Argentina: Salud lanza nuevas medidas para controlar el uso indebido de medicamentos y antibióticos

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Mirada Profesional.-buenos Aires.-  La cartera sanitaria presentó herramientas para combatir la resistencia microbiana, producto del consumo abusivo de estos fármacos. Durante un encuentro de autoridades y especialistas, el ministro Gollán afirmó que este es “un problema mundial que tenemos y que va a sobrevenir en un futuro no muy lejano si no hacemos más al respecto”.

El problema de la resistencia microbiana es una amenaza global, que puso a los países en alerta máxima. Incluso muchos científicos ya hablan de una era “post antibióticos”, que podría traer grandes daños a la salud mundial. Por esto, en la Argentina lanzó un programa para controlar el abuso de estos fármacos, y así controlar los posibles focos resistentes. En este camino, esta semana el Ministerio de Salud nacional anunció nuevas medidas para combatir esta problemática. “La situación de uso desmedido por parte de los profesionales en el sistema de salud requiere un debate importante ya que no se puede resolver sólo desde la fiscalización”, afirmó el ministro de salud Daniel Gollan.

En el marco del programa anunciado hace unas semanas, autoridades, directores y coordinadores de la cartera sanitaria se reunieron para analizar la estrategia nacional destinada al control de la resistencia antimicrobiana. En este encuentro, Gollan recordó que la resistencia es “un problema mundial que tenemos y que va a sobrevenir en un futuro no muy lejano si no hacemos más al respecto”.

“La resistencia es un proceso natural de adaptación biológica que se dará a una velocidad cada vez mayor si no corregimos muchas de las cosas que estamos haciendo mal”, explicó Gollan. Según el ministro, la situación de uso desmedido por parte de los profesionales en el sistema de salud requiere un “debate importante ya que no se puede resolver sólo desde la fiscalización y las acciones regulatorias, sino que es necesario generar conciencia en el ámbito médico y en la comunidad en general”.

Entre los lineamientos de la estrategia se incluyen acciones desde la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) como la fiscalización en las farmacias sobre las recetas para que no se vendan antibióticos sin prescripción médica y cambios en las presentaciones de los antibióticos “de acuerdo a las cantidades que necesite el tratamiento para que no sobren ni falten pastillas”, señaló el ministro.

“También habrá controles en la Ciudad de Buenos Aires para que los médicos respeten la ley de prescripción de genéricos. Nos gustaría que se cumpla por conciencia profesional pero si no es así, tenemos que salir a controlar”, adelantó Gollan y agregó que otro de los temas de la estrategia es “generar mecanismos para limitar el uso indiscriminado de medicamentos de amplio espectro en los hospitales”.

Gollan recordó la resolución conjunta entre los ministerios de Salud y de Agricultura, Ganadería y Pesca para poner en marcha la Estrategia Nacional para el Control de la Resistencia Antimicrobiana de junio pasado. “Estamos trabajando juntos por el uso de antibióticos en los animales para engorde y para prevenir enfermedades, práctica que además nos puede sacar del mercado ya que algunos países hacen controles porque no aceptan esta metodología para la producción ganadera”, precisó.

Esa resolución permitió la creación de la Comisión Nacional para el Control de la Resistencia Antimicrobiana conformada por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS-Malbrán); el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), representes del Programa Remediar de la cartera sanitaria nacional, además de representantes de entidades académicas y científicas. “De esta comisión con distintos actores surgen políticas que se aplican”, destacó el ministro.

Por su parte el secretario de Promoción y Programas Sanitarios del Ministerio de Salud de la Nación, Federico Kaski, afirmó que “debemos pensar esta decisión de tener una política pública para protegernos del riesgo de resistencia antimicrobiana como un derecho, ya que el mal uso de los antibióticos atenta contra el derecho a la salud de las personas”. Kaski advirtió que la resistencia antimicrobiana “lleva al riesgo de volver a tiempos posteriores a la existencia de los antibióticos o incluso a una situación peor con antibióticos nocivos para la salud”.

El presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), Gustavo Lopardo, señaló que “es un problema de toda la comunidad y para algunos microorganismos ya no tenemos antibióticos para combatirlos” por lo que celebró que Argentina sea “el tercer país en tener una estrategia conjunta entre salud humana y animal, luego de Estados Unidos y Canadá”.

Durante la presentación de los datos técnicos, Alejandra Corso, jefa de Servicio Antimicrobianos del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) – ANLIS Doctor Carlos Malbrán señaló que “los antibióticos son un recurso limitado y poco renovable pues que en los últimos años la industria no ha invertido mucho en nuevos antibióticos”.

Corso indicó como puntos centrales en la estrategia: retrasar la emergencia de bacterias resistentes con el uso prudente de antibióticos y con el control de brotes en hospitales y establecimientos agropecuarios; fortalecer la vigilancia de la resistencia antimicrobiana tanto en animales y humanos bajo la idea de “una salud” y desarrollar pruebas diagnósticas para poder informar rápidamente a los médicos. Corso advirtió que el 50 por ciento del consumo de medicamentos es animal y que de ese porcentaje el 60 por ciento no se utiliza para tratar enfermedades sino para promover el crecimiento y hacer profilaxis.

En la parte técnica César Díaz de SENASA sumó más datos sobre la estrategia como el entrecruzamiento de datos entre salud animal y humana; la difusión de buenas prácticas ganaderas y la profesionalización en el uso de productos veterinarios. Además adelantó que se tomarán muestras de materia fecal de los animales de consumo para hacer estudios de las bacterias y uso de antibióticos.

La flamante Comisión Nacional para el Control de la Resistencia Antimicrobiana
Estará a cargo de los ministerios de Salud y Agricultura, y buscará garantizar “un uso responsable de estos medicamentos esenciales para la salud humana y animal”. El rol del control de la medicación en animales es clave, ya que como afirman los especialistas, el 60 por ciento de los patógenos que afectan a los humanos son de origen animal. Por eso, el trabajo en conjunto entre las carteras para frenar la expansión del uso indiscriminado de los antibióticos veterinarios.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen dos grandes problemas en materia de resistencia. En primer lugar, la gente toma a veces medicamentos sin necesidad o no los toma como debería. Y, en segundo lugar, los medicamentos no siempre han sido de la mejor calidad. “La reacción natural de las bacterias, los virus y otros agentes patógenos es luchar a su vez contra los medicamentos que la gente consume para deshacerse de ellos. Si esos medicamentos no se toman por un período suficientemente largo, o si no son lo bastante fuertes, los agentes patógenos resistentes pueden sobrevivir y propagarse. Eso significa que las personas pueden estar enfermas durante más tiempo y correr mayor riesgo de morir”, dijo la OMS

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