantas. Además, posee una característica encantadora y curiosa: al caer la noche sus hojas se cierran como las alas de una mariposa, para así dirigir el agua contenida en las mismas hacia las raíces, lo que le confiere mayor resistencia para tolerar épocas de sequía.

Además, para el venezolano el Samán es un árbol con un elevado valor simbólico y cultural. En nuestra cultura precolombina, éste era venerado por ser considerado sagrado, y se encontraba altamente vinculado a todos los aspectos de la vida de los indígenas. Uno de los ejemplares más emblemáticos es el Samán de Guere, árbol con enormes proporciones de unos 3000 años de edad, ubicado en Turmero, Estado Aragua, el cual fue declarado Monumento Histórico Nacional por su protagonismo en nuestra historia precolombina y libertaria. Ningún árbol venezolano está tan compenetrado con el devenir histórico del país como el samán. Su amplia copa alcanza para resguardar a todo un Pueblo, que unido y consciente de su papel protagónico y heróico que demanda la Historia, bajo su sombra se reúne para conquistar la última batalla: la verdadera Independencia.

ALIMENTACIÓN ANIMAL

El S. saman proporciona alta producción de vainas durante la estación seca, muy palatables, con alto valor proteico, aconsejables como suplemento para la alimentación de animales como rumiantes y monogástricos. Su incorporación a las dietas, en niveles entre 10-30 %, muestra incremento en peso y en producción de leche, en vacas lecheras y otras especies productivas (Roncallo et al. 2009)

Las hojas poseen alta cantidad de proteínas, pero no son muy palatables, sólo al ser ensilada con excelentes resultados.

Su consumo incrementa el peso de los animales, así como la producción de leche vacuna.

OTROS USOS

El aceite que se obtiene de las semillas contiene 5.6 % de ácidos grasos libres y está compuesto por nueve ácidos grasos, de ellos más del 90 % son insaturados (Esuoso 1996).

Es una especie maderable.

Su corteza es el mejor sustrato para el crecimiento de todas las especies de orquídeas.

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