¿Provocan los tampones síndrome de shock tóxico?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

consalud.es

El reciente caso de la modelo estadounidense Lauren Wasser, que perdió una pierna debido al síndrome de shock tóxico (SST) provocado por el uso de tampones para la menstruación, ha abierto el debate en torno a la peligrosidad de estos elementos de uso común en las mujeres. Las principales comercializadoras de tampones en España, incluso, preparan planes de crisis por si se genera una ola de pánico social en relación al producto.

Según explica a Consalud.es Pilar Lafuente, el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario La Paz de Madrid: “Es cierto que el síndrome está relacionado en algunas mujeres con el uso de tampones, pero solo con el mal uso o porque tenga una susceptibilidad personal al desarrollo de este síndrome”.

El SST es una enfermedad muy poco frecuente causada por unas toxinas producidas por la bacteria Staphylococcus aureus. La mayoría de la población tiene defensas suficientes como para rechazar estas toxinas, pero a veces algunas personas llegan a desarrollar la afección, que se instaura de forma rápida. Mareos, síndrome febril, diarrea, descamación de la piel o hipotensión son algunos de los síntomas de esta enfermedad, que en casos de complicaciones puede llegar a provocar la muerte, ya que su afectación es multiorgánica.

Aunque se ha asociado el SST al uso de tampones vaginales, Pilar Lafuente asegura que la afección afecta tanto a hombres como a mujeres, y que puede contraerse por otros motivos, como una picadura de mosquito sobreinfectada o una herida quirúrgica. “Realmente, menos de la mitad de los casos que se diagnostican ocurre en mujeres y relacionados con la regla”, señala la especialista.

El riesgo de padecerla a partir del uso de tampones, sin embargo, sí que existe. De hecho, suele aparecer en los prospectos de los productos, y las páginas webs de las principales compañías que los veden dedican un amplio apartado a informar sobre la enfermedad y sobre cómo evitarla.

“No se sabe el mecanismo exacto, pero las toxinas se producen cuando se crea un ambiente de calor y humedad, generando una mayor concentración de oxígeno en la zona vaginal”, explica Lafuente, quien asegura que tener las toxinas no significa desarrollar la enfermedad, ya que en buena parte de los casos el organismo de la persona puede hacerle frente a las mismas.

CONSEJOS PARA REDUCIR RIESGOS

Sean cuales sean los riesgos, lo que los especialistas tienen claro es que la aparición del síndrome de shock tóxico por el uso de tampones solo puede responder a un mal hábito en su uso. Ya que de lo contrario es muy difícil que aparezca la patología.

Por ello, Pilar Lafuente recomienda tomar medidas de prevención como “lavarse siempre las manos después del recambio del tampón. Utilizarlos cuando esté instaurada la regla, no antes, y nunca ponerse más de uno”.

Además, la especialista sugiere que el tampón debe cambiarse cada cuatro u ocho horas, y al menos una vez al día alternarlo con una compresa. Por su parte, es importante que “se usen tampones adecuados al flujo menstrual, controlando la absorción de los mismos en función de cómo vaya avanzando la menstruación”.

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