La Verdad Detrás de la Recomendaciones de las Pruebas de Papanicolaou

Historia en Breve

  • La recomendación sobre las pruebas de Papanicolaou, que sirven para la detección del cáncer cervical, normalmente asociado con el virus del papiloma humano (VPH), siempre ha sido realizarse una cada año, sin embargo, las nuevas recomendaciones se redujeron a una vez cada tres años
  • Es posible que las pruebas de Papanicolaou anuales no sean necesarias, pero la motivación para disminuir su frecuencia podría haber surgido de la preocupación por los resultados financieros, más que por una auténtica preocupación por la salud de las mujeres
  • La alternativa a los frotis cervicales es la tan promovida vacuna contra el VPH que ha sido un fracaso, menos del 27 % de las mujeres ha optado por recibirla, y siguen apareciendo informes sobre serios efectos perjudiciales
  • Hay pruebas de que las vacunas contra el VPH pueden aumentar el riesgo de cáncer de cuello uterino, en especial si estuvo expuesta al virus antes de recibir la vacuna

Por el Dr. Mercola

Las mujeres mayores de 21 años están siendo disuadidas de realizarse citologías vaginales cada año.

El Papanicolaou sirve para la detección de cáncer de cuello uterino, el cual normalmente está relacionado al virus del papiloma humano (VPH) que, según los funcionarios de salud, es responsable de la mayoría de los casos de cáncer cervical.

La USPSTF (Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los Estados Unidos) y la Sociedad Americana Contra el Cáncer están recomendando a las mujeres, someterse a exámenes de Papanicolaou solo una vez cada tres años, comenzando a los 21 y terminando alrededor de los 65 años de edad.

El problema con esta postura es que los frotis cervicales previenen las muertes por cáncer de cuello uterino de una manera mucho más efectiva que la vacuna contra el VPH.

Y es difícil comparar los posibles efectos secundarios de la vacuna contra el VPH con los posibles efectos secundarios de las pruebas de citología.

Nunca he escuchado hablar de alguien que haya muerto o quedado paralizado a causa de un frotis vaginal.

Ahora, no necesariamente estoy en desacuerdo con la recomendación de reducir la frecuencia de las pruebas de Papanicolaou.

Como dice Philip Castle de la Sociedad Americana de Patología Clínica:

“Si realiza la prueba cada año, encontrará muchas infecciones benignas que desaparecerán por sí solas… Se termina sobre examinando, y manipulando y tratado en exceso a mujeres que en realidad no están en riesgo de contraer cáncer cervical”.

Los efectos secundarios de la exploración en exceso pueden incluir sangrado vaginal, dolor, infecciones, riesgos de parto prematuro e impactos psicológicos por la posibilidad de enfrentar un diagnóstico de cáncer.

¿Por Qué Optar Por la Opción Más Peligrosa?

Lo que Sí me pregunto es, ¿por qué los grupos de apoyo contra el cáncer recomiendan deshacerse de un método de detección seguro y eficaz, que sabemos que salva vidas, mientras defienden enérgicamente la clara y arriesgada vacuna contra el VPH?

Desde que Gardasil salió al mercado en el año 2006, se han reportado muchos miles de serios eventos adversos al Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) del gobierno, los cuales incluyen 26 muertes solo en los últimos 12 meses.

Además, en los Estados Unidos el cáncer de cuello uterino ni siquiera se encuentra entre los 10 principales tipos de cáncer que cobran la vida de mujeres cada año; la tasa de mortalidad por cáncer de cuello uterino es de alrededor de 3 en 100 000 y la mayoría de las muertes por cáncer cervical ocurren en mujeres mayores que padecieron una infección crónica por VPH que no fue diagnosticada ni tratada durante muchos años.

La Detección Anual No Detecta Más el Cáncer Que un Examen Cada Tres Años

A pesar de las nuevas recomendaciones sobre las pruebas de Papanicolaou, la mayoría de los médicos le siguen recomendando a sus pacientes realizarse una revisión anual, sobre todo porque ellos (y sus pacientes) tienen el hábito de hacerlo.

Algunos médicos también temen que sus pacientes no vayan a las pruebas anuales y otras revisiones si no se requiere un Papanicolaou cada año. Sin embargo, hacer pruebas innecesarias no es la mejor manera de convencer a las mujeres para que se realicen revisiones regulares.

La evidencia demuestra que el examinar a las mujeres con el fin de detectar cáncer de cuello uterino más frecuentemente que cada tres años no detecta más cáncer.

Las mujeres, que no han estado expuestas al VPH, no están en riesgo de cáncer cervical. Además, es importante saber que la respuesta inmunológica de la mayoría de las mujeres es lo suficientemente fuerte como para eliminar la infección por VPH en un lapso de dos años sin ninguna intervención–de hecho, esto es lo que sucede el 90 % de las ocasiones.

Incluso los CDCs admiten este dato en su sitio web. Solo ciertas variedades de VPH son de alto riesgo. Dos de esas variedades (los tipos 16 y 18) causan el 70 % de todos los cánceres cervicales. Sin embargo, estos cánceres cervicales son de muy lento desarrollo por lo que las pruebas de Papanicolaou menos frecuentes continúan siendo efectivas.

Sin embargo, hay algo más allá en esta historia de lo que parece. El motor detrás de este “nuevo y mejorado” programa de Papanicolaou podría tener más que ver con la comercialización de la vacuna que con las buenas intenciones de ahorrarle el pisar los fríos estribos del metal cada año…

¿Las Mujeres Solo son Marionetas en el Juego de Gardasil?

Hay una gran cantidad de pruebas acerca de que las modificaciones en las recomendaciones sobre el Papanicolaou forman parte de un plan para rescatar las ventas de las vacunas de Gardasil, que son penosamente bajas. Se calcula que solo una de cada cuatro mujeres y niñas calificadas s han optado por recibir las tres inyecciones de VPH.

La vacuna es cara, la serie de tres vacunas cuesta entre $ 400 y $ 875. Los estudios demuestran que la rentabilidad de la vacuna es cuestionable, en especial para las mujeres mayores de 20 años.

Los investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard realizaron un estudio, financiado por los CDCs, acerca de la rentabilidad de las vacunas contra el VPH. Encontraron que entre más grande es una mujer, menos rentable será la vacuna. Los hallazgos fueron publicados en el New England Journal of Medicine en agosto del 2008.1

El estudio supone que Gardasil proporciona inmunidad de por vida contra el VPH. Y la rentabilidad será peor si se descubre que en realidad la vacuna no es tan eficaz después de 10 años, lo cual bien podría ser el caso…

De hecho, es un poco sorprendente que asumieran que la vacuna proporcionaría inmunidad de por vida. Según el Instituto Nacional del Cáncer,2 solo se ha demostrado que la vacuna proporciona protección hasta 8 años contra las infecciones de VPH cervical persistente 16/18.

La otra cuestión es que el uso masivo de Gardasil podría ejercer presión sobre las cepas de VPH asociadas con el cáncer de cuello uterino que no están contenidas en la vacuna para hacerlas más dominantes y que causen cáncer. Una forma de hacer la vacuna más rentable es reducir los costos en otras áreas. Por lo tanto, la siguiente pregunta es, ¿dónde se pueden reducir costos?

Las pruebas de Papanicolaou serían una respuesta obvia, las cuales parecen ser el chivo expiatorio en este caso. De hecho en mi revisión de la bibliografía, encontré muchas “versiones” sobre la recomendación de reducir la frecuencia de los frotis vaginales, con el fin de hacer la vacunación contra el VPH más “rentable”.

¿Los Reguladores Están Reduciendo las Pruebas de Papanicolaou Para Rescatar el Fracaso de la Vacuna?

Parece que la vacuna contra el VPH, prevista como la vacuna emblemática del siglo XXI, ha sido un fracaso. La industria la promocionó como altamente eficaz Y rentable–y en ambos casos parece que no lo es. Así que ahora están rogando por un plan de rescate, como lo demuestran los siguientes documentos.

El primero es un informe oficial del año 20063 que habla sobre las estrategias de implementación de la vacuna contra el VPH, en las que se hace la siguiente recomendación (p.44):

“A largo plazo, la introducción de una vacuna eficaz indudablemente cambiará el balance de costos y beneficios en la revisión de rutina. Las autoridades deberían considerar seriamente cambiar la naturaleza de los regímenes de exploración para las mujeres vacunadas (Trimble 2005, Lowndes y Gill 2005).

Por ejemplo, podrían reducir la frecuencia de las pruebas–incluso a tan solo una vez en la vida–o pasar de la prueba de Papanicolaou a la prueba de detección de ADN del VPH (Harper 2005a, Lehtinen y Paavonen 2003, Shaw 2005)”.

El informe oficial también sugiere que administrar la vacuna contra el VPH a la edad de 12 años (¡la vacuna está autorizada para niñas de tan solo nueve años de edad!) es una forma de reducir las tasas de cáncer y los costos de atención médica en general (pág.39).

En este informe del año 20074 se puede encontrar más evidencia sobre la motivación financiera que hay detrás del cambio en el programa de las pruebas de Papanicolaou, el cual habla sobre los costos de establecer esta vacuna en todo el mundo. En la página 13, dice:

“Los análisis de rentabilidad pueden ayudar a quienes toman las decisiones a determinar cómo combinar de forma óptima las pruebas de detección de cáncer cervical con la vacunación contra el VPH.

Por ejemplo, en los Estados Unidos un enfoque rentable sería combinar la vacunación contra el VPH con las pruebas de detección a partir de los 25 años y realizarlas cada tres años (Goldie et al., 2004)”.

El tercer documento es un informe de los CDCs del año 20105 que detalla los costos asociados con la implementación de la vacuna contra el VPH. Muestra la rentabilidad de la vacunación en niñas de 12 años de edad y la disminución de la rentabilidad a medida que las niñas (y mujeres) se hacen más grandes.

Un análisis realizado por investigadores de la Universidad de Stanford6 incluso utilizó modelos matemáticos para predecir cómo los distintos programas de detección (anuales o de cada 2, 3, 4 o 5 años) impactarían su esperanza de vida, asumiendo que se está vacunada contra el VPH (consulte la Figura 5 en el informe de Stanford).

Concluyeron que las pruebas de Papanicolaou cada 4 años aumentarán su expectativa de vida y reducirán los costos de atención médica, siempre y cuando esté vacunada. ¿Cuánto tiempo más de vida le proporcionará?

Redoble de tambores por favor…

Podría vivir 2.8 días adicionales.

Sí, al obtener la vacuna contra el VPH y realizarse citologías vaginales cada 4 años, tal vez puede agregarle un “fin de semana largo” a su vida, en comparación con el programa recomendado actual, de acuerdo con el modelo matemático de Stanford. No agregará 2 años a su vida, claro está, pero sí 2.8 días. Esperemos que no pase ese fin de semana largo recibiendo tratamiento para convulsiones, parálisis, ceguera, coágulos sanguíneos, derrame cerebral o paros cardiacos–que son solo algunos de los efectos adversos que han sido reportados por los receptores de esta vacuna. Añadir unos cuantos días a su vida no necesariamente le agregará más vida a sus días.

Los investigadores de Stanford también observaron que entre más a menudo se realice pruebas de Papanicolaou, más larga será su esperanza de vida, sin embargo, realizar exámenes de detección con más frecuencia aumenta los costos de forma considerable. Así que lo que han hecho es argumentar que reducir las pruebas de detección reducirá los costos.

Creo que puede ver que este “nuevo y mejorado” programa de detección podría haber surgido más por la preocupación de los resultados financieros–es decir, lo más importante para Big Pharma y sus accionistas–en lugar de una auténtica preocupación por la salud de las mujeres.

Todos estos modelos matemáticos suponen que la vacuna contra el VPH proporciona inmunidad a largo plazo. Sin embargo, hay algunas pruebas de que ese no es el caso.

Según el Instituto Nacional del Cáncer, solo se ha demostrado que la vacuna proporciona protección contra las infecciones de VPH cervical persistente 16/18 durante hasta 8 años, pero algunas pruebas sugieren que la inmunidad inducida puede disminuir en tan solo cinco años.

Si esto es verdad, entonces es posible que el panorama de rentabilidad incluso pueda ser MENOS prometedor que lo que los contadores habían predicho. Pero ¿qué pasa con la posibilidad de que la vacuna en realidad aumente su riesgo de padecer cáncer de cuello uterino?

Evidencia de que Gardasil En Realidad Podría AUMENTAR Su Riesgo de Cáncer Cervical

Un estudio en el Lancet plantea esto como una posibilidad real:

“Las vacunas por sí solas no prevendrían el cáncer de cuello uterino a menos que su eficacia fuera mayor a 15 años; si la duración de la eficacia es menor y si el refuerzo eficaz no está organizado, la aparición del cáncer en las mujeres solo se pospone… si las adolescentes vacunadas más jóvenes que maduran para convertirse en mujeres, rechazan voluntariamente las pruebas de detección de cáncer cervical, aumentará la tasa de personas con cáncer de cuello uterino”.

Y de acuerdo con Merck (fabricante de Gardasil), si ya estuvo expuesta al VPH antes de recibir la vacuna, se demostró que Gardasil aumenta en un 44.6 % su riesgo de desarrollar lesiones precancerosas (o peor).

Gardasil: Del Éxito al Fracaso

No hay absolutamente ninguna prueba ni ensayo clínico que demuestre que las vacunas Gardasil proporcionan protección a largo plazo contra el desarrollo de cáncer de cuello uterino. No se realizaron estudios antes de la certificación.

Los ensayos clínicos previos a la obtención de la licencia no monitorearon a niñas o mujeres jóvenes durante décadas para establecer el tiempo que estuvieron protegidas.

De hecho, en los ensayos clínicos, la protección de Gardasil contra la displasia celular se estabilizó a los cuatro años, y los participantes en los ensayos clínicos recibieron una cuarta dosis para aumentar el número de anticuerpos medidos en la sangre de las personas que recibieron la vacuna.

Por lo tanto, la eficacia que reportó Merck se basa en ensayos clínicos que utilizan cuatro dosis de la vacuna, a pesar de que a los pacientes solo se les administran tres.

Y, según la Dra. Diane Harper,7 investigadora principal de Gardasil, su eficacia contra las verrugas genitales es de solo dos años.

En una presentación con diapositivas que se realizó en octubre del año 2009 para una conferencia NVIC, Harper señaló que la vacunación temprana únicamente podría posponer y no prevenir, futuros cánceres cervicales, y que no podemos erradicar el VPH.

Creo que una de las razones por la que muchas mujeres y niñas están rechazando voluntariamente las vacunas contra el VPH, además de los costos elevados, es que se están informando acerca de los riesgos potenciales en comparación con los beneficios.

Y dados los altos índices de reacciones adversas, es razonable suponer que un buen número de mujeres está teniendo reacciones negativas después de su primera o segunda vacuna, lo cual hace que no regresen por la tercera.

¿Es Posible que Gardasil Conduzca a Nuevos Tipos de Cáncer de Cuello Uterino?

Gardasil confiere inmunidad a solo dos de las 15 cepas de VPH que están asociadas con el cáncer de cuello uterino. Esto plantea una pregunta inquietante. ¿Es posible que el uso masivo de Gardasil (y la otra vacuna contra el VPH, Cervarix) presionen otras cepas de VPH para que se hagan más dominantes y tal vez más virulentas para causar cáncer cervical?

Esta es una posibilidad muy real y las autoridades sanitarias federales y Merck ya saben que otras cepas de VPH que no se encuentran en la vacuna Gardasil podrían llegar a ser más dominantes y siguen provocando enfermedades.

De hecho, este “efecto de sustitución” fue discutido en el Journal of the American Medical Association en el año 2007 después de la certificación de la vacuna y recomendación de uso universal en niñas de entre 11 y 12 años en el 2006.

Existe un precedente histórico que brinda bastantes pruebas de que las políticas de vacunación masiva presionan a los microorganismos infecciosos para que evolucionen y creen nuevas cepas o sustituyan las cepas no contenidas en la vacuna con otras cepas.

El efecto de “sustitución” ha ocurrido con otros organismos infecciosos que han desarrollado resistencia a las vacunas empleadas en masa, como las de la pertussis (tos ferina) y las vacunas antineumocócicas.

En efecto, el uso masivo de las vacunas contra el VPH en ausencia de pruebas científicas adecuadas sobre si la vacuna es segura, eficaz y no desencadenará el desarrollo de cepas de VPH resistentes a las vacunas, plantea esta gran pregunta: ¿Se trata de un experimento médico incontrolado con mujeres y niñas?

Me parece que recibir esta vacuna es como jugar a la “lotería” con su salud. CNN Money tenía razón: la vacuna es un fiasco. Y el nuevo programa reducido de pruebas de Papanicolaou que se recomienda, podría ser un intento de la industria para rescatar la vacuna–pero ¿a qué costo para la salud de las mujeres y niñas de los Estados Unidos?

Por favor, no crea en la idea de que una vacuna contra el VPH de seguridad y eficacia cuestionables, puede reemplazar la realización de pruebas de Papanicolaou habituales.

Según uno de los principales expertos mundiales en VPH, la vacuna contra el VPH se asocia con bastantes efectos secundarios graves que podrían resultar más riesgosos para las mujeres, que el cáncer que supuestamente debe prevenir ya que el cáncer de cuello uterino suele ser completamente curable si se detecta a tiempo por medio de una prueba normal de Papanicolaou.

Fuentes y Referencias

Origen: La Verdad Detrás de la Recomendaciones de las Pruebas de Papanicolaou

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