India rechaza la patente del medicamento Sofosbuvir de Gilead contra la hepatitis C

– Médicos Sin Fronteras espera que esta decisión ayude a rebajar el precio del fármaco. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha informado este jueves de que la Oficina de Patentes de India ha rechazado la petición de la empresa Gilead para patentar el medicamento sofosbuvir utilizado para el tratamiento de la hepatitis C, una decisión que la ONG espera que ayude a reducir de forma rápida el precio del fármaco.
A través de un comunicado, la ONG recordó que Gilead firmó acuerdos voluntarios de licencia con varios productores de genéricos en India que, no obstante, imponían muchas restricciones respecto a la distribución y el uso de medicamentos. Con el rechazo de la patente, otras empresas que no firmaron la licencia tienen libertad para producir el fármaco.
“La entrada de nuevos fabricantes de genéricos debería acrecentar la competencia necesaria para reducir drásticamente los precios, sobre todo en aquellos países que han sido excluidos del acuerdo de licencia voluntaria, y, por lo tanto, aumentar el acceso al medicamento”, señaló MSF.
El director ejecutivo de la Campaña de Acceso de MSF, el doctor Manica Balasegaram, aseguró que esperan que la decisión del regulador de patentes indio “abra las puertas para una competencia más abierta, que podría reducir rápidamente el precio del fármaco”, y añadió que acceder al medicamento fuera del “bastión del monopolio de Gilead será crucial para ampliar el tratamiento para las personas con hepatitis C a nivel mundial”.
Por su parte, el representante de la Red de Delhi de Personas Positivas, Vikas Ahuja, aseguró que es un “día feliz” para las personas con hepatitis C. “Esta decisión ofrece esperanza a la gente enferma en los países que han sido excluidos de los acuerdos de licencia de Gilead para poder acceder a las versiones genéricas y baratas de sofosbuvir”, afirmó.
“Sabemos de varios fabricantes de India que podrían producir este fármaco por 101 dólares para un tratamiento de tres meses. Eso es, más o menos, un dólar por pastilla, lo que supone una gran mejora con respecto a los 1.000 dólares por píldora que Gilead está cobrando en algunos países”, indicó el doctor Andrew Hill, investigador senior del Departamento de Farmacología y Terapéutica de la Universidad de Liverpool.