¿Pueden las gratificaciones de las compañías farmacéuticas influir en las recetas de los médicos para el cáncer?

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(HealthDay News) — Los médicos que tratan el cáncer que reciben regalos de las compañías farmacéuticas son más propensos a recetar los medicamentos producidos por esas compañías, informa un nuevo estudio.

Las comidas gratis, los pagos de gastos de viajes y las tarifas por asesorías o conferencias parecieron influir en qué medicamentos un médico elegiría al tratar dos tipos distintos de cáncer, apuntó el investigador líder del estudio, el Dr. Aaron Mitchell.

En concreto, los médicos tenían un 78 por ciento más de probabilidades de recetar un fármaco para tratar el cáncer de riñón que se había propagado si habían recibido un regalo o un pequeño pago del fabricante del medicamento, en comparación con los médicos que no recibieron ningún pago, dijo Mitchell.

Los médicos también eran un 29 por ciento más propensos a recetar un medicamento para la leucemia mieloide crónica si habían recibido comidas, viajes o tarifas por conferencias del fabricante del fármaco, señaló Mitchell.

“Esto plantea la posibilidad de que las compañías farmacéuticas puedan influir las prácticas de emisión de recetas a través de los regalos a los médicos”, comentó.

Mitchell es becario en la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte.

Al Dr. Richard Schilsky, director médico de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO), no le sorprendieron los hallazgos.

“Por eso las compañías farmacéuticas hacen lo que hacen”, dijo Schilsky, y añadió que espera que los hallazgos “aumenten la concienciación entre los médicos de que son susceptibles a esas influencias”.

Investigaciones previas han indicado que los regalos de las compañías farmacéuticas pueden influir en los médicos para que elijan medicamentos de marca costosos, en lugar de genéricos más baratos, señaló Mitchell el sábado durante su presentación sobre el estudio.

Mitchell y sus colaboradores decidieron ver si esa influencia ocurría en el tratamiento para el cáncer, en que puede haber mucho más en juego.

“Los medicamentos que utilizamos son mucho más tóxicos y mucho más caros para nuestros pacientes, y por tanto cualquier decisión entre distintos fármacos tiene una mayor importancia”, advirtió Mitchell.

Los investigadores decidieron enfocarse en el cáncer de riñón y en la leucemia mieloide crónica porque los médicos pueden elegir entre tres fármacos distintos para tratar esos cánceres, dijo Mitchell.

Los medicamentos funcionan igual de bien, pero tienen diferencias respecto a los efectos secundarios que serían notables para el paciente, aseguró Mitchell.

El equipo de investigación revisó datos de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid de EE. UU. para seguir los patrones de emisión de recetas para esas enfermedades de los médicos individuales en 2013 y 2014.

Entonces, compararon esos patrones de emisión de recetas con datos de Open Payments, una base de datos creada bajo la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act) a través de la cual los fabricantes de medicamentos y de dispositivos médicos tienen la obligación de divulgar cualquier pago superior a 10 dólares a los médicos o a hospitales académicos.

Los investigadores encontraron a casi 1,400 médicos que habían recibido pagos y recetado medicamentos para el cáncer, y a unos 800 médicos que habían recetado medicamentos para el cáncer pero que no habían recibido ningún pago.

Resulta que los pagos sí parecieron influir en la elección de medicamento del médico, aunque los pagos tendían a ser pequeños. Los pagos eran de unos 566 dólares, en promedio, por cada médico de parte de los fabricantes de los medicamentos para el cáncer de riñón, y de 166 dólares por parte de los fabricantes de los fármacos para tratar la leucemia mieloide crónica, dijeron los autores del estudio.

“Observamos cambios en las tasas de emisión de recetas incluso entre los médicos que recibieron pagos muy pequeños”, indicó Mitchell. “Parece que le resulta muy rentable a una compañía farmacéutica”.

Algo interesante es que los investigadores observaron resultados mixtos cuando observaron la financiación de investigación directa que los médicos recibieron de los fabricantes farmacéuticos.

La financiación para la investigación pareció influir en el medicamento elegido para el tratamiento del cáncer de riñón, pero no para la leucemia mieloide crónica, encontraron los investigadores. Pero la financiación promedio para la investigación provista para el cáncer de riñón por cada médico (unos 33,000 dólares) era mucho más baja que la de la leucemia (casi 186,000 dólares).

La Dra. Dawn Hershman, líder del programa de cáncer de mama en el Centro Oncológico Integral Herbert Irving de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, dijo que el hecho de que el dinero para la investigación pudiera influir en el medicamento elegido tiene sentido.

“Si uno ha usado un fármaco en un ensayo clínico y tiene tres agentes distintos entre los cuales elegir, hay una tendencia a utilizar el agente con el que se siente más cómodo”, dijo Hershman.

De igual modo, esos regalos más pequeños (y la interacción con la compañía farmacéutica que conllevan) podrían ayudar a un médico a sentir que sabe más sobre, y que está más cómodo con, los productos de esa compañía que con las otras opciones a su disposición, planteó Mitchell.

La Dra. Erin Aakhus, especialista en cáncer en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, dijo que los resultados del nuevo estudio ameritan más exploración para determinar el alcance de esta influencia.

“Los conflictos de intereses financieros podrían contribuir a la selección de fármaco de los oncólogos”, advirtió Aakhus. “Se debe tomar en cuenta la influencia del fabricante en la toma de decisiones”.

Mitchell dijo que es probable que los médicos minimicen la influencia que unos regalos pequeños tendrían en ellos.

“Un médico cree que aunque algo como esto influiría en cualquier persona, en él personalmente no”, dijo.

Las sociedades médicas, como la ASCO, intentan limitar esas influencias al crear unas directrices cuidadosamente revisadas para ayudar a los médicos a elegir el medicamento adecuado para cada paciente de forma imparcial, señaló Schilsky.

Hershman dijo que los pacientes también pueden ayudar averiguando cuáles son las distintas opciones de tratamiento e implicándose en la toma de decisiones.

“Lo más importante para los pacientes es ser conscientes”, aseguró Hershman. “Cuando reciba un fármaco, debe preguntar al proveedor si hay otras opciones. Pregunte por qué le recetan ese medicamento y no otro”.

Los hallazgos fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, en Chicago. Los hallazgos presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

FUENTES: Aaron Mitchell, M.D., fellow, University of North Carolina School of Medicine, Chapel Hill; Richard Schilsky, M.D., chief medical officer, American Society of Clinical Oncology; Dawn Hershman, M.D., leader, breast cancer program, Columbia University’s Herbert Irving Comprehensive Cancer Center, New York City; Erin Aakhus, M.D., oncologist, University of Pennsylvania Perelman School of Medicine, Philadelphia; June 3, 2017, presentation, American Society of Clinical Oncology meeting, Chicago

Origen: ¿Pueden las gratificaciones de las compañías farmacéuticas influir en las recetas de los médicos para el cáncer?: MedlinePlus Health News

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