Pacientes en todo EEUU afectados por implantes falsos en cirugías

Agencias.-

Miles de pacientes que fueron sometidos a cirugías en la columna vertebral y recibieron implantes metálicos en Estados Unidos podrían llevar en sus cuerpos piezas de tornillos “piratas” fabricados en una tienda de California sin la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA), de acuerdo con una demanda que pone al descubierto a toda una mafia que involucra a médicos y hospitales en varios estados.

La demanda fue presentada, en febrero, en el citado estado a nombre de decenas de compañías de seguros y revelada ayer jueves detallando un masivo esquema de fraude y conspiración al sistema de salud en la que 15 cirujanos y 17 hospitales habrían usado y cobrado material quirúrgico falso.

Según el recurso legal, los tornillos falsos salían de la empresa Spinal Solutions LLC, propiedad de Richard Walkers, un proveedor de material quirúrgico que los mezclaba con piezas auténticas y las distribuía a hospitales en California, Texas, Maryland, Wisconsin y Nevada, donde repartía sobornos a los cirujanos para que los usaran como implantes en sus pacientes con problemas en la espina dorsal.

La demanda civil, que fue abierta el jueves y obtenida por America Tonight, pide que se establezca un fondo para el monitoreo médico con el cual se puedan cubrir los costos para tratar a los pacientes que podrían haber recibido cirugías innecesarias, y que podrían tener implantes falsos en sus cuerpos.

Sin embargo, para los pacientes que llevan estas piezas en su columna vertebral, podría ser muy difícil saber si éstos son falsos por lo complicado que resulta hacer el seguimiento para llegar hasta el proveedor.

De acuerdo con los documentos presentados en corte, la producción de tornillos falsos por parte de Spinal Solution comenzó en 2007 en una tienda de máquinas y herramientas localizada en Temecula, California. Los acusados -doctores, hospitales y distribuidores- habrían empezaron los acuerdos con Spinal Solution hace cinco años para comercializar las piezas falsas a cambio de dinero en efectivo, paseos en avión gratis, comidas, vacaciones y otras formas de “entretenimiento”.

De acuerdo con una investigación realizada el año pasado por el Centro de Periodismo Investigativo, la FDA habría sido alertada de esta estafa en 2011, pero se le permitió a la compañía seguir operando hasta que las deudas la llevaron a la ruina en 2013.

Los cirujanos involucrados también habrían remitido a los pacientes a ciertos hospitales donde podrían conseguir las piezas falsas de implantes. Estos hospitales son también acusados en la denuncia.

Uno de los casos

Por ejemplo, la demanda cita al cirujano Randy Davis, quien habría recibido $458,962 a cambio de utilizar los implantes no aprobados por la FDA en pacientes en Baltimore Washington Medical Center, de la Universidad de Maryland, donde la empresa vendió más de un $1 millón en piezas.

Según la demanda, Walker transportaba las piezas falsas en su jet privado para garantizar que sus partes se utilizaran en el hospital. Kevin Cservek, portavoz de Baltimore Medical Center de Washington, dijo no poder comentar por desconocer de la demanda.

En la demanda, también se nombra como acusados a los cirujanos Jaswinder Grover y Patrick McNulty, del Nevada Orthopedic & Spine Center, así como a Cully White, de un cirujano de Milwaukee’s St. Francis Hospital y Aurora St. Luke’s Medical Center, en Wisconsin, por los mismos cargos.

Los cirujanos de California, Jack Akmakjian, Khalid Ahmed, Darren Bergey, Edward Kolpin, John Joseph Regan, Mitchell Cohen, Justin Paquette, Roger Shortz and Gurvinder Uppa, también están nombrados en la demanda.

Los centros médicos de diagnóstico son acusados de aceptar sobornos a cambio de proveer informes falsos que justifiquen la necesidad de cirugías,pero la demanda no nombra ninguno de estos.

Los hospitales, supuestamente, se “hicieron de la vista gorda” con relación al cirujano, el vendedor y los productos que se utilizaron para el procedimiento quirúrgico con el fin de presentar facturas falsas y engañosas a las compañías de seguros.

Cada año, los médicos realizan entre 300 y 500 operaciones de la columna vertebral al año, convirtiendo a este proceso quirúrgico en una industria que ha experimentado un crecimiento en ventas que pasó de $250 millones, en 1994, a $7,000 millones en 2009, de acuerdo con Orthopedic Network News.

Seis tornillos de Spinal Solutions cuestan $2,850, pero son vendidos a los hospitales por $17,370, por los que éstos luego le cobran a las compañías de seguro $49,260.

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