Ese prodigio natural llamado cúrcuma

Raíz empleada en la confección del famoso curry de la India.

En fecha tan lejana como entre los años 610 y 320 antes de Cristo, ya en la India conocían de un vegetal denominado cúrcuma (Cúrcuma longa por su nombre científico), de la familia de las Cingiberáceas. Por entonces su principal uso era como colorante, fundamentalmente en la industria textil para teñir algodón, lana, seda, pieles y otros materiales.

Sin embargo, tanto en Asia, de donde es originaria, como en otras regiones del planeta, desde tiempos inmemoriales la cúrcuma ha sido utilizada para curar varios tipos de dolencias que afectaban a la población, sin dejar de reconocer su empleo en la gastronomía como condimento apreciado tanto por su sabor como el color amarillo que aporta a los arroces y las carnes, y uno de los ingredientes indispensables para el famoso curry de la India.

Mas,  sin dudas, en la farmacopea popular es considerada algo así como una estrella dentro de las plantas medicinales  para prevenir enfermedades que pueden afectar nuestra calidad de vida.

Y si de mejorar el estado de la salud humana se trata, debemos señalar que entre las múltiples propiedades del rizoma de la planta está la de ser  un excelente tónico estomacal que estimula las secreciones digestivas gástricas y facilita la digestión.

Por tal motivo resulta muy recomendable para personas inapetentes, con dispepsia o con digestiones lentas; especialmente aconsejadas en gastritis crónica hipocloridria (falta de secreciones ácidas en el estómago).

Hay quienes afirman, con toda razón, que la cúrcuma es un condimento naturalmente diseñado para el estómago. Los que así lo consideran fundamentan su criterio científico en que su contenido en zingibereno le aporta propiedades antiulcerosas, mientras que la sustancia 1-fenil-hidroxi-N-pentano estimula las secreciones de secretina, gastrina y jugos pancreáticos; además de contribuir en el mantenimiento del pH gástrico.

Para el malestar estomacal (dispepsia), la dosis recomendables es 500 mg. de cúrcuma en polvo, cuatro veces al día.

Del cantero a la cocina y el botiquín

En los últimos años, a través de los subprogramas de la llamada Agricultura Urbana en Cuba, ha ganado cada día más adeptos el cultivo de la cúrcuma, tanto entre los productores como en la población en general. Aunque a decir verdad, sin razón, en los últimos tiempos ha desaparecido entre las ofertas de las tarimas de agromercados y placitas.

Planta de la cúrcuma

Lo cierto es que ambas partes han comprendido la importancia en el consumo de este condimento, apreciado en el mundo entero por sus aportes a la cocina y a la medicina natural y tradicional, dadas sus propiedades curativas y preventivas ante determinadas enfermedades.

Además de su uso para el tratamiento de  trastornos estomacales, estudios han demostrado su eficacia ante otras dolencias. Esas investigaciones revelan que la cúrcuma  contiene también sustancias beneficiosas sobre el hígado como el borneol, la turmenona, el eugenol y el ácido cafeico. La turmenona ha presentado, además, acción hepatotónica.

Algunos estudios apuntan que la curcumina (pigmento amarillo presente en los rizomas) podría además tener acción colecistocinética, o que ayuda a eliminar las piedras de la vesícula biliar, y además tiene un efecto antiinflamatorio, por lo que actúa aliviando la sintomatología y siendo un buen remedio natural para la artritis reumatoide.

Por su lado, otras pesquisas  apuntan a que el consumo de la especia protege al organismo frente a enfermedades cardiovasculares. Tales presupuestos se sustentan en el hecho de que contiene componentes que ayudan a reducir el colesterol y los triglicéridos de manera natural, tal como demuestran los estudios científicos.

Es reconocida además como un remedio natural para la bronquitis, debido al contenido de curcumina con acción antibronquial y antiinflamatoria. Se utilizaba con ese fin en la antigüedad y estudios más modernos han confirmado esas propiedades.

Su uso resulta adecuado en el tratamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), para la cual se recomienda por sus principios antiinflamatorios, antioxidantes y antibronquiales. Para ese tratamiento tomar 500 mg. de cúrcuma tres veces al día.

Antidepresivo natural

Se dice que fueron los chinos los primeros en descubrir las propiedades medicinales de la cúrcuma y su efecto sobre el sistema nervioso (SN). Esas mismas cualidades, reconocidas por los asiáticos, llegaron hasta nuestros días como un antidepresivo natural.

Según estudios, la planta en cuestión posee numeroso compuestos estimulantes del SN, incluso se ha demostrado su incidencia sobre el sistema inmune y el estado de ánimo de las personas.

Las investigaciones sobre el tema dan cuentan de que el extracto de la cúrcuma atenúa las consecuencias fisiológicas del estrés. Tal acción se explica porque inhibe la enzima monoamino oxidada A (MAO A), provocando mayores niveles de serotonina.

En tanto, investigaciones científicas realizadas con la planta han demostrado su capacidad inmuno-moduladora, actuando a través de las citoquinas y los linfocitos T helper.

Manojo de rizomas

El rizoma de la cúrcuma contiene ukonan A (principalmente), B, C y D, un tipo de polisacárido que realiza actividad inmunológica. También son inmunomoduladores otros componentes en el citado tubérculo como el limoneno, zinc y el cobre.

Otro uso habitual que se ha atribuido a la planta durante mucho tiempo ha sido el de energizante y reconstituyente natural, lo que la convierte en un complemento ideal para las personas que sufren de agotamiento o energías bajas.

Su gran efecto medicinal se debe a su alto contenido en sustancias antioxidantes, que la convierten en un aliado para proteger nuestras células de los efectos degenerativos del ambiente.

Por tanto, introducir cúrcuma en nuestros platos, especialmente en épocas de estrés, exámenes y en estados catarrales, resultaría muy beneficioso para la salud humana. Y no faltan los que aseguran que esa especia podría ser un buen condimento en la dieta de personas con psoriasis.

De compuestos y derivados contra el cáncer

El rizoma de la cúrcuma contiene al menos diez componentes anticancerígenos, entre los que destacan la curcumina y curcuminoides, betacarotenos, curcumenol, curdiona, turmenona, terpineol y limoneno.

Las últimas investigaciones sobre los efectos de la suplementación con cúrcuma en el cuerpo han revelado que los curcuminoides tienen efecto protector frente al cáncer de piel, de duodeno, mama y colon.

Precisamente estos antioxidantes son los que dotan a la cúrcuma de un tipo de hierba muy recomendada en la prevención de determinadas enfermedades como el cáncer. Por este motivo su ingesta es recomendable en cualquier momento, estemos o no enfermos, ya que como medio preventivo es muy adecuado. Habitualmente se recomienda consumir cúrcuma para prevenir el cáncer de pecho, de piel y de colon.

Están documentados más de mil 300 estudios sobre la planta y sus beneficios de salud para los seres humanos. La investigación ha demostrado que es capaz de ayudar al cuerpo a deshacerse de las toxinas que causan cáncer. También bloquea los receptores de estrógeno y enzimas que promueven ese mal. Y se ha encontrado para detener el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en los tumores cancerosos, un factor importante para que no se propague por todo el cuerpo.

En uno de los descubrimientos anunciado por el Journal of Nutritional Biochemistry, los investigadores dicen que la curcumina, uno de los compuestos, podría ser la respuesta a la detención de un tipo de cáncer cerebral conocido por gliobastoma, uno de los más mortales. En el estudio los científicos demostraron que los tumores cerebrales disminuyeron en nueve de los once animales afectados al estudio, es de decir el 81 por ciento y sin evidencia de toxicidad.

Luego, el uso de la cúrcuma para el tratamiento de esta enfermedad puede inhibir la proliferación de células tumorales, además de la síntesis de una proteína que se cree es fundamental en la formación de tumores.  También explican que disminuye la inflamación, anula la transformación de células normales a tumorales y evita el suministro de sangre adicional necesaria para el crecimiento de células cancerosas.

¿Remedio contra el Alzheimer?

Las estadísticas dan cuentan de que en la India, la enfermedad de Alzheimer es relativamente poco común. Las personas mayores de 65 años que viven en determinadas zonas rurales de este país tienen menos de un punto porcentual de probabilidades de desarrollar la enfermedad. En las grandes ciudades el riesgo es de sólo el 2,4 por ciento. Los datos son realmente sorprendente si lo comparamos, por ejemplo con Estados Unidos, donde con esos mismos patrones se puede llegar hasta el 17 por ciento de probabilidad.

La respuesta a tal hallazgo los investigadores se la atribuyen a que en la nación asiática es muy habitual que sus habitantes consuman el curry, especias picantes y que es renglón básico de los alimentos indígenas. Los estudios han demostrado que un compuesto de este producto no sólo impide los cambios en el cerebro que conducen a la enfermedad, si no que también realmente se revierte una parte del daño si ya está presente.

El curry proviene de la planta cúrcuma, y la curcumina es un compuesto reconocible por ser el pigmento de color amarillo brillante. Pues resulta que uno de los beneficios de salud más emocionante de esta especia es su capacidad para reducir, prevenir y detener la inflamación.

Mientras que la inflamación es una respuesta normal y necesaria a la lesión o enfermedad, la inflamación crónica puede causar daño a los tejidos. Y los investigadores sostienen que este tipo de abultamiento juega un papel muy importante en la enfermedad de Alzheimer.

Si bien las placas y ovillos son de hecho las características de la enfermedad de Alzheimer, los estudiosos de esta patología ven en el daño cerebral causado por ella la presencia de inflamación siempre que las placas y ovillos forman.

De hecho, el proceso inflamatorio puede ocurrir años antes de la aparición del padecimiento, y ser el resultado de cualquier número de personas  que pueden contraer infecciones. Es por eso que la investigación actual está buscando maneras de proteger a las células del cerebro de tal efecto.

Investigadores de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA) que incursionan en el estudio de la cúrcuma han encontrado que puede ser más eficaz que los fármacos que actualmente se dispensan para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y la prevención.

Algunos de estos científicos han descubierto que la estructura real y la forma de la cúrcuma les permite penetrar la barrera sangre-cerebro de manera eficaz y se unen a la beta-amiloide.

Otros estudios muestran resultados de la cúrcuma como ayuda para eliminar el amiloide beta que ya está construido en las neuronas. Por otro lado, contribuye a mantener el metabolismo celular, favorece a las células a repararse a sí mismas, y las mantiene conectadas entre sí. En otras palabras, la planta ayuda a las células del cerebro a mantenerse saludables.

La investigación en curso sobre la cúrcuma resulta sumamente interesante. Una manera segura, natural y eficaz para proteger contra la enfermedad de Alzheimer casi parece demasiado bueno para ser verdad. Sin embargo, la nación de la India y su baja incidencia de la dolencia  son señales prometedoras.

Usted puede tenerla siempre a mano

Una vez conocidas las propiedades fundamentales de la cúrcuma, deben existir incentivos suficientes para el cultivo de tan beneficiosa herbácea. Pues si está preparado para tal empeño, sepa que se multiplica por medio de semillas o rizomas. La selección de estos últimos debe ser rigurosa, prefiriéndose aquellos vigorosos y de excelente sanidad.

En cuanto a la preparación del suelo, es recomendable ser esmerado y labrar en profundidad, dado que la porción útil es un rizoma que debe estar favorecido en su desarrollo. Asimismo es importante que el campo se encuentre libre de malezas.

Mientras que para la siembra es necesario no perder de vista que la plantación de los rizomas conviene realizarla desde el final del invierno hasta principio de la primavera. La distancia de plantación puede ser 0.70 m entre líneas y 0.30 m entre plantas, que variará en función de la maquinaria y el espacio disponible. La profundidad será de 0.10 m y se tapará con tierra.

Las labores culturales consistirán en la eliminación de malezas y el riego, la floración se produce durante el verano y posteriormente las hojas se marchitan.

Por su lado, la recolección se realiza después de la caída de las hojas. Se extraen los rizomas con ayuda de azadas o arado, teniendo cuidado de no dañarlos.

En la post-cosecha los rizomas se someterán a una clasificación por tamaño, se seleccionan los de mejor desarrollo y uniformidad y se eliminan las raicillas delgadas. Posteriormente se lavan para eliminar la tierra.

Los tubérculos son cortados longitudinalmente para facilitar su secado, que puede ser natural (se precisan varios días al sol) o mecánico. Después del secado se elimina la cutícula mediante raspado, es aquí donde el proceso industrial juega un papel importante. Se utilizan baterías de molinos en serie hasta obtener un polvo impalpable. ¿Se embulla?

Origen: Ese prodigio natural llamado cúrcuma | 5 de Septiembre

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