Rechazo en Italia a la reforma que permite a grandes capitales ser dueños de farmacias

ROMA, La desregulación del sector farmacéutico fue presentada por el gobierno italiano esta semana, y genera polémica. De ser aprobada, permitirá la creación de grandes cadenas, a través de capitales financieros. Hasta el momento, un mismo dueño no puede tener más de cuatro mostradores. La iniciativa italiana se suma a una similar en Francia.Las amenazas al modelo sanitarista de farmacia siguen sobrevolando Europa. Las presiones para desregular los mercados farmacéuticos en varios países de la comunidad continental no cesan, y el difícil saber hasta cuándo podrán mantener las actuales reglas. En 2014, el gobierno francés intentó romper el sistema, permitiendo a los grandes capitales hacerse de mostradores, lo que generó rechazo y una masiva protesta de los profesionales. Ahora, Italia se suma a la idea, con un borrador de proyecto de ley que reforme el mercado de los medicamentos, e introduzca las grandes cadenas como actores. Médicos, asociaciones sanitarias y farmacéuticos ya expresaron que pelearán contra la iniciativa.

El polémico proyecto es impulsado por la ministra de Desarrollo Económico Federica Guidi, y abre la posibilidad de una reforma del mercado farmacéutico, que incluye la liberalización de las farmacias. Según informa hoy el portal IM Farmacias, la semana pasada el gobierno italiano “dio el visto bueno al proyecto de Ley de la Competencia (Ddl Concorrenza), un decreto que permite a las sociedades de capital la posibilidad de ser propietarias de las farmacias, rompiendo así, el binomio titular-propietario”.

De aprobarse, esta iniciativa hará legal que las sociedades de capital sean titulares de farmacias privadas y, por tanto, los socios capitalistas “no tendrán que ser obligatoriamente farmacéuticos”. Además, a través de este decreto se elimina también el límite máximo de licencias por persona (hasta ahora es de cuatro), con lo cual, se podrán crear cadenas farmacéuticas.

La reforma de la ministra Guidi iba más allá, e incluía la apertura de venta de medicamentos en casi cualquier lugar. “El haber evitado que los medicamentos de clase C, es decir, los que necesitan prescripción médica, como los psicofármacos, puedan ser vendidos en supermercados o parafarmacias es al fin y al cabo una victoria de los ciudadanos”, declaró la ministra de Sanidad, Beatrice Lorenzin.

Cabe destacar que desde 2006 a través de un decreto ley avalado por el Gobierno de Romano Prodi, en Italia los medicamentos sin receta médica ya se venden en las parafarmacias, donde hay más de 5 mil en todo el país.

En el gobierno se desató una pequeña interna por esta y otras cuestiones. El proyecto original fue reformado en cuanto a los criterios de apertura de farmacias según la población o la venta de medicamentos éticos no reembolsados fuera de las farmacias. Así, el criterio de apertura se atiene a cada 3.300 habitantes (con la posibilidad de abrir otra farmacia si la población supera el 50 por ciento del parámetro).

Las reformas económicas propiciadas en Europa apuntan a la farmacia, en especial en los países donde mantiene el sistema sanitarista, es decir, donde los propietarios son profesionales y las cadeneras no existen o están limitadas. Cabe recordar que el gobierno francés está acometiendo una serie de fuertes reformas económicas en diversos sectores del país similares a las italianas, que generan rechazo entre los farmacéuticos.

Un documento del ministerio de Economía francés se conoció en 2014, y puso en alerta al sector independiente de farmacias. Según el portal especializado El Global, se analiza “la implantación de medidas de tintes liberales como permitir la venta de medicamentos (incluidos los de prescripción) fuera de las farmacias, abrir la propiedad a inversores no profesionales y suprimir los criterios de planificación”. Esto sería un golpe para el modelo sanitarista de ese país, que junto a España son puntales de la defensa de esta forma de entender la dispensa de fármacos.

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