Alemania planea endurecer castigo a médicos que acepten sobornos de compañías farmacéuticas

Notimex.- El Consejo de Ministros de Alemania aprobó un proyecto de ley que contempla el endurecimiento de las penas para los médicos corruptos. La nueva norma, que todavía deberá ser refrendada por el Parlamento, prevé penas de hasta tres años de prisión para el personal sanitario que acepte sobornos de compañías farmacéuticas u hospitales en el ejercicio de su profesión.

Para casos de corrupción especialmente graves, el proyecto de ley impulsado por el ministro de Justicia, el socialdemócrata Heiko Maas, contempla penas de cárcel de hasta cinco años. Además también se contempla la imposición de multas. La medida afectará no solo a los médicos, sino a todas las profesiones vinculadas con el ámbito sanitario, tales como terapeutas, farmacéuticos o enfermeros.

El objetivo último que persigue el gobierno de la canciller federal alemana Angela Merkel es dotar de un marco regulatorio a ciertas prácticas que hasta ahora estaban prohibidas por los códigos profesionales médicos pero no consideradas como punibles. “La corrupción en el ámbito sanitario afecta a la competitividad, aumenta el precio de los servicios médicos y socava la confianza de los pacientes”, señaló el ministerio de Justicia en el proyecto de ley. Hasta ahora, solo los médicos asalariados podían ser sancionados en caso de que aceptaran dinero o regalos de una empresa a cambio de prescribir un determinado medicamento. No obstante, los médicos que poseían su propio consultorio estaban en un vacío legal.

En Alemania el soborno a profesionales de la medicina no es una práctica muy extendida, de hecho no está del todo claro que sea la dimensión de este problema la que haya animado al ejecutivo de Merkel a endurecer las penas para los médicos corruptos, pero sí es un asunto que causa alarma social entre los ciudadanos. Hace un par de años, la prensa del país se hizo eco del caso de un médico que recibió 10 mil euros (unos 10.9 mil dólares) de la farmacéutica Radiopharm después de comprometerse a prescribir siempre sus medicamentos y no otros con similares principios activos.

De cada euro que Ratiopharm recibía, cinco céntimos iban a parar al doctor, de forma que la práctica de soborno contribuía a incrementar el precio del medicamento. Este caso marcó un antes y un después en Alemania, porque tras hacerse público los juzgados del país, según informó el semanario Der Spiegel, tuvieron que enfrentarse a unos tres mil casos similares. En la actualidad, en Alemania hay más de 100 mil médicos en ejercicio.

De acuerdo con una encuesta realizada por la Universidad de Halle-Wittenberg hace cuatro años, 75 por ciento de los profesionales sanitarios afirmó que nunca recibió una oferta de soborno. A pesar del endurecimiento de la ley, se sigue permitiendo que los médicos sean invitados por empresas farmacéuticas para promover la educación o que reciban dinero por su participación en estudios clínicos. Solo cuando el tratamiento del médico trae consigo un beneficio directo se considera que se está llevando a cabo una práctica de soborno.

Deja un comentario