México: Medicarse barato con un dólar caro

El precio de las medicinas se mueve con el tipo de cambio porque utilizan insumos importados y pertenecen a firmas internacionales; al liberar las patentes, los genéricos se abaratan.
Por: Juan Tolentino Morales
36% ha sido el encarecimiento del dólar desde el 2014 a la fecha, según el Banco de México.
Los dólares caros tienen varias implicaciones en el gasto de las personas, y una de éstas es el alza en el precio de algunos medicamentos que, al contar con insumos dolarizados (es decir, con componentes requeridos para su producción que son cotizados en billetes verdes), corren el riesgo de encarecer al mismo ritmo que lo hace el dólar.

Sin embargo, dicha alza no se da de manera generalizada, ya que los productos que cuentan con mayores insumos dolarizados son los medicamentos de patente, por lo que los de carácter genérico son una opción de ahorro, por una menor dependencia de insumos dolarizados.

Según la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica, desde el 2014 y hasta agosto de este año las compañías farmacéuticas con presencia en México han absorbido el deslizamiento del dólar, que durante este periodo ha sido de 36% al alza, según datos del Banco de México (Banxico).

A decir de Juvenal Becerra, presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm), “los medicamentos de patente cada día son más inalcanzables para el bolsillo de la población mientras que los genéricos, en comparación, cuestan entre 60 y 80% menos”.

Asimismo, según la Unefarm, el precio del dólar provocaría un encarecimiento de 15% para los medicamentos genéricos y hasta de 35% en el caso de los de patente a final de año. En tanto, en los ocho primeros meses del año ya hubo un incremento de 10% en medicamentos genéricos y hasta de 25% en los de patente.

Una vez que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) libera los registros para los medicamentos, detalló, se vence la patente y existe una opción más barata del medicamento.

Por ello, los genéricos han tenido un crecimiento de 15% anual, lo que, a consideración de Becerra, “se debe a que garantizan la eficacia y calidad del producto al hacer la renovación que pide la Cofepris, y si a esto se añade su menor precio respecto de los de patente, se compensa el alza de medicamentos”.

Tratamiento de enfermedades crónicas, vulnerable

Según el presidente de la Unefarm, la gente detecta un impacto mayor en el alza de medicamentos que son para tratar enfermedades crónico degenerativas como la diabetes, la hipertensión arterial y problemas gastrointestinales, por ejemplo.

“En algunos casos el tratamiento es de por vida, por lo que sienten más el alza de los productos, y justo en éstos son en los que se hizo una negociación para respetar el precio (a pesar del alza en el dólar); en general todos (los medicamentos) suben, porque todo se importa, pero nos enfocamos en lo que más se vende”, matizó Becerra.

Este encarecimiento se puede dimensionar con el indicador de la inflación de los medicamentos en general entre agosto del 2015 y del 2016, que fue de 7.47%, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Sin embargo, en algunos casos —precisamente en medicamentos para enfermedades crónico degenerativas— el alza en la inflación se acentúa.

Un ejemplo de ello ha sido el encarecimiento de los antibióticos, cuya inflación interanual a agosto de este año fue de 9.38 por ciento.

De manera similar, los medicamentos para la diabetes encarecieron 8.62% en el mismo periodo, según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Asimismo, en los servicios médicos existe el riesgo de un encarecimiento, ya que si bien los precios de los análisis clínicos y otros servicios han ido en línea con la inflación (ligeramente por arriba de 3%), cabe mencionar que se utilizan insumos médicos que podrían encarecer ciertos procedimientos.

“Creo que la tendencia en precios de servicios y estudios médicos es al alza; desconozco si se hará algún tipo de negociación, pero el tema es al alza, porque los insumos también son importados. No dudo que estén haciendo alianzas para contener lo más posible el impacto en el bolsillo”, consideró Becerra.

En resumen, tanto para tratar enfermedades crónicas como en el uso de medicamentos para padecimientos ocasionales, el especialista recomienda buscar opciones genéricas en tiempos de dólares caros.

juan.tolentino@eleconomista.mx

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