Síntomas de Miembros Inferiores en víctimas de la vacuna Gardasil del Carmen de Bolívar, Colombia.

imagesInvestigación Original

Por Pompilio Martínez, M.D.
Egresado Facultad de Medicina, Universidad Nacional de Colombia
Exinvestigador, Instituto Nacional de Salud, Bogotá, Colombia

Las inmunizaciones masivas son estrategias refinadas y pacíficas para inocular agentes biológicos dentro de una población con fines sanitarios o subrepticios. Desde el año 2013 se viene aplicando en Colombia la vacuna Gardasil, un agente biológico con capacidad comprobada de inducir anticuerpos en el tracto genital de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes. La inoculación con este biológico ha ocasionado una epidemia de eventos adversos alrededor del mundo pero sobre todo en el Carmen de Bolívar. Aquí describimos estadísticamente los síntomas de miembros inferiores en 62 encuestadas vacunadas con 2 dosis de Gardasil. Su edad promedio fue de 14,5 años y acusaron compromiso severo de la marcha, debilidad muscular y temblores de piernas y muslo al igual que adormecimientos, hormigueos y dolor neuropático. Tales hallazgos sugieren lesiones de estructuras del sistema nervioso por reacción inmunológica cruzada a antígenos de la vacuna Gardasil. Hubo exacerbación de los síntomas con la segunda dosis tal como se espera de una reacción ‘booster’.  En especial se sospecha desmielinización de nervios periféricos pero también de tractos axonales del sistema nervioso central en pacientes seleccionadas. En vista que tales reacciones postvacunales son ampliamente conocidas en el ámbito médico y de salud pública, la ausencia de diagnóstico y tratamiento aunado a la propaganda para tergiversar su origen, hacen de la máxima autoridad colombiana en salud en cabeza del Ministro Alejandro Gaviria el responsable de un crimen de lesa humanidad ya clásicamente tipificado por el estudio de sífilis de Tuskegee, Alabama. Las víctimas han sido convocadas con el deber histórico de informarle al resto del país sobre una manera más de reconfigurar el mundo a través de la Década de las Vacunas según lineamientos de la Agenda 21 / Desarrollo Sostenible en el Nuevo Orden Mundial. Fecha 23 de Octubre de 2015.


Lower limb symptoms of affected girls from Carmen de Bolivar, Colombia who were vaccinated with Gardasil, an HPV vaccine.

English Abstract.

Mass immunizations are refined and peaceful strategies to inoculate biological agents to individuals for health-related or surreptitious purposes. Since 2013 school-age girls have been targeted in Colombia with the vaccine Gardasil, a biological agent with proven ability to elicit antibodies within the female genital tract. Inoculation with this agent has triggered an epidemic of adverse events in Carmen de Bolivar, Colombia. Here, we statistically describe lower limb health complaints of 62 young women (average age 14.5 years old) who received 2 shots of Gardasil, a quadrivalent HPV vaccine. Their symptom surveys reported severe gait disturbances, muscle weakness, tremors, numbness, tingling and neuropathic pain in legs and thighs. Such findings suggest nervous system damage by cross-reacting antibodies elicited by still undisclosed antigens in Gardasil. Symptoms were exacerbated with the booster shot as expected with rising antibody titers. The purported mechanism is demyelination of peripheral nerves but also axonal tracts in the neuroaxis as can be clinically inferred in selected patients. Because such post-vaccination reactions are well-known and amply demonstrated in the medical literature, the lack of diagnosis and therapy combined with propaganda to misrepresent their origin, make the maximum Colombian health authority Minister Alejandro Gaviria as directly responsible for a crime against humanity classically typified by the Tuskegee syphilis study. Victims have been summoned with the historic duty of educating fellow Colombians about how the world is currently reconfigured via the Decade of Vaccines program under the umbrella of Agenda 21 / Sustainable Development in a Brave New World.


Este blog ha informado síntomas de un grupo de niñas que enfermaron luego de la vacunación contra el papiloma humano en el Carmen de Bolívar, Colombia. Tales análisis se derivan de encuestas diligenciadas por 62 afectadas que muestran manifestaciones neuropáticas e inflamatorias en cabeza, espalda, pecho, y extremidades superiores. Se caracterizan por dolor intenso, adormecimientos y debilidad muscular que suelen ser difusos, permanentes e inhabilitantes. Aquí reportamos síntomas de extremidades inferiores que exhiben característiscas similares y de mayor severidad a las ya informadas en otras regiones corporales. Es de anotar que varias niñas sufren síntomas que difieren del patrón general y aunque son igualmente importantes, su análisis deberá hacerse por separado.

Debilidad y pérdida de la fuerza muscular.

La mayoría de las encuestadas manifestó pérdida de la fuerza muscular desde la cadera hasta el pié siendo la pierna el sitio señalado por el 71% de las encuestadas con mayor debilidad muscular.  La mitad de las encuestadas tuvo debilidad muscular que afectó segmentos proximales y distales o sea cercanos al cuerpo o alejados del cuerpo, respectivamente. Debido a que las miopatías afectan principalmente segmentos proximales, se puede decir que no existe un patrón miopático y por el contrario la afección global sugiere uno neuropático en la mayoría de este grupo de vacunadas contra el VPH. La intensidad de tal debilidad fue considerada severa en un 46,8% de las encuestadas y de intensidad intermedia en una tercera parte.

Fuerza-MMII

No sería de extrañar que la debilidad de piernas comprometiera la marcha. Así lo señalaron el 70% de las encuestadas que tuvieron dificultad para caminar, levantarse de la silla (38,7%), mantenerse de pié (45,2%). Lo más sorprendente fue que la tercera parte señaló ¡no poder caminar! Aún siendo una minoría, no poder caminar es devastador para quien caminaba bien antes de la vacunación y así lo revelan los comentarios en la encuesta y otras manifestaciones. Otro hallazgo preocupante es la presencia de movimientos anormales consistentes en temblores y fasciculaciones, sufridos por la mitad de las encuestadas. Su presencia significa denervación y al acompañarse de hiporreflexia significa desmielinización periférica, o por el contrario central si hay rigidez / calambre en tales movimientos (por mielitis transversa o encefalomielitis). Por favor ver abajo el video de Valentina de Barranquilla para apreciar la naturaleza del temblor.

Al indagar sobre su aparición, la mayoría atribu‎yó la debilidad y disminución de la fuerza muscular luego de la segunda dosis de la vacuna Gardasil, que se ha mantenido sin cambios en el 45.2% al momento de la encuesta.

Pérdida de la sensibilidad de miembros inferiores.

Medios periodísticos informaron tempranamente de hormigueos y adormecimientos. Al igual que la pérdida de fuerza, la disminución en la sensibilidad se extendió desde la cadera hasta el pié en más de la tercera parte; y fue más frecuente en el muslo (59.7%) y pierna/pantorrilla (67,7%). Fue experimentado bilateralmente (71%) y al indagar por síntomas asociados, el 64,5% manifestó hormigueos, corrientazos tipo ‘ciática’ (53,2%) y cosquilleos (41,9%) que afectaron a un mayor número de niñas si comparamos con miembros superiores. Ninguna paciente tuvo cambios de sensibilidad de MMII antes de la vacunación y su comienzo fue atribuído a la segunda dosis de Gardasil (dosis ‘booster’) en el 67,7% de las encuestadas. Menor porcentaje se reportaron luego de la primera y tercera dosis, esta última sobre todo para mujeres del resto del país pues en el Carmen de Bolívar solo se aplicaron 2 dosis. Tal síntoma sigue sin cambios en el 45,2%, ha empeorado (24,2%) o ha mejorado (14,5%) al momento de la encuesta.

SensibilidadMMII

Dolor de Extremidades Inferiores.

Basta decir para los lectores familiarizados con reportes anteriores de este grupo de vacunadas que el patrón general de dolor de MMII es muy similar a las de otras partes corporales con la salvedad de ser más severo e incapacitante. Veamos los porcentajes específicos en MMII.

Figura 3 (animación). Estadística descriptiva del dolor y disestesias en las extremidades inferiores.

Ubicación: El dolor que experimentaron la mayoría de las encuestadas y vacunadas con Gardasil, fue bilateral o sea en ambos miembros (85,5%), y que afectó la longitud entera de las extremidades inferiores, con mayor frecuencia en piernas (92%). Casi tres cuartas partes de las participantes experimentaron dolor en muslos, cadera, pié y una quinta parte reportó dolor en la ingle (ver Figura 3). El grado de afección tan severo en MMII alejado del sitio de vacunación en el hombro sugiere compromiso ‘a distancia’ ya que es es improbable que los focos inflamatorios se establezcan tan uniformemente fuera del sitio de inoculación de la vacuna en el músculo deltoides. Ni siquiera el cáncer metastásico tiene la capacidad de sembrarse tan uniformente en tejidos distantes lo cual favorece la hipótesis neuropática.

Intensidad y carácter del dolor: el dolor de MMII fue experimentado como ciática o corrientazo en el 71% de las víctimas de la vacuna, como picada (53,2%), dolor constante (37,1%), palpitante (25,8) o intermitente (9,7%). Para el 53,2% de las encuestadas fue un dolor fortísimo que ameritó el puntaje máximo de intensidad aunque de menor intensidad para las demás respondientes. Al preguntar por la frecuencia, cerca de la mitad lo reportó como constante (46,8%), cotidiano (35,5%) o semanal (22,6%) pero ninguna paciente lo calificó de frecuencia mensual.

Síntomas asociados: al preguntar sobre síntomas asociados el corrientazo (59,7%), la pérdida de la función (41,9%) y cambios del color de la piel (54,8%) fueron señalados, este último que sugiere dolor regional complejo. Un síntoma que se destacó frente a otras regiones corporales fue el dolor articular. El 79% de las encuestadas respondió que había dolor en la rodilla, cadera (59,7%) y tobillo (43%); lo cual enfatiza un componente articular hasta ahora no prominente en otras partes del cuerpo. Al preguntar sobre si el dolor se experimentaba a nivel muscular, más de la mitad señaló que lo experimentaba desde el pié hasta la cadera; siendo el mayor número de afectadas aquellas que tuvieron dolor muscular en el muslo (71%) y piernas (88.7%). Esta alta frecuencia de dolor severo con componentes neuropáticos, regional complejo, articular y muscular sugiere multiplicidad de mecanismos de daño tisular que plantea una investigación profunda y transparente por las entidades encargadas de velar por la salud de las afectadas. Curiosamente todo lo contrario sucede.

Factores modificantes: No sorprende que un dolor con componentes patológicos tan diversos sea heterogéneo en su experiencia cotidiana. El 43,5% de las encuestadas manifestó que el dolor se empeoraba con la actividad o uso del miembro, el frío (38,7%), la posición (33,9%) que sugiere irritación e inflamación posiblemente de raíces o nervios desmielinizados. Por el contrario los medicamentos (48,4%); el reposo (43,5%); cambio de posición (17,7%) o el ejercicio (19,4%) indujeron mejoría transitoria.

Comienzo y progresión del dolor de MMII. Las participantes atribuyeron el inicio del dolor luego de la primera dosis (22,6%) y segunda dosis (79%) de la vacuna Gardasil. Muy pocas pacientes del Carmen de Bolívar recibieron la tercera dosis pues la epidemia de eventos adversos alertó a la comunidad de los peligros de este biológico. Antes de la inmunización, ninguna paciente tuvo síntomas de las características anotadas. Una razón para que los porcentajes no sumen 100% es porque una misma paciente pudo haber tenido dolor en diferentes segmentos de MMII con cada dosis de vacuna. De todos modos casi el 80% de las participantes iniciaron su dolor con la segunda dosis de Gardasil cuyo patrón es perfectamente compatible con la respuesta secundaria de producción de anticuerpos típicos de una inmunización, es decir, hubo un ‘boost’ de eventos adversos con la dosis ‘booster’ de la vacuna. Debido a que el sistema inmune guarda memoria, es posible que los anticuerpos circulantes sigan causando daño dificultando así la regeneración del tejido nervioso. El dolor ha empeorado en el 27,4% de las participantes, sigue igual en el 43,5% de estas niñas en su mayoría de edad escolar. Una minoría (17,7%) ha experimentado mejoría.

Comentarios de las encuestadas

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DISCUSIóN

Los síntomas descritos revelan compromiso de estructuras del sistema nervioso por mecanismos inmunológicos a causa de la inmunización con la vacuna VPH. Esta cohorte de afectadas son 62 mujeres jóvenes, en su mayor parte niñas de edad escolar provenientes del Carmen de Bolívar, Colombia (55) que recibieron 2 dosis de la vacuna Gardasil. También hay mujeres jóvenes vacunadas del resto del país (5; Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cartagena), y hay una pequeña de Sonora, México quien fue la única de esta serie que recibió la vacuna Cervarix. Existen muchas otras víctimas dentro del Carmen de Bolívar y del resto del país algunas conocidas por este autor y por ende los síntomas analizados aquí no necesariamente representan el espectro total de esta enfermedad. Sabemos de niñas diagnosticadas con enfermedades autoinmunes agresivas como lupus y complicaciones del Síndrome de Guillain-Barré, algunas ya fallecidas y otras cuyas vidas han sido arruinadas.

Esta encuesta de miembros inferiores muestra un patrón de afección conocido como de ‘motoneurona inferior’ para referirse al deterioro del movimiento y capacidad de desplazamiento corporal. Este se caracterizó por debilidad muscular que dificultó la marcha y pérdida de la misma en ¡el 30% de las encuestadas!. El síndrome de motoneurona inferior se caracteriza por parálisis (severa) o paresis (leve), hiporreflexia, hipotonía, y movimientos anormales como fasciculaciones. Para ilustrar la parálisis muscular, veamos el video de Valentina de Medellín, una niña de 13 años conocida por este autor y quien tiene evidencia serológica de anticuerpos antiglicolípidos, las moléculas que destruyen los nervios a causa de la vacuna del VPH.

Se observa la falta de fuerza muscular en el cuello, tronco y extremidades por causa de la parálisis flácida. Esta niña durante su hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos recibió terapia de remoción de anticuerpos (plasmaféresis) y anti-inflamatorios esteroideos, así sustentando los mecanismos inmunológicos mencionados arriba y que han dejado rastros en su sangre. Estos tratamientos administrados por facultativos no son para tratar la ‘psicógena masiva’ del Ministro de Salud sino para disminuir la concentración de anticuerpos que dañan los nervios de Valentina y que le impiden tener control normal de sus funciones corporales. El uso de tales terapias son pruebas irrefutables de la naturaleza autoinmune y del grado de compromiso demostrable en su historia y otras pruebas documentales.

El caso de Valentina es uno de los más severos y también uno de los más representativos de cómo el ministro de salud Alejandro Gaviria ha abiertamente ignorado los eventos adversos de la vacuna VPH impulsada por su gestión, y quien además se jacta de garantizar la salud como derecho de los colombianos mientras utiliza la propaganda para negar su acceso a quienes más la necesitan. No hablaré sobre la supuesta intoxicación con plomo y ‘metales pesados’ por ser este un crimen médico del más alto nivel (aún por investigarse).

Pacientes de esta casuística con compromiso serio de la marcha son:

  1. Eliana de Bogotá
  2. Valentina de Barranquilla
  3. Valeria de México

Escuchemos sus testimonios:

Eliana de Bogotá

Valentina de Barranquilla

Valeria de México.

Nótese el uso de la silla de ruedas, caminador o muleta, la imposibilidad o dificultad para caminar o de incorporarse con independencia o la marcha inestable en la niña mexicana. Eliana sufre parálisis flácida mientras Valentina de Barranquilla parece sufrir un trastorno mixto acompañado de parálisis espástica por daño de motoneurona superior. Valeria fue diagnosticada con encefalitis aguda diseminada, de esta manera demostrando la heterogeneidad y multiplicidad del daño por esta enfermedad a causa de la inmunización. Por favor escuche estos testimonios valiosos ya que representan una muestra pequeña del dolor y sufrimiento de niñas y familias inocentes.

Los casos severos de reacciones postvacunales mostrados aqui ilustran el sufrimiento que ha embargado a cientos de familias colombianas en especial en el Carmen de Bolívar.

Vías Aferentes. Además del daño en neuronas motoras, también hay evidencia de deterioro en las vías aferentes o sea aquellas que transmiten al cerebro sensaciones tactiles, térmicas, vibratorias y dolor. Manifestaciones relevantes son adormecimientos y hormigueos al igual que dolor neuropático, manifestado como ‘ciática’ o corrientazo. Estos síntomas son inhabilitantes por menoscabar la calidad de vida, sueño, concentración y capacidad de estudiar en niñas de edad escolar. Hace un año aplicamos la encuesta S-LANSS que demostró dolores intensos, paroxísticos, de naturaleza eléctrica y térmica asociados a alodinia o hipersensibilización al tacto, y cambios del aspecto de la piel en 19 niñas del Carmen de Bolívar. El puntaje asignado por la casi totalidad de víctimas mostraba un fuerte componente neuropático del dolor, o en otras palabras, que la manera como se experimenta el dolor sugería daño directo al nervio, en contraposición al dolor normal o nociceptivo en el cual los nervios normales informan al cerebro acerca de lesiones como golpes, quemaduras, laceraciones, punzónes o picaduras, desgarramiento, etc en otros órganos. El compromiso neuropático sugiere desmielinización en vista que los estudios de neuroconducción de una de las participantes mostraba ‘desmielinización de nervios periféricos grado 1’ y principalmente porque la desmielinización de raíces nerviosas es una complicación postvacunal común, clásica, bien caracterizada y hace parte del perfil de eventos adversos de las vacunas Gardasil y Cervarix como figura en la ficha técnica del fabricante (pág 6). Aquí solo estamos lloviendo sobre mojado e informando a las víctimas sobre esta enfermedad cuyo diagnóstico y tratamiento está siendo activamente bloqueado por las principales instituciones de salud colombianas. Esto hace que el ministro de salud Alejandro Gaviria sea un candidato estrella para ser sindicado por un crimen como el de Tuskegee, Alabama.

Dolores articulares y musculares. En esta encuesta fueron prominentes los dolores articulares y musculares que afectaron a más de la mitad de las encuestadas. Notablemente cerca del 80% de las encuestadas manifestaron dolor en rodillas y al menos la mitad tuvieron dolor en cadera y tobillo. También porcentajes similares de afectadas se quejaron de dolor en los músculos de cadera, muslo, pierna y pié que accionan tales articulaciones. Estos dolores pueden ser debidos por inflamación local y se explicarían por un mecanismo nociceptivo por ejemplo por anticuerpos que causan inflamación directa sobre el músculo o articulaciones (hipersensibilidad tipo II). De hecho, una mujer joven y universitaria de Bogotá perteneciente a esta cohorte, desarrolló polimiositis o destrucción directa de los músculos por anticuerpos disparados por la vacuna Gardasil. Ella sufre de cansancio muscular, dificultad para levantar los brazos, debe agarrarse de la baranda para subir escaleras, e inclusive tiene dificultad para respirar hondo por debilidad de los músculos del tórax. Su compromiso es severo como lo demuestran enzimas musculares circulantes en sangre por causa de la lesión muscular. No sabemos con certeza cúantas pacientes del Carmen de Bolívar puedan tener un compromiso miopático como la de esta joven universitaria pero el análisis estadístico de los síntomas sugiere que la mayoría presenta un patrón neuropático. Sin embargo tales excepciones merecen tanta atención como aquellas que siguen el patrón general. – En conclusión, es posible que algunas pacientes del Carmen de Bolívar y de otras regiones geográficas tengan inflamación directa de órganos diferentes al sistema nervioso. En efecto, el Dr. Juan Manuel Anaya y colaboradores describieron a 3 mujeres colombianas que sufrieron síntomas articulares luego de la vacunación con Gardasil. Luego de una extensa batería de exámenes, se encontró que una paciente sufría lupus eritematoso sistémico, otra sufría artritis reumatoide y otra tenía una enfermedad llamada espondiloartropatía que afecta la columna vertebral. Por lo tanto, sí existen casos de afectadas con daño directo a otros órganos diferentes al sistema nervioso y por lo tanto sus dolores son nociceptivos. Por el contrario, la mayoría de las víctimas de la vacuna sufren dolor neuropático por daño al sistema nervioso.

En efecto así lo confirma el Dr. Manuel Martínez-Lavín, un reumatólogo mexicano quien venía tratando a dos víctimas severamente afectadas por la vacuna del virus de papiloma humano. Recientemente el Dr. Martínez-Lavín amplió su estudio a 45 afectadas de 13 países mediante un cuestionario auto-administrado que evalúa tres síndromes principales: fibromialgía, carga de síntomas disautonómicos y dolor neuropático. Sus resultados son muy importantes: El 53% de las pacientes llenaron los criterios diagnósticos para fibromialgia; el 43% tuvieron disfunción disautonómica y el ¡83% experimentó su dolor actual con características neuropáticas!. Estos resultados coinciden mucho con los reportados en este blog y agrega con datos totalmente independientes el diagnóstico de fibromialgia al igual que confirma trastornos disautonómicos que reportaremos cuando analicemos los desmayos o síncopes que sufren las niñas del Carmen de Bolívar. Ya habíamos informado el síncope de la paciente María José que tiene un componente disautonómico sustentado con exámenes paraclínicos. Es de anotar que hay sobrelapamientos importantes del estudio del Dr. Martínez-Lavín con el nuestro: 1-Algunas pacientes colombianas pertenecen a ambas cohortes, 2-Martínez-Lavín y colaboradores (2015) utilizaron la misma encuesta S-LANSS que nosotros utilizamos e informamos hace un año. Las áreas no comunes de estos estudios son valiosas también pues confirman de manera independiente en otros países y con instrumentos investigativos diferentes .

En conclusión, las vacunas del virus del papiloma humano Gardasil y Cervarix generan enfermedades de variable índole en ciertas vacunadas cuyo patrón general consiste en síntomas de denervación que ocasiona dolor neuropático, fallas en la sensibilidad y pérdida de la fuerza muscular compatible con una enfermedad autoinmunitaria desmielinizante. El grado de afección es severo en gran parte de las encuestadas. Al respecto el trabajo de Martínez-Lavín y col (2015) mostró que tan solo el 7% de las encuestadas fueron capaces de reaunar las labores escolares y laborales de manera habitual, lo que indica un grado severo de discapacidad en el 93% restante.

La mayoría de los eventos adversos a la vacuna VPH en Colombia tienen su epicentro en el municipio del Carmen de Bolívar. Pero como vimos los casos de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes en el resto del país son floridos y severos también. Igual sucede en el resto del mundo porque “hoy en día tenemos que hablar de políticas globales” y de la mano de tales políticas también van sus complicaciones. Para no perder el énfasis miremos este video que me compartieron de una adolescente del Carmen de Bolívar quien tuvo dificultad para caminar luego de la inmunización con la vacuna del virus del papiloma humano aplicada en su escuela.

Nótese su marcha inestable con posible lesión de nervios que controlan músculos aductores y mediales lo cual hace que su pierna derecha se desplace excesivamente al apoyar el miembro. Para las demás afectadas, es importante recordar que los estudios de neuroconducción y en especial la electromiografía (EMG) deben hacerse en los segmentos afectados. He sabido de niñas con parálisis flácida cuya EMG fue practicada en músculos sanos y por tanto sus exámenes no fueron informativos.

AGRADECIMIENTOS

A las niñas, mujeres y sus familias que aportaron su testimonio de manera muy generosa. A la paciente María José Rivera por tabular las encuestas anonimizadas. A Blanca Victoria Sabagh, Zamira Peñaloza, Héctor Miranda, Candelaria Montes Romero y toda la comunidad del Carmen de Bolívar.

Bibliografía

Martínez-Lavín M, Martínez-Martínez LA, Reyes-Loyola P. (2015).  HPV vaccination syndrome. A questionnaire-based study. Clin Rheumatol.

Anaya JM, Reyes B, Perdomo-Arciniegas AM, Camacho-Rodríguez B, Rojas-Villarraga A. (2015). Autoimmune/auto-inflammatory syndrome induced by adjuvants (ASIA) after quadrivalent human papillomavirus vaccination in Colombians: a call for personalised medicine. Clin Exp Rheumatol. Jul-Aug;33(4):545-8.

Origen: Síntomas de Miembros Inferiores en víctimas de la vacuna Gardasil del Carmen de Bolívar, Colombia. | Nuevo Orden Mundial

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