EEUU: Los médicos sobreprescriben sedantes y ansiolíticos a los adultos mayores

Por Ronnie Cohen

NUEVA YORK (Reuters Health) – Un estudio demuestra que los médicos a menudo les recetan a los adultos mayores, sobre todo alas mujeres, tranquilizantes que son potencialmentediscapacitantes.

Las cifras de las farmacias revelan que, en el 2008, casi el12 por ciento de las mujeres de 80 años utilizó benzodiacepinas,que son una clase de sedantes y ansiolíticos que la SociedadEstadounidense de Geriatría aconseja evitar en los adultosmayores.

Las benzodiacepinas incluyen al alprazolam (Xanax), allorazepam (Ativan) y al diazepam (Valium), “una pequeña píldoraamarilla” que los Rolling Stones llamaron “la pequeña ayuda paramadres” en el clásico de la banda de 1966.

“El estudio debería ser un llamado para pensar por qué losmédicos están recetando tanto esos medicamentos a un grupo tanvulnerable”, dijo la enfermera especializada en geriatría DonnaFick.

“Estos fármacos poseen efectos adversos muy peligrosos, comolas caídas o el delirio, y están asociados con la demencia”,dijo Fick, que es profesora de Pennsylvania State University yno participó del nuevo relevamiento.

La información del 60 por ciento de las farmacias de EstadosUnidos revela que más del 6 por ciento de los hombres y casi el11 por ciento de las mujeres de entre 65 y 80 años tomóbenzodiacepinas en el 2008, según publica en JAMA Psychiatry elequipo del doctor Mark Olfson, profesor de psiquiatría delCentro Médico de Columbia University, Nueva York.

Casi un tercio de los adultos mayores utilizótranquilizantes de manera prolongada (cuatro meses o más). “Estees un patrón preocupante, en especial en los adultos mayores y,particularmente, en las mujeres”, dijo Olfson.

“Las benzodiacepinas sólo deberían utilizarse brevemente,pero si miramos cómo recetan los médicos de Estados Unidoshallamos un escenario muy distinto”.

El equipo aclara que las benzodiacepinas son un tratamientobreve efectivo para la ansiedad y los trastornos del sueño, peroson riesgosas y de un valor cuestionable en el tratamientoprolongado, en especial en los adultos mayores.

En esta población su uso aumenta el riesgo de caídas yaltera la función cognitiva, la movilidad y las habilidades paraconducir un automóvil. Además, explica que su uso prolongadohace más difícil poder suspenderlo, ya que incentiva la adiccióny los síntomas de abstinencia.

Un editorial publicado sobre el estudio sugiere que lasbenzodiacepinas quizás deberían incorporarse a la lista defármacos peligrosamente adictivos, a la vez que deberíalimitarse la duración de su prescripción y prohibirse lasrenovaciones de las recetas.

“Las benzodiacepinas están lejos de ser seguras”, señala elequipo del doctor Nicholas Moore, de la Universidad de Bordeaux,Francia.

Los autores del editorial sugieren que podría permitirse quesólo los psiquiatras receten esos fármacos. El estudio de Olfsonhalló que los médicos de atención primaria son los que más lesrecetan esos medicamentos a los adultos mayores; los psiquiatrasfirmaron menos del 6 por ciento de las recetas.

Olfson optaría, en cambio, reemplazaría la prescripción deesos fármacos con cambios del estilo de vida para aliviar laansiedad y reducir los problemas para dormir. Por eso,recomienda que los pacientes con trastornos del sueño hagan másejercicio, se expongan a la luz diurna y aprendan técnicas pararelajarse al final del día.

Fick también recomienda que prueben algunos cambiosconductuales, como no consumir cafeína después de las 11 de lamañana, beber leche tibia o un té de hierbas antes de dormir yevitar la siesta. Recordó que un estudio de 1998 habíademostrado que un masaje de espalda, una bebida tibia y músicarelajante eran una buena alternativa de sedación en los adultosmayores hospitalizados.

FUENTES: JAMA Psychiatry, online 17 de diciembre del 2014.