Madrid: recupera ingresos fuera de las recetas

La oficina de farmacia recupera ingresos fuera de las recetas

Exterior de una oficina de farmacia en el centro de Madrid

PABLO MONGE

Las boticas han dejado de ser el negocio boyante que era en el siglo pasado. Las continuas medidas de recorte en el precio de los fármacos han colocado a muchas de las más de 21.000 oficinas de farmacia españolas en la cuerda floja, sobre todo a las ubicadas en pueblos o en pequeñas ciudades. Sin embargo, después de cuatro años de caída en los ingresos, el mercado de calle se recupera en 2014, según los datos de la consultora especializada IMSHealth.
Con los últimos datos cerrados disponibles, en el acumulado de los últimos doce meses hasta septiembre de 2014, las farmacias españolas han obtenido una facturación media de 868.000 euros. Ya supone más que en todo el año 2013, cuando ingresaron 867.000 euros. Es el primer año en el que las ventas de estas farmacias crecen pero aun así, este capital representa un 13,3% menos que en 2010, cuando ingresaban de media más de un millón de euros.
Como en todas las medias, luego, cada caso individual es diferente. En 2012, había más de 1.000 farmacias en riesgo de concurso de acreedores y las facturaciones siguieron cayendo al año siguiente. De 877.000 euros ingresados de media en 2012 a 867.000 en 2013.
La responsabilidad de este repunte de los ingresos corresponde, sobre todo, a los medicamentos vendidos por fuera del Sistema Nacional de Salud. Estos son los fármacos que se dispensan en la botica con las llamadas recetas blancas (las que provienen de sistemas sanitarios privados) o sin receta porque corresponden a productos sanitarios que no la requieren para su dispensación. En concreto, la venta de fármacos reembolsados por el Estado supone un 61% de los ingresos y ha caído desde el 65% que representaba en 2010, según los datos de IMS Health.
La venta de medicamentos con receta blanca es el 11% de los ingresos medios de la oficina de farmacia, porcentaje que se mantiene más o menos estable en los últimos cinco años. Sin embargo, la parte de productos sanitarios de autocuidado (segmento denominado Consumer Health) incrementa su peso en tres puntos porcentuales desde 2010, hasta el 28% que representa en este momento. Son estos fármacos los que han compensado la caída en peso relativo de los medicamentos reembolsados.
“Este cambio en la rentabilidad supone, en consecuencia, que la percepción de la oficina de farmacia desde el punto de vista del negocio ha cambiado radicalmente”, señalan Concha Almarza, directora de Operaciones de IMSHealth y Miguel Martínez Jorge, Director de Desarrollo de Negocio. “El farmacéutico tiene que preocuparse de sus pacientes ahora también como clientes y de realizar labores comerciales con ellos”, apuntan
Tamaño de mercado
Este mercado de Consumer Health ya tiene un tamaño de 5.000 millones de euros, dentro de un mercado farmacéutico español valorado en 16.000 millones de euros. En cuanto a unidades vendidas, se mueve en el entorno de 500 millones dispensados.
Tras un periodo de decrecimiento por la crisis y la desfinanciación de algunos productos farmacéuticos, el mercado acumula un crecimiento del 5% en los últimos doce meses.

Un mercado sensible a precios y promociones

El mercado de productos sanitarios de autocuidado tiene dinámicas más parecidas a las del comercio minorista que a las de la oficina de farmacia y por eso, las técnicas de gestión de este segmento se parecen más al de los supermercados que al habitual en la oficina de farmacia.
Son un segmento muy sensible a los precios, por ejemplo, que los laboratorios pueden utilizar como elemento comercial y para realizar promociones.
La propia evolución del sector da muestra de este impacto de los precios. Las medidas regulatorias de recorte de precios de medicamentos en 2011 afectó negativamente a aquellos productos que tenían equivalentes reembolsados por el Gobierno, porque el público optó por el más barato.
Sin embargo, los últimos meses de 2013 y los dos primeros meses de 2014, “el mercado muestra de nuevo un importante incremento en precios que compensa la pérdida de unidades en la mayoría de los segmentos”, detalla el informe de IMS Health.
Junto con la mejoría económica, Almarza, directora de operaciones de la consultora, señala que también ha tenido un impacto el lanzamiento de nuevos fármacos y el incremento de líneas de productos así como de las actividades de promoción y comerciales.
Estas iniciativas de descuento en productos o de ventas conjuntas más baratas está teniendo, por primera vez, una relevancia importante en la cuota de mercado de los laboratorios. Por ejemplo, en el segmento de los fotoprotectores, en el que se han realizados importantes promociones este verano, ha habido empresas que han incrementado sus ventas hasta en un 23% respecto del año pasado. Las farmacéuticas han dejado de ingresar 2,6 millones de euros por los descuentos pero han vendido un 8,4% más de producto.