Interacción entre las bebidas alcohólicas y los medicamentos

Por: George F. Koob, PhD*

Pobablemente haya visto advertencias en los medicamentos acerca de no mezclarlos con alcohol. Si los mezcla, puede tener náuseas y vómito, dolores de cabeza, somnolencia, desmayo o falta de coordinación. También puede correr el riesgo de tener sangrado interno, problemas cardíacos y dificultades para respirar. El alcohol puede hacer que un medicamento sea menos eficaz e incluso que no sirva para nada. También puede hacer que resulte dañino o tóxico para su cuerpo.

Manténgase informado, cuide su seguridad

Saber qué hay en sus medicamentos, y cómo interactúan con el alcohol, le ayudará a cuidar su seguridad y hará que sus medicamentos sean eficaces.

Los medicamentos suelen ser seguros y efectivos si se usan de la manera adecuada. Su farmacéutico u otro proveedor de atención médica pueden ayudarle a determinar qué medicamentos pueden ser perjudiciales si se mezclan con el alcohol. También debería leer la etiqueta que trae el medicamento para saber exactamente qué ingredientes contiene.

Algunos medicamentos, incluidos muchos que pueden comprarse sin receta, tienen uno o más ingredientes que pueden reaccionar mal con el alcohol. En particular, los fármacos sedantes hipnóticos (tales como las ayudas para dormir, los medicamentos para la ansiedad y los que suprimen la excitación) amplifican los efectos depresores del alcohol. Por eso, beber alcohol mientras toma estos medicamentos puede ser especialmente peligroso.

Otros medicamentos que pueden reaccionar mal con el alcohol incluyen muchos calmantes populares y medicamentos para la tos, el resfriado y las alergias. Incluso algunas hierbas medicinales pueden tener efectos perjudiciales si se combinan con el alcohol. Además, es muy importante que recuerde que el alcohol y los medicamentos pueden interactuar de forma perjudicial aunque no se tomen al mismo tiempo.

Los adultos mayores y las mujeres deben estar particularmente atentos

Incluso sin interacción con los medicamentos, el alcohol puede representar un riesgo particular para ciertos grupos, tales como las mujeres y los adultos mayores. Las mujeres corren un riesgo mayor que los hombres de tener problemas relacionados con el alcohol porque el cuerpo de las mujeres tiende a tener mucha menos cantidad de agua en proporción que el de los hombres. Esto significa que cuando una mujer bebe alcohol, el alcohol en su sangre suele alcanzar un nivel más alto que en un hombre incluso aunque ambos beban la misma cantidad.

Dado que la cantidad de agua en el cuerpo se reduce con la edad, los adultos mayores alcanzan una concentración de alcohol en sangre mayor después de cada trago que la gente más joven. Además, al ir envejeciendo, nos vamos volviendo más sensibles a ciertos efectos negativos del alcohol. Según pruebas que requieren una respuesta rápida y precisa, los adultos mayores resultan más afectados que las personas más jóvenes después de unos pocos tragos. De manera similar, el equilibrio, la concentración, la atención y las habilidades para conducir un automóvil también se ven reducidas en la gente de más edad respecto de las personas más jóvenes después de unos pocos tragos.

Si a esto le sumamos medicamentos, la situación puede volverse aún más complicada. El impacto en los bebedores de mayor edad puede ser tal que se produzcan lesiones (especialmente, debidas a una caída) y puede hacer que las interacciones con los medicamentos, que ya son de por sí peligrosas, sean aún más nocivas.

Las personas mayores también tienen más probabilidades de tomar un medicamento que interactúe con el alcohol, simplemente, porque suelen necesitar más de ese tipo de medicamentos.

Prestar atención a cómo bebe y los medicamentos que usa, en particular en el caso de las mujeres y los adultos mayores, es una forma fácil de mantenerse saludable y cuidar su seguridad.

Datos rápidos

  • Puede volverse más sensible al alcohol a medida que envejece.
  • Beber mucho puede hacer que ciertos problemas de salud empeoren.
  • Los medicamentos y el alcohol no se mezclan.
  • Tomar aspirina y beber alcohol puede aumentar la posibilidad de sangrado en su estómago.
  • Puede sentir mucha somnolencia si bebe alcohol y toma medicamentos para el resfriado o la alergia.
  • Beber alcohol mientras está tomando pastillas para dormir, analgésicos o medicamentos para la ansiedad o la depresión puede ser muy peligroso.
  • Puede lastimar su hígado si bebe y toma muchos calmantes o analgésicos que incluyen la palabra “acetaminofén” en la etiqueta. Lea siempre las etiquetas de advertencia.

—Instituto Nacional sobre el Envejecimiento

(*)Director del Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA, National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism)

Origen: Interacción entre las bebidas alcohólicas y los medicamentos | Alcohol, Medicines, and Aging

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