Ecuador: Sercop denuncia campaña a favor de farmacéutica

 
Daniel Hinostroza es jefe médico de una transnacional que oferta medicamentos para pacientes con males raros y catastróficos. También es gerente de otra firma que asesora a la industria farmacéutica.
Redacción Sociedad
El Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) denunció el uso de un espacio televisivo para favorecer los intereses de empresas farmacéuticas. El conflicto se evidenció en la última subasta inversa corporativa de medicamentos que permitió atender la demanda de fármacos para toda la Red Pública Integral de Salud.
El proceso finalizó el pasado 10 de agosto. Se adjudicaron 325 fármacos con registro sanitario, que representó un ahorro de $320 millones para el Estado. Mientras se realizaba el proceso, la periodista Janet Hinostroza abordó la subasta en el espacio ‘Los Desayunos de 24 horas’, transmitido por Teleamazonas. Habló del tema en 33 ocasiones, de las cuales en cuatro se concedió un espacio a las autoridades, uno de ellos a petición del Sercop, que solicitó ejercer el derecho de réplica.
El pasado 25 de agosto, Santiago Vázquez, titular del Sercop, denunció -en una entrevista radial- que Hinostroza intentó direccionar la compra pública, develando un aparente conflicto de intereses. Esto porque el galeno Daniel Hinostroza, sobrino de la periodista, es gerente de medicamentos en la empresa Sanofi-Aventis del Ecuador S.A.
Según el certificado laboral del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Hinostroza es afiliado activo en esa empresa y su último aporte fue en julio de 2016. En el portal web de la entidad estatal consta un escrito titulado ‘Varios millones de razones para desinformar a la población’. Ahí se señala que Laboratorios Genéricos Farmacéuticos Ecuatorianos S.A. (Genfar) participó y perdió en la subasta pública de medicamentos. “Coincide que los directivos de Genfar son los mismos que los de la empresa donde trabaja el sobrino de la periodista. Ambas son empresas vinculadas jurídicamente”. Vásquez comparó el valor que ofertó Genfar versus el que el Estado eligió a través de la subasta. Uno de los productos requeridos fue el cotrimoxazol (un tipo de antibiótico).
El Sercop compró cada uno a $ 0,69 centavos, mientras que la empresa vinculada al médico Hinostroza la vendía en $1.11. Es decir, 62% más caro. Lo mismo ocurrió con otros cuatro fármacos: el metrodinazol, el gemfibrozilo, la dexametozona y el tramadol. Este último es un analgésico que alivia el dolor actuando sobre células nerviosas específicas de la médula espinal y del cerebro. Su efecto es parecido al de la morfina. Sobre ese medicamento, la transnacional presentó un valor 94.20% más alto que el de la firma que ganó la adjudicación (ver gráfico).
Para la compra de medicinas el Sercop manejó un presupuesto de $500 millones, pero “adquirimos todo en $ 200 millones”, apuntó Vásquez. Además de trabajar en Sanofi-Aventis del Ecuador S.A, Hinostroza también figura -según la Superintendencia de Compañías- como gerente general de la empresa Cerebro Periférico, dedicada al desarrollo de soluciones informáticas para la industria farmacéutica.
El documento de la Superintendencia también señala que la empresa fue sometida a una ‘liquidación de oficio’. EL TELÉGRAFO buscó la versión del médico. Visitó la dirección registrada por Cerebro Periférico y las oficinas de Sanofi-Aventis del Ecuador S.A, ubicadas en el norte de Quito. El pasado 1 de septiembre, vía telefónica, el médico le indicó al recepcionista de la empresa que no disponía de tiempo para atender el pedido de este diario. También se envió -vía correo electrónico- un banco de preguntas a Janet y Daniel Hinostroza para conocer su versión sobre la denuncia del Sercop, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.
Medicamentos de difícil acceso
Mientras la subasta se desarrollaba, Hinostroza puso en duda la calidad de los fármacos adquiridos por el Estado y que son considerados de difícil acceso para el tratamiento de enfermedades raras y catastróficas. La firma en la que trabaja el galeno Hinostroza cuenta con una línea de estos medicamentos. “Por ello busca direccionar que no existan competidores en ese ámbito”, aseguró Vásquez.
El Sercop informó que Teleamazonas se hizo eco del conflicto de intereses que existe entre tres grupos farmacéuticos que operan en el país. Uno de ellos es la empresa en la que trabaja el sobrino de la periodista. “Representa intereses de las grandes multinacionales farmacéuticas en contra de los medicamentos genéricos”, señala el informe de la entidad estatal.
Cecilia Acuna, coordinadora de Sistemas y Servicios de Salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Ecuador, explicó días atrás que un medicamento genérico es un compuesto original cuya calidad, eficacia y seguridad no varía. La única diferencia entre una medicina de marca y otra genérica es el precio. Para quienes padecen diabetes, cada inyección de insulina de marca bordea los $10, mientras que el genérico cuesta $0,01. Es decir, 120 veces más barato. Acuna agregó que la razón para que sean menos costosos no es su falta de calidad, sino que al expirar la patente, el laboratorio que creó esa medicina tiene la obligación de hacer pública la fórmula de la molécula que registró. Esto abre el mercado y los precios bajan.
Dora García, vicepresidenta de la Asociación de Pacientes Renales ‘Caminando hacia la Luz’, comentó que han tomado medicamentos genéricos y han tenido complicaciones de salud (no especifica cuáles), pero aclara que no han registrado efectos graves. Según ella, el Gobierno Nacional adquiere principios activos (base del medicamento para tratar la enfermedad), pero desconoce si adquirieron el resto de excipientes (elementos que permiten contrarrestar los efectos secundarios). “Si hay un costo tan bajo, cómo nos pueden garantizar calidad”.
El gasto en medicina de un paciente trasplantado, por ejemplo, oscila entre $ 1.500 y $ 2.000. Ella pidió que se distribuyan los que ya consumen o que se hacen en otros países. “No sabemos el origen, si tiene bioequivalencia (comparación de los principios activos entre originales y genéricos) y biodisponibilidad (prueba del medicamento que permite conocer la cantidad de fármaco absorbido y la velocidad en el paciente y su reacción)”.
Se acerca una nueva subasta

Está previsto que, a finales de agosto o inicios de septiembre, el Sercop ejecute una nueva subasta pública para adquirir este tipo de fármacos. El presupuesto para la compra es de $370 millones. Vásquez afirmó que en la subasta pasada Genfar no logró adjudicarse $ 6 millones. En el próximo proceso competirá por $39 millones. (I)

Origen: Sercop denuncia campaña a favor de farmacéutica

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