Cataluña: Dos de cada cinco euros del suministro de salud son para comprar fármacos

Suministro sanitario

elmundo.es.- Ibuprofenos, pastillas para la tos, gasas y mercromina duermen en los botiquines de los hogares, pasando inadvertidos para el presupuesto familiar. Sin embargo, las cuentas del botiquín básico en los hospitales se hacen notar. Al material fungibe -guantes, vendas y gasas- hay que sumar las vacunas, fármacos y material de especializaciones. En Cataluña, el Departament de Salut destinó más de 1.500 millones de euros a proveer de material sanitario a los hospitales y centros médicos entre enero de 2008 y abril 2015.

Un 20% de esta cantidad -620 millones-, equivalente a los beneficios de CaixaBank de 2014, se invirtió en comprar fármacos. Antibióticos, antiinfecciosos, radiofármacos y genéricos para atender los más de siete millones de pacientes asegurados por el Servei Català de Salut.

Muy por detrás de la adquisición de medicamentos, se encuentra la compra de vacunas y material desechable -como los guantes y las sondas- que, por un importe superior a 200 millones de euros cada uno, representa un 14% del conjunto.

Aunque a simple vista estas cifras pueden parecer astronómicas, no existen datos públicos disponibles en otras comunidades que permitan comparar el gasto en suministros médicos.

Cataluña es la única comunidad recopila y publica la información relativa a la adjudicación de concursos públicos.

Los datos de esta investigación son el balance final de todas las licitaciones publicadas en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya por las entidades públicas de salud en materia de suministros médicos desde 2008 hasta abril de 2015. Así lo descubre el análisis de los datos usados para el reportaje publicado en El Mundo donde se revelaba que diez empresas se repartieron el 42% de contratos de material sanitario en siete años.

Más del 20% destinado a fármacos

De los 620 millones licitados en fármacos, un 53% fue parte de los gastos del Instituto Catalán de la Salud (ICS), el organismo que gestiona 8 hospitales públicos, entre ellos, el Hospital de la Vall d’Hebrón de Barcelona, el Germans Trias i Pujol de Badalona y el de Bellvitge.

A la hora de escoger los fármacos idóneos, los hospitales no tienen la potestad de comprar cualquier producto que esté comercializado. Josep Monterde, ex jefe de Farmacia de la Vall d’Hebron explica que una comisión especializada evalúa la efectividad, seguridad y coste de cada medicamento y elabora la guía farmacológica de un hospital. Ésta funciona como un diccionario donde se indica qué principios activos puede adquirir el hospital y las distintas formas de presentación: cápsula, líquido, etc.

Monterde justifica el elevado presupuesto para los fármacos: “se consumen muchos medicamentos en el transcurso de una jornada hospitalaria” y añade que “la excepcionalidad de algunos fármacos eleva el precio de compra”.

En este contexto, la empresa californiana Gilead fue la más beneficiada en el reparto de todos los fármacos adquiridos. Concretamente se llevó casi 47 millones de euros, lo cual representa el 7% de todos los fármacos comprados por la sanidad catalana en los últimos siete años.

El coste de las vacunas

Vacunas como la antitetànica o la antidiftèrica son de carácter gratuito para los asegurados por el CatSalut. La factura de esta prestación ha costado 127 millones al Departament de Salut y a la Agencia de Salud Pública, cuya misión es evitar o retrasar la aparición de enfermedades en territorio catalán.

En conjunto, estas entidades compraron el 44% de las vacunas adquiridas por un valor de 96 millones a la empresa británica Glaxo Smith Kline. Le sigue la farmacéutica francesa Sanofi-Pasteur que ha vendido el equivalente a 54 millones en vacunas.

Una empresa española se coló en el podio de la venta de vacunas. Se trata de la firma Esteve, cuyos contratos con el Departamento de Salud ascienden al valor de 18 millones de euros.

A diferencia de los casos anteriores, los 200 millones de gasto en compra de material fungible se encuentran mucho más repartidos. La elección del producto va al gusto del comprador y cada centro médico se encarga de licitar y reponer el material de uso cotidiano y desechable como guantes, suturas, gasas, vendas o sondas.

Entre los 12.000 registros de cifras y empresas, sobresale el caso de la empresa barcelonesa Werfen Life Group, que sirvió material fungible a la Sanidad Catalana por un valor de 46 millones euros, el 23% del total licitado en este tipo de material. A su lado destacan corporaciones multinacionales como Siemens (12%), Abbot Group (7%) o Roche Group (7%).

La lista de productos, empresas y contratos que han suministrado la sanidad catalana es mucho más larga. A los ibuprofenos, vacunas antigripales y sondas les suceden el material sanitario de especializaciones médicas, maquinaria, prótesis, material de laboratorio, ropa hospitalaria y tratamiento de residuos. Estos diez grupos conforman el escaparate completo que permite a los 67 hospitales públicos catalanes funcionar con normalidad. Una lista de la compra por la cual han competido casi 900 empresas en los últimos siete años.

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