Salbutamol: algo más que un broncodilatador

El asma es un trastorno respiratorio que afecta al músculo liso bronquial como consecuencia del contacto con un «alérgeno o desencadenante», provocando una inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias presentadas en forma de sibilancias, disnea, opresión torácica y tos. Es una enfermedad crónica, que precisa de un tratamiento combinado de glucocorticoides y broncodilatador con el fin de disminuir la inflamación y prevenir y tratar las crisis asmáticas. Es ahí donde cobra vida el salbutamol.

Desde su descubrimiento en 1967, por el Dr. Davis Hartley y sus colaboradores de la compañía farmacéutica británica Allen& Hamburys Ltd., este ha sido utilizado como un principio activo con actividad broncodilatadora usándose como tratamiento de choque en pacientes con crisis asmáticas y EPOC, otorgando una gran mejoría en la calidad de vida de los mismos. A pesar de ser un fármaco que supuso una «molécula molde» en la elaboración de otros broncodilatadores agonistas β2 como el salmeterol o el formoterol, se ha estado usando hasta la actualidad como coadyuvante en el tratamiento del asma. La principal forma farmacéutica del fármaco es la inhalatoria (Ventolin 5 mg/mL) la cual permite un efecto inmediato sobre la zona; suele ser la mejor forma de administración salvo la compleja posología y coste para un tratamiento crónico. También hay formulaciones en comprimidos y jarabes, pero solo se usan como profilácticos.
Sin embargo, al día de hoy la actividad broncodilatadora probablemente no solo será su única función, ya que se han empezado estudios con esta molécula que pretenden expandir su uso terapéutico a otros campos, concretamente al de la miastenia.

La aplicación más recientemente descubierta es en pacientes con síndrome miasténico congénito, una enfermedad rara incluida en el grupo de las miastenias, caracterizada por una mutación genética en los genes que codifican las proteínas asociadas al receptor de acetilcolina; estas son la RAPSN, DOK7, AGRN, MUSK y la subunidad ε del receptor de acetilcolina. Esto conllevaría a una mala respuesta fisiológica por parte de la interacción sustrato-receptor dentro de la unión neuromuscular debido a una mala conducción del impulso nervioso que impediría una correcta contracción de la fibra muscular. Como consecuencia de ello, se produciría una atrofia muscular acompañada de fatiga, dificultad motora y otros signos y síntomas propios de todas las miastenias.

Por lo tanto, el objetivo de este estudio será exhibir los estudios terapéuticos que se han realizado con este fármaco en la miastenia con el fin de comprobar si existe una posible eficacia terapéutica del salbutamol en esta patología.

Materiales y métodos
Se ha realizado un estudio bibliográfico acerca de los estudios farmacoterapéuticos que se están realizando con el salbutamol para evaluar su efecto en pacientes con miastenia.

Se ha usado la base de datos PubMed, con el fin de encontrar artículos relacionados con nuevos estudios entorno esta molécula, seleccionando aquellos que se engloban entre los últimos cinco años, utilizando los términos «salbutamol» y «Myastenic Syndrome» mediante el uso del boleano «AND». Solo se mostraron 22 resultados haciendo esta búsqueda, de los cuales se seleccionaron 4 artículos. Dichos artículos fueron publicados en dos revistas especializadas: Neuromuscular Disorders y Muscle Nerve.

De manera paralela a esta búsqueda, se ha indagado en otras bases de datos como MedLine y otros sitios web, así como en libros especializados en farmacología con la finalidad de afianzar e incorporar conceptos a este estudio.

Resultados y discusión
Esta búsqueda bibliográfica se ha enfocado hacia cuatro estudios diferentes dentro de los cuales se ha pretendido encontrar un efecto terapéutico del salbutamol en pacientes con síndrome miasténico congénito o miastenia congénita.

Dichos estudios se caracterizaban por ser ensayos clínicos en los cuales se pretendía establecer un tratamiento posológico con salbutamol a un grupo de pacientes. Las muestras estaban constituidas por individuos, principalmente jóvenes, con edades comprendidas entre los 5 y 15 años, y adultos en muy baja proporción; todos ellos han sido pacientes previamente diagnosticados de miastenia congénita y, por lo general, no habían recibido un tratamiento farmacológico previo, salvo en algún caso que había sido tratado con inhibidores de la acetilcolinesterasa.

tabla 1 salbutamolA todos ellos se les pautó un régimen posológico con salbutamol a unas dosis predeterminadas en función de la edad, usando como vía de administración la vía oral y escogiendo como formas farmacéuticas los jarabes y los comprimidos (tabla 1).

A las pocas semanas de iniciar el tratamiento, en todos los artículos extraídos se ha hecho mención de una mejoría resaltable en todos los pacientes. Se ha notificado en todos un incremento en la resistencia y tono muscular y, por tanto, una mejora de la locomoción hasta el punto, tal como lo remarcan los estudios a observación, de conseguir llegar a albergar unas capacidades motoras normales, suprimiendo cuantiosamente la enfermedad.

Esto es un hecho que ha intrigado a muchos profesionales, ya que el mecanismo por el cual el salbutamol actúa dentro de la unión neuromuscular es aún desconocido. Existen hipótesis de que el salbutamol otorga un efecto anabólico en la fibra muscular esquelética por estimulación β2; sin embargo, se está cuestionando también la posibilidad de que la estimulación α1-presináptica y beta-adrenérgica facilite la transmisión neuromuscular a través de la vía del diacilglicerol protein kinasa C de señalización y la proteina quinasa A (PKA) en cascada, ya que, concretamente, este último es indispensable para mantener la integridad del receptor de acetilcolina ya que bajas cantidades de la misma se traducen en la internalización del receptor, cosa que impediría la estimulación beta-adrenérgica.

De no ser verídicas dichas hipótesis, no sería descabellado pensar que la estimulación adrenérgica actúe de manera directa o indirecta sobre el mecanismo de esta patología puesto que además del salbutamol hay otro fármaco simpaticomimético, la efedrina, que también ha dado resultados prometedores dentro de la miastenia congénita, ya que, a diferencia del salbutamol, la efedrina no solo actúa a nivel de los receptores β2, sino que actúa tanto en los receptores α como β adrenérgicos. Sin embargo, su uso no es del todo recomendable, pues posee mayores reacciones adversas que el salbutamol y, además, estos estudios afirman que su eficacia no es mayor que la proporcionada por este fármaco.

No obstante, el salbutamol es un fármaco no exento también de reacciones adversas, ya que se han registrado efectos secundarios como taquicardias, temblor incontrolable de las extremidades, nerviosismo (en niños sobretodo), convulsiones, dolor osteomuscular, y dolor en el pecho, entre otras. Pero pese a ello, la mayoría de los pacientes que han participado en los ensayos clínicos no ha referido ninguna sintomatología adversa, siendo una gran minoría la que ha referido algún episodio de taquicardias durante el tratamiento.

La miastenia congénita es una enfermedad bastante rara dentro del grupo de las miastenias, siendo la distribución de las mismas muy reducida, alrededor de 1 por cada 100.000 habitantes, lo cual hace bastante difícil encontrar nuevos medicamentos para poder tratar este tipo de patologías tan inusuales, por no hablar de la búsqueda de sujetos de estudio que permitan estudiarlas.

El hecho de que una molécula que se ha estado usando durante casi medio siglo de historia pueda dar unos resultados tan prometedores, podría ser deslumbrante para aquellos profesionales que están investigando este tipo de enfermedad, pues no solo reduciría costes en fabricar nuevos fármacos, sino que además sabrían cómo ajustar los tratamientos dado el inmenso conocimiento que se tiene de este compuesto. De todos modos, aún quedan muchos estudios por realizar para dar veracidad a la utilidad terapéutica del salbutamol dentro de la miastenia congénita.

Conclusión
El papel del salbutamol dentro de la miastenia congénita es desconocido para muchos especialistas. Pese a los buenos resultados obtenidos en los estudios, hay muchas cosas que se desconocen del mecanismo de acción de esta molécula, así como los resultados en estos pacientes a largo plazo lo cual impide corroborar al máximo la eficacia de este compuesto. Por lo tanto, es necesario la realización de más estudios experimentales que den por fin respuesta a estas cuestiones y declarar de ese modo el salbutamol como un tratamiento paliativo de la miastenia congénita.

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Origen: Salbutamol: algo más que un broncodilatador

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