La EGA pide a los Estados miembro que adopten el modelo italiano para biosimilares

ElGlobalNet.-

La patronal europea del genérico insistió en que estos fármacos no pueden sufrir rebajas de precios superiores al 20%
La promoción de los medicamentos biosimilares para asegurar una cuota de mercado que compense la inversión es el principal caballo de batalla de la Asociación Europea del Genérico (EGA). Para conseguirlo, la patronal ha recomendado a los Estados miembro de la Unión Europea que miren hacia el modelo italiano, el cual insta a recetar el medicamento biosimilar a pacientes que no han recibido tratamiento anterior.
Así lo pusieron de manifiesto los participantes del grupo de biosimilares de la EGA durante su decimotercera reunión, quienes además recordaron que las políticas que favorecen el uso de biosimilares democratizan el acceso a unos tratamientos de alto coste para los sistemas de salud.
En España, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, director general de Aeseg, pidió una regulación específica para los biosimilares que fomente el uso de estos fármacos y solvente unas políticas de precio que considera injustas al equiparar estos medicamentos a los genéricos. “Los biosimilares, además de ser totalmente diferentes a los de síntesis química por motivos evidentes, tienen un alto coste de inversión económica y temporal, por lo que no pueden soportar rebajas superiores al 20 por ciento y así lo ha recordado la EGA”, aseguró a EG.
Sin embargo, el ministerio de Sanidad no ha atendido de momento a estas peticiones. La semana pasada vio la luz el nuevo proyecto de Orden de Precios de Referencia donde se creó el primer conjunto homogéneo con un anticuerpo monoclonal: infliximab.
El nuevo precio de este medicamento, 402 euros, es un 33 por ciento menor al que tenía el de referencia cuando su patente estaba en vigor y, además, los dos fármacos biosimilares han estado dos meses con un diferencial de precio, “tiempo insuficiente para ganar cuota de mercado si además no se favorece”, recordó De la Cuerda.
Juntos a estas dos principales peticiones, la conferencia celebrada en Londres debatió sobre qué políticas se deben implementar para eliminar barreras en la prescripción de biosimilares. Entre ellas, las más recomendadas son las de formación e información tanto a pacientes como a médicos.
“Necesitamos incluir a todos los stakeholders para que la comunicación sobre las bondades de estos fármacos lleguen a los profesionales de todos los niveles”, aseguró De la Cuerda, quien además insistió que “comunicar la experiencia de uso y los resultados de estos fármacos” también ayudará a allanar el camino.
El mercado hospitalario nacional
La presente década es la gran oportunidad para el desarrollo y su introducción en el mercado de los medicamentos biosimilares. Antes de 2020 varios medicamentos biológicos perderán su patente y liberarán 1.500 millones de euros en el mercado hospitalario español según datos recogido por la consultora IMS Health en 2014. Sin embargo, durante estos años convergen diferentes intereses que variarán la penetración de biosimilares en este mercado.
Según la citada consultora, los vientos en contra para los biosimilares son la lenta adopción del clínico y paciente en el uso de estos fármacos, la gran inversión necesaria para desarrollar estos fármacos (que puede alcanzar los 150 millones de euros en algunos casos) y la falta de un marco estable que tranquilice al sector. En el extremo opuesto, la fuerza de las políticas de contención del gasto, la influencia de los pagadores en la prescripción y un posible desarrollo de un marco estable serían los factores que jugarían a favor de los medicamentos biosimilares.

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