España: investigan al laboratorio AstraZeneca por una muerte durante un ensayo clínico

EXTREMADURA, diciembre 15: En abril de 2013 Juan Santos Sierra falleció en el Hospital de Mérida mientras participaba en el ensayo clínico de un nuevo medicamento (sifalimumab, para el lupus) del laboratorio farmacéutico AstraZeneca. La compañía ofreció 85 mil euros a la viuda por su “confidencialidad y silencio”. Ésta los rechazó e inició una demanda.

Juan Santos Sierra – de 46 años y oriundo de Badajoz (España) -participó de un ensayo clínico realizado por el laboratorio AstraZenca en donde se experimentaba con sifalimumab para tratar lupus eritematoso. A los nueve meses de iniciar las sesiones intravenosas, el paciente falleció en el Hospital de Mérida.

Desde abril del 2013 (momento del fallecimiento) hasta ahora, la familia de Santos Sierra sufrió el ocultamiento de los datos de lo sucedido durante los ensayos. Por ese motivo, iniciaron una demanda de conciliación, con la sospecha de que a Santos Sierra lo mató el medicamento que experimentaban en su organismo durante el ensayo clínico en fase 2b de búsqueda de dosis para evaluar la eficacia y seguridad de sifalimumab en adultos con lupus eritematoso sistémico.

La demanda es contra AstraZeneca y la empresa aseguradora de las pruebas, White Rock Insurance PCC Ltd a la que la familia acusa, como a la primera, de entorpecer el proceso de búsqueda de la verdad y consecución de sus derechos.

Entre las irregularidades que se denuncian se habla de manipulación de datos, firmas diferentes en el consentimiento informado (pieza clave de todo ensayo clínico), registros inexactos, etc.

Mientras tanto, el laboratorio realiza una negación sistemática de lo ocurrido. Al mismo tiempo, ofreció a la familia de Santos Sierra 85 mil euros. Eso sería para ellos el valor de una vida. La familia rechazó la oferta e inició la demanda.

Recientemente, el Comisario del Comisionado de la Salud Europea – Vytenis Andriukaitis – instó a que España investigue más profundamente el caso, ya que hasta el momento familia no ha podido acceder a la póliza obligatoria de seguros ni consiguió avanzar en la indemnización por los daños y perjuicios ocasionados por la muerte del paciente.