Las fusiones en la industria farmacéutica movieron en 2014 casi un billón de euros

  NUEVA YORK, marzo 20: La cifra es tres veces más que el año anterior, según un informe de la consultora norteamericana Bloomberg. En total, estas operaciones movieron 199.000 millones de euros, casi el triple que en 2013. La adquisición de Allergan por parte de la irlandesa Actavis, la más elevada del año.

El año pasado, el intento del laboratorio norteamericano Pfizer de adquirir a su par inglesa AstraZeneca conmovió al sector farmacéutico. La oferta hostil por unos 78 mil millones de euros fue una de las más grandes de la historia y de concretarse puede crear el gigante de los medicamentos más grande que se haya visto. Si bien la compra no se produjo, dejó en claro los grandes capitales que se mueven en esa industria. Un informe de la consultora Bloomberg le puso números a esa tendencia. Según se difundió, en 2014 las fusiones de productores de fármacos movieron casi un billón de euros, tres veces más que el año anterior. las principales transacciones, bajo la lupa de los inversionistas.

El trabajo de Bloomberg fue difundido por el portal español Médico Hospitalario, y afirma que en materia de fusiones en la industria farmacéutica “se movieron 199.000 millones de euros, casi el triple que en 2013”. El año pasado fue considerado por los especialistas “el año de los grandes negocios”, y se prevé que esta tendencia continúe en 2015.

Para Bloomberg, “el mercado mundial del sector farmacéutico está en plena ebullición”, por los últimos anuncios de grandes proyectos de fusión. “Los laboratorios farmacéuticos, que están acostumbrados a las alianzas y a las colaboraciones, intentan adaptarse a la creciente competencia de los genéricos. Además, con la pérdida de patentes las farmacéuticas necesitan disponer de nuevos medicamentos para mantener sus ingresos”, analizó la consultora.

La gran fusión del 2014 no estuvo en manos de las grandes compañías. La irlandesa Actavis se quedó con Allergan por la nada despreciable cifra de 66 mil millones de euros. Un poco más atrás quedaron la compra de Sigma Aldrich por parte de la alemana Merck por unos 17 mil millones de euros, y la de Hospira por parte de Pfizer, por el mismo valor que la anterior.

En rigor de verdad, Actavis es un laboratorio estadounidense, pero tiene sede en Irlanda por la menor carga impositiva de ese país. La firma, conocida por sus tratamientos contra el Alzheimer y el Parkinson, anunció la compra del fabricante de Botox Allergan a fines del año pasado. Actavis estimó que la compra le permitiría generar unos 1.800 millones de dólares en sinergias a partir de 2016. Las ventas anuales de la nueva empresa se estiman en 23.000 millones de dólares por año, una cifra suficiente para ubicarse entre los diez mayores grupos farmacéuticos mundiales.

Según el informe de la consultora norteamericana, “hay necesidad de nuevos productos, ha habido descubrimientos, por ejemplo en el campo de la oncología, donde más se ha avanzado en cuanto a investigación, que han generado nuevas líneas de tratamientos y tasas de interés bajas para el crédito. Entre otros factores, todo esto propicia las megatransacciones en fusiones y adquisiciones entre compañías farmacéuticas”.

Por su parte, desde JPMorgan han recordado, con motivo de la publicación de datos sobre este tema, que “la única forma de lograr crecer es a través de adquisiciones”.

El informe se centra en el ejemplo de Pfizer, la mega compañía norteamericana líder en producción y venta de medicamentos. “El grupo está buscando nuevas vías a su estrategia de crecimiento, después de que AstraZeneca rechazara su oferta de compra de 78.000 millones de euros. Sin embargo, la compañía se ha mantenido muy dinámica durante 2014 para tratar de compensar la caída de ingresos de algunos de sus fármacos más maduros como la Viagra tras la dura competencia de los genéricos”, dijo Bloomberg.

Además de la compra de Hospira, la farmacéutica también podría estar interesada en Actavis, en Bristol-Myers Squibb o en Glaxo. También está puesta en AbbVie, que renunció finalmente en octubre a comprar la británica Shire, tras la reforma de la fiscalidad en Estados Unidos.

Esta ola de fusiones podría derivar en una separación formal de Pfizer, en dos o más compañías diferentes, para centrarse en ciertas especialidades. No sería la primera vez que esto sucede. Abbott se dividió en 2012 y los productos farmacéuticos innovadores se independizaron del resto de la compañía bajo el paraguas de AbbVie.

La oncología es una de las divisiones en las que Pfizer estaría más interesada. A finales de 2014 firmó un acuerdo de colaboración con la alemana Merck para desarrollar y comercializar una molécula en fase de ensayo clínico consistente en un anticuerpo para el tratamiento de distintos tipos de cáncer.

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