¿Miente la Wikipedia en salud?

ROCÍO GIL | Madrid.-
La relación médico-paciente ha ido evolucionando a lo largo de los años. En la actualidad, el paciente acude a las consultas con las cosas “sabidas” y las posibles patologías buscadas en Internet y comparadas con su sintomatología. Pero no es de extrañar que el usuario (erróneamente) se alarme con el contenido que lee en la Red, bien por falta de conocimiento o porque el contenido analizado es falso.

Ahora, un grupo de investigadores ha comprobado lo sencillo que es insertar falsedades en Wikipedia, la principal fuente de conocimiento para los adolescentes y jóvenes, pasando los filtros de los editores voluntarios. Se trata de una web colaborativa en la que todos pueden contribuir con información, no siempre contrastada, pero también tiene unos métodos de control que hay quien consigue vulnerar.

El proyecto que iniciaron Jimmy Wales y Larry Sanger en 2001 quería garantizar la corrección de cualquier fallo en sus informaciones en cuestión de minutos. Ahora, el experimento realizado por el investigador Gregory Kohs, publicado en Wikipediocracy, ha desenmascarado los trapos sucios de la enciclopedia online por excelencia y su falta de fiabilidad, poniendo en evidencia las carencias de la organización y gestión de la enciclopedia más usada de Internet.

Así, el propio Kohs creó una nueva cuenta y comenzó a insertar información falsa en hasta 30 artículos. Para no suscitar sospechas, cada día realizaba modificaciones en esas entradas a través de IPs (direcciones de ordenador) distintas. Lo hizo tanto en artículos menos populares como en aquellos más buscados y que recibían más visitas.

Pero los editores, al contrario de lo que parece prometer Wikipedia, no solo no subsanaron la información errónea en el momento, sino que a día de hoy, el 63% de todos esos “bulos” continúan estando hoy en esas entradas.

9 DE CADA 10 ARTÍCULOS DE ENFERMEDADES NO SON PRECISOS

En 2014 ya se realizó un estudio, que se publicó en la Revista de la Asociación Americana de Osteopatía. En él, dos estudiantes revisaron los artículos y los compararon con otros de PubMed (una web científica), Google Scholar y UpToDate. Así, comprobaron que 9 de cada 10 de las enfermedades consideradas más costosas para el sistema de salud de la Agencia para la Reforma de Salud y Calidad americana (AHRQ), tenían grandes discrepancias entre Wikipedia y los medios científicos. Las 10 enfermedades analizadas fueron el estudio fueron el cáncer de pulmón, diabetes, osteoartritis, enfermedad de la arteria coronaria , la EPOC , la hiperlipidemia, la conmoción cerebral, hipertensión, trastorno depresivo mayor , y dolor de espalda .

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