Demandan a la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) por enmascarar lesiones suministrando medicamentos

Agencias.-

Baltimore.- La querella es similar a la que se presentó hace un año y fue rechazada en diciembre pasado, decisión que ha sido recurrida.

Los jugadores aseguran que no hubo negligencia de los equipos, sino una actividad intencionada, pues las franquicias y sus cuerpos médicos ocultaban la gravedad de las lesiones cuando les prescribían, sin su conocimiento, calmantes y otros medicamentos para ocultar el dolor que pudieran tener al ingresar al terreno de juego.

Muchos de los demandantes aseguran sufrir efectos secundarios como consecuencia del uso continuo de esos fármacos.

Por otro lado, los cargos de violencia doméstica contra Ray Rice, ex estrella de la NFL, quien golpeó a su novia dejándola inconsciente en el ascensor de un casino, fueron retirados.

El juez Michael Donio determinó lo anterior después de que el ex corredor de los Cuervos de Baltimore completó un programa de educación preventiva y control de ira, que requería mínimo un año de asistencia.

Rice fue acusado de asalto agravado en febrero del año pasado contra su ahora esposa Janay, incidente por el que sólo fue suspendido dos partidos.

El comisionado de la NFL, Roger Goodell, decidió aplicarle un castigo indefinido que condujo al despido de Rice de los Cuervos, equipo al que ayudó a ganar el Supertazón de 2013.

Pero en diciembre pasado, y después de una apelación del jugador, un juez anuló la suspensión y abrió la puerta para su regreso al futbol americano.

Antecedentes

Hace un año agentes de la Oficina Antidrogas (DEA) de Estados Unidos entrevistaron a médicos y entrenadores de al menos un equipo de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) como parte de una investigación sobre las denuncias de venta ilegal de medicamentos recetados.

Luego del partido disputado el día domingo entre los 49 de San Francisco y los Gigantes de Nueva York en el MetLife Stadium la DEA realizó “inspección aleatoria” al personal médico del equipo de San Francisco. Algunos trascendidos afirman que también hubo inspecciones en otros partidos, pero no fueron confirmados por la Agencia.

La DEA había iniciado una investigación como consecuencia de una demanda iniciada en mayo del año pasado en California, donde 1.300 ex jugadores de la NFL denuncian que la liga vendió ilegalmente analgésicos potentes y otros medicamentos con receta para mantenerlos en el campo.

Otra de las acusaciones presentadas afirma que los medicamentos son suministrados por los entrenadores que carecen de los permisos para hacerlo. Si es verdad, estas acciones violarían la Ley de Sustancias Controladas.

En declaraciones a la CNN el vicepresidente de comunicación corporativa de la NFL Brian McCarthy dijo “Nuestros equipos cooperaron con la DEA y no tenemos ninguna información que indique que se encontraron irregularidades”

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