1° de diciembre, Día Panamericano de la Farmacia: logros y desafíos de una profesión pujante

BUENOS AIRES: Hoy se festeja en todo el continente el Día Panamericano de la Farmacia, recordando el primer congreso de la profesión, realizado en Cuba en 1948. En tiempo de balance, recorremos los logros y desafíos en todos los niveles. Saludos a los colegas que enaltecen la profesión cada día, de forma silenciosa.

Por Farm.-Nestor-A-Caprov

Cuba fue la sede del Primer Congreso Panamericano de Farmacia, un encuentro realizado en 1948 que marcó un quiebre en la realidad sanitaria del continente. La importancia de ese encuentro, que cimentó las bases de la farmacia como parte del sistema de salud de los países, se recuerda cada 1° de diciembre, cuando se celebra el Día Panamericano de la Farmacia.

En ese año, en La Habana, profesionales de las tres Américas se reunieron para delinear los fundamentos de la profesión, por lo que la fecha quedó marcada a fuego en el sector. Desde ese encuentro, el continente festeja el día panamericano, cada año con nuevos desafíos en el horizonte.

En este años, al farmacias y farmacéuticos se encuentran ante enormes desafíos en materia profesional. El avance de las grandes cadeneras y el modelo anglosajón en el continente es inocultable. El mal ejemplo de Chile se repite en México y Brasil, donde este año hasta un equipo de fútbol puso su propia red de farmacias. Además, la compra de Farmacias Ahumada por parte del grupo mexicano Casa Saba creó la mayor cadenera del continente, que avanza a todo ritmo en varios países.

Ya en este espacio nos preguntamos si la farmacia independiente es una especie en extinción, y si el mapa de los próximos años. La Argentina y el resto del continente sufre estas consecuencias. Según la International Market Survey (IMS), “el 86 por ciento de la producción de remedios se distribuye por droguerías, y tres de ellas son propiedad de los principales laboratorios que comercializan más del 60 por ciento de los remedios de distribución mayorista. Otro punto en contra tiene que ver con nuevos hábitos de los consumidores, que también compran artículos relacionados con la salud en quioscos y supermercados” (El Cronista Comercial, 30/05/2010).

Son tiempos de balance. En el país la aprobación de la ley nacional de medicamentos es un avance que debe ser imitado por todos los profesionales del continente. Es un logro que mejora la salud pública y las condiciones de la profesión. Por todo esto y mucho más, por lo que falta hacer y por el camino recorrido, MIRADA PROFESIONAL saluda a todos los profesionales del continente, que hacen cada día de la farmacia una posta sanitaria, un centro de salud asistencial y renuevan su compromiso sobre la salud de la población, todos los días, de uno y

Un poco de historia

A nivel continental, con el correr del tiempo se fueron fortaleciendo las instituciones para contener la profesión. La primera fue la Federación Panamericana de Farmacia y Bioquímica (FEPAFARBIO), creada para promover los postulados aprobados en la Carta de La Habana.

Estos principios de ética y fueron reformados en diciembre de 1951, en Lima, Perú, con la denominada declaración de la Farmacia de América y, en Caracas, Venezuela, en 1969, mediante la Carta Fundamental de la Farmacia en América.

El 16 de noviembre de 1994, durante la asamblea realizada en Buenos Aires, la FEPAFARBIO modificó su nombre, adoptando a partir de entonces el nombre de Federación Panamericana de Farmacia (FEPAFAR).

En sus orígenes, allá por los tiempos de la civilización egipcia, la actividad farmacéutica estaba ligada tan íntimamente al ejercicio de la medicina que la preparación de las drogas corría a cargo de la misma persona que diagnosticaba y suministraba los tratamientos. Con el correr de los siglos surgieron las boticas y los boticarios, con sus recetas magistrales y locales rebosantes de todo tipo de preparados, desde mandrágora a animales embalsamados, hierbas, azufre, pócimas, almizcle, morteros, balanzas y redomas.

La copa de Higía: símbolo ancestral de la Farmacia
El símbolo tiene su origen en la diosa griega Higía, hija del dios de la medicina Esculapio y hermana de Panacea, la diosa de la curación. Higia , la diosa de la salud y de la higiene, recibió de su padre el encargo de preparar los remedios que él empleaba.
La copa es el receptáculo adecuado y condigno del poder curador, y contiene drogas potencialmente activas.

La serpiente sagrada es la que va a infundirle la dynamis, la virtus que transforma la posis (bebida) en pharmakon (el medicamento).