Pesadillas: El efecto adverso menos esperado

elpais.com.uy.- Los medicamentos ansiolíticos y los que combaten el insomnio son los que dan más pesadillas que se presentan hasta en el 90% de la población de manera esporádica y el 5% de los adultos puede sufrirlas de forma recurrente. Aunque la mayor parte de los pacientes lo desconocen, existen antidepresivos, ansiolíticos e incluso algunos antibióticos y analgésicos que se han relacionado con alteraciones en el tipo de sueño y con la aparición recurrente de pesadillas que cambian la rutina de descanso de las personas.

El problema llega a las consultas cuando afecta la calidad de vida del paciente. Los especialistas admiten que es difícil de determinar ya que la ansiedad del día a día y las complicaciones coyunturales también pueden alterar el sueño. De todas formas, comentan que cuando la aparición de pesadillas recurrentes está asociada con una nueva droga, un cambio en su administración o en su dosis, los médicos deberían sospechar que el químico tuvo incidencia. En el caso de los antidepresivos y drogas para combatir el insomnio la alteración se debe a que su método de acción es sobre neurotransmisores del cerebro que inciden en el sueño. Asimismo, hay medicamentos para niños que pueden hacer que tengan más pesadillas que antes de tomarlos.

La utilidad de los medicamentos puede traer algunos efectos secundarios que no siempre son bien tolerados: náuseas, mareos y dolores de cabeza están entre los más frecuentes y los que más conocen los pacientes. Sin embargo, cuando las pesadillas comienzan a ser recurrentes y se prolongan en el tiempo, conviene dar una mirada a los fármacos que se están consumiendo.

“Frente a una persona que consulta por pesadillas, uno debe preguntar por el uso de fármacos. Si estas aparecen en el contexto de un nuevo medicamento o un aumento de la dosis, se puede sospechar”, cuenta Leonardo Serra, neurólogo especializado en alteraciones del sueño.

Las pesadillas se presentan en forma esporádica hasta en el 90% de la población y de manera frecuente en un 5% de los adultos. Es sobre todo en estos últimos casos en los que un medicamento puede estar involucrado.

El problema es mayor cuando, por culpa de un mal dormir frecuente, se produce una alteración de la conducta al día siguiente, ya sea por tener mucho cansancio, irritabilidad o dificultades de concentración, por ejemplo.

“Cuando la pesadilla afecta la calidad del sueño, la persona descansa menos y puede generar sensación de ansiedad”, dice Pablo González, psiquiatra y jefe de Salud Mental de un hospital de referencia.

Los de más riesgo.

Varios estudios se enfocaron en identificar la relación entre drogas y la aparición de las pesadillas. Un estudio efectuado en 2008 por el Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Vall dHebrón, de Barcelona, concluyó que, en los niños, los fármacos que con mayor frecuencia provocaron pesadillas fueron los antiasmáticos y los antibióticos.

Mientras tanto, en los adultos los más habituales fueron ansiolíticos e hipnóticos (para combatir el insomnio).

Otros medicamentos de uso habitual, como antiácidos (omeprazol), atenolol (para el tratamiento de la hipertensión y de la cardiopatía isquémica), así como antiinflamatorios y analgésicos (como ibuprofeno y naproxeno), también forman parte de la lista de los que pueden provocar pesadillas.

Por su parte, una investigación de 2003 de la Universidad de Colorado establece que antidepresivos (como fluoxetina), hipnóticos (como lormetazepam) y antiparkinsonianos son algunos medicamentos que potencian el número de pesadillas.

En el caso de los antidepresivos su efecto sobre el descanso se debe a que actúan sobre los neurotransmisores cerebrales, como la dopamina. Estos neurotransmisores facilitan el sueño REM, que es el más profundo y durante el cual se produce la actividad onírica. Así, todo lo que altere el equilibrio neuroquímico del cerebro durante la fase REM puede producir pesadillas.

Por eso, puede ocurrir lo mismo con los ansiolíticos (zolpidem y tetrazepam) e incluso con algunos antibióticos (como claritromicina, ciprofloxacina y ofloxacino). También observaron casos con las populares estatinas y medicamentos para el corazón.

Qué hacer.

Los especialistas consideran que es importante hacer un buen diagnóstico antes de cambiar el medicamento por tener pesadillas. “La lista de fármacos que se ha asociado a pesadillas es bien amplia, pero la ansiedad diurna o trastornos del ánimo son causa frecuente de pesadillas, y a veces es difícil separar cuál es su origen”, admite Serra.

Cuando no hay factores que hagan pensar en otra causa, reducir dosis, cambiar el fármaco o, incluso, recetar drogas contra las pesadillas son algunas alternativas para las personas a las que los malos sueños terminan por afectar el buen descanso.

Asimismo, González, precisa que el tema no siempre es manejado en la consulta ya que se teme que al abordarlo se pueda inducir o sugestionar a algunos pacientes. Recomiendan consultar al médico si aumentan pesadillas luego de comenzar a tomar un fármaco.

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