P. Pozuelo: “Existen un sinfín de plantas avaladas por estudios científicos y se van incorporando a la medicina”

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Conocí a Palmira Pozuelo, farmacéutica naturista, hace años y hemos compartido conferencia e incluso algún paseo por los alrededores del monasterio de El Escorial aprendiendo sobre plantas medicinales. En esta entrevista, que publicaré en dos sesiones por su extensión e interés ilustra sobre los beneficios de muchas plantas para nuestra salud y los últimos trabajos que los avalan.

Palmira Pozuelo Herguido es farmacéutica y está especializada en plantas medicinales. Diplomada en alimentación y nutrición aplicada y en dermofarmacia y cosmetología, también es profesora de la Universidad María Cristina de El Escorial y diversas escuelas de naturismo.

Libro Palmira Pozuelo-Acaba de publicar el libro Remedios herbales de la Antigüedad útiles hoy en día (Editorial Cydonia)? ¿Qué plantas usadas en medicina destacaría por las pruebas científicas (evidencias) existentes sobre ellas y cuales serían sus usos?

Existen un sinfín de plantas avaladas por estudios científicos y que cada vez más se van incorporando en los ámbitos más clásicos de la medicina, aunque aún en baja proporción en relación a los medicamentos sintéticos.

Por ejemplo, los antocianósidos del arándano rojo ya son incorporados en pautas médicas para tratar infecciones urinarias, los acemananos de aloe, especialmente la especie aloe ferox, han demostrado su efecto inmunoestimulante además de su acción protectora y reepitelizante dérmica.

Los lentinanos de los hongos como shitake, maitake y reishi también con este mismo efecto demostrado. La cúrcuma ha demostrado en un reciente trabajo realizado en nuestro país en el Hospital de la Paz (Papel de la curcumina como ansiolítico y neuroprotector frente al daño inducido por estrés crónico y depresión) su efecto antidepresivo y antiinflamatorio.

Cada vez es más utilizada para tratar la inflamación en procesos degerenerativos articulares y constituye un gran protector de las delicadas estructuras neuronales por su actividad antioxidante.

Los estudios científicos sobre aceites esenciales avalan cada vez más su utilización como alternativa en algunos casos al uso de antibióticos y así lo demuestran los estudios realizados con el aceite esencial de orégano y otros aceites esenciales frente a diversos antibióticos (Comparison of bacteriostatic and bactericidal activity of 13 essential oils against strains with varying sensitivity to antibiotics).

Y así podríamos seguir lo cual aporta esperanza y viene a demostrar que lo que se sabía en el pasado de manera intuitiva o empírica hoy día está siendo demostrado científicamente y esto permite un uso más consciente y seguro.

-Aunque menos que los medicamentos de síntesis o convencionales entiendo que las plantas también pueden provocar reacciones adversas ¿cómo aconseja utilizarlas?

En el pasado la mayoría de la gente de los pueblos conocía el uso de las plantas, sabían reconocerlas, cómo prepararlas y también distinguían las plantas tóxicas de las de uso medicinal.

Palmira pozuelo plantas medicinales

Palmira Pozuelo.

Las plantas medicinales contienen componentes químicos naturales llamados principios activos, su actividad en general es más suave que la de los medicamentos, su dosificación es a nivel de gramos, más manejable de ahí su uso tradicional. Los medicamentos contienen moléculas aisladas y con alta actividad, se usan a niveles mucho más bajos que el gramo en la mayoría de los casos, de ahí su peligrosidad y uso bajo mucho mayor control.

Pero las plantas medicinales constituyen también medicamentos debido a estas moléculas con actividad biológica, y hay que conocer los efectos adversos e interacciones que pueden tener muchas de ellas, así por ejemplo la raíz de regaliz utilizada habitualmente como digestiva o expectorante, tiene un efecto mineralcorticoide, es decir que retiene sodio, por lo que está contraindicada en personas con hipertensión o con tratamiento con antihipertensivos.

El ginkgo biloba que se utiliza para mejorar la microcirculación cerebral posee efectos anticoagulantes por lo que no puede utilizarse en pacientes con tratamiento anticoagulante. El uso concomitante de plantas medicinales y medicamentos puede dar lugar a diversas interacciones, suma de efectos o anulación de los mismos.

Muchas plantas son de uso seguro, sobre todo las conocidas por su uso tradicional como la manzanilla, el poleo, la raíz de malvavisco, la malva, la melisa, el tomillo o la tila entre otras, pero muchas otras tienen mayor actividad y su utilización requiere el asesoramiento de un profesional.

Hay médicos y farmacéuticos formados en la materia, ya que existen estudios de postgrado en algunas universidades sobre esta materia, aunque no suele ser lo habitual, pero si hay una tendencia hacia ello, también hay buenos profesionales herbalistas, aunque en nuestro país no están reconocidas estas formaciones como si lo están en otros países europeos como Alemania o Portugal, donde hay estudios regulados y reconocidos sobre herbalismo y medicina natural.

Lo ideal sería caminar hacia la llamada medicina integrativa donde se incorporan estas medicinas tradicionales, con gran peso de la fitoterapia, junto con el uso de medicamentos de síntesis y técnicas de la medicina convencional, para poner a disposición del paciente todos los instrumentos posibles para su curación.

-¿Si tuviese que aconsejarnos las imprescindibles del botiquín casero?

Conviene tener algunas plantas para utilizar en infusión, de uso amplio y seguro, especialmente para favorecer los problemas digestivos más comunes, tales como gases, acidez o gastritis: manzanilla, hinojo, malva y menta; catarrales para tratar afecciones de vías respiratorias que conllevan síntomas como tos y flemas : malvavisco, tomillo, salvia e hisopo o relajantes suaves para mejorar la calidad del sueño y tratar el nerviosismo o la ansiedad: melisa, pasiflora, tila, lavanda y azahar.

Aunque no hay que olvidar tratar la causa de estas alteraciones sobre todo si se mantienen en el tiempo y no son algo puntual, es importante poner atención a la dieta pues muchas veces será una dieta insana o alejada de las pautas de la dieta mediterránea y un modo de vida estresante, la que lleve a estos trastornos.

Palmira2La combinación de dieta saludable, ejercicio físico suave unido a la fitoterapia, es una buena manera de llevar al organismo a un estado de reequilibrio.

Algunos otros remedios elaborados a tener en nuestro botiquín herbal:

• Aceite de hipérico para quemaduras, golpes, dolor articular o problemas de piel.

• Alcohol de romero para friegas en dolores lumbares o articulares y para mejorar la

circulación.

• Algunos aceites esenciales tales como lavanda de amplio uso para afecciones de la piel

y con actividad relajante.

Gaulteria, menta y romero para aplicaciones en la zona de dolor

• Eucalipto para afecciones catarrales.

• Aceite esencial de salvia y laurel, especiales para enjuagues bucales y afecciones de

boca y garganta.

• Arcilla tanto de uso externo para preparar emplastos mezclándola con infusiones de

plantas, de utilidad en afecciones inflamatorias, golpes, contusiones y esguinces, así

como para mascarillas para la piel.

• Árnica homeopática para golpes y contusiones

• y Apis remedio homeopático para picaduras de insectos.

-¿Se investiga lo suficiente con las plantas para sus usos medicinales?

Las plantas y sustancias de origen natural no pueden estar sometidas a patentes para ser explotadas económicamente, por tanto la industria farmacéutica se orienta mucho más hacia medicamentos de origen sintético, en muchas ocasiones basados en plantas medicinales, tales son los casos de la salicilina presente en la corteza de varias especies de sauces silvestres del género salix, utilizadas ya desde la antigüedad desde los tiempos de Hipócrates para tratar fiebre, dolor e inflamación.

Estas cortezas de sauce silvestre (salix alba y salix atrocinerea) contienen glucósidos salicilados que fueron aislados por primera vez en forma pura por Leroux en el año 1829, el cual también describió su efecto antipirético. Años más tarde con la adición de un grupo acetilo fueron patentados por Bayer bajo el nombre de ácido acetil salicílico.

El nombre comercial conocido como aspirina, también debe su nombre a una planta medicinal llamada spirea ulmaria, rica también en este principio activo. Hoy en día podemos encontrar también productos en farmacias y herboristerías a base de extractos de sauce y ulmaria para tratar afecciones gripales o reumáticas.

La raíz de valeriana y sus principios activos los valepotriatos, actúan sobre receptores de benzodiacepinas y ha servido de modelo para fármacos agonistas de receptores gaba, algunos muy conocidos como el Valium, cuyo nombre está en relación a la valeriana.

Los componentes fitoquímicos de la raíz de valeriana officinalis y otras plantas medicinales como pasiflora incarnata, favorecen la formación del gaba (ácido gammaminobutírico, un neurotransmisor de actividad relajante). Y así podríamos seguir hablando de un gran número de plantas medicinales utilizadas de manera tradicional y que la industria farmacéutica se ha interesado en ellas para su explotación, incorporando variaciones en los componentes activos extraídos de ellas para su posterior patente y explotación comercial.

Muchas veces estos compuestos modificados a partir de plantas medicinales son más eficaces pero también de mayores efectos secundarios, ya que en la planta estos componentes no están aislados sino en combinación con otros principios activos que actúan en sinergia y modulan la actividad terapéutica, siendo la respuesta algo más lenta pero también más segura.

Existe también otros factores como el precio y la mano de obra, las sustancias extraídas de vegetales se encuentran en pequeñas cantidades y hace falta mucha cantidad de planta y mano de obra para su extracción. Los componentes químicos obtenidos en laboratorio son mucho más baratos y requieren mucha menos mano de obra.

Como ejemplo tenemos las sustancias aromáticas antaño obtenidas a partir de vegetales y hoy casi en su totalidad sustituidas por moléculas químicas sintéticas de aroma algo similar pero con variantes químicas que originan moléculas peligrosas para nuestro sistema hormonal llamadas disruptores endocrinos o alteradores hormonales.

 

En unos días publicaremos la segunda parte de esta conversación con Palmira Pozuelo.

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