España: La sociedad civil exige una propuesta política sobre el acceso a los medicamentos y la I+D

Organizaciones de la sociedad civil, eurodiputados y médicos se dieron cita en la sede del Europarlamento, en Bruselas, para denunciar los problemas de acceso a medicamentos en la Unión Europea y pedir soluciones políticas.

 Por: Carlos B. Rodríguez / Madrid

@ElGlobalNet

Organizaciones de consumidores lamentan que la ‘crisis del acceso a los fármacos’ no esté en la agenda europea
Las organizaciones de la sociedad civil continúan movilizándose por un cambio en la política farmacéutica global que permita afrontar la incidencia directa y perjudicial que, a su juicio, están provocando los recortes y las políticas de austeridad nacionales sobre el acceso a los medicamentos a precios accesibles como en la investigación y el desarrollo de los mismos. A pesar de que el debate farmacéutico ha estado muy presente en los últimos meses, tanto en la Comisión Europea, como en el Europarlamento, la Presidencia italiana y el Consejo de Ministros de Salud de la UE, los consumidores y defensores de la salud pública en Europa critican que el abordaje del acceso a los medicamentos y la innovación farmacéutica no esté en la agenda europea.
Varios hechos contribuyen a generar esta imagen. Por un lado está el incierto futuro de la propuesta que lanzó Francia para abordar la compra conjunta de Sovaldi (sofosbuvir DCI) a nivel europeo. A pesar de que varios países mostraron interés en la iniciativa, la falta de transparencia de los estados en materia de precios sigue minando cualquier esperanza de que la propuesta llegue a buen puerto. Así lo considera el Diálogo Transatlántico de Consumidores (TACD, por sus siglas en inglés), un foro de organizaciones de la UE y Estados Unidos nacido para promover los intereses de los consumidores en ambas regiones que insiste en la “resistencia” de algunos estados a compartir información, a pesar de los acuerdos alcanzados a nivel europeo para avanzar en esa línea. Entre los acusados de falta de transparencia están los “acuerdos secretos” firmados con Gilead por los gobiernos de España y de la propia Francia.
El del tratamiento para la Hepatitis C es solo un ejemplo, ya que la opacidad en materia de precios y reembolsos es la norma a nivel comunitario, y seguirá siéndolo, a juicio del TACD. Este foro recuerda que la Directiva de Transparencia, en sus términos actuales, no avanzará en la publicación de los precios reales que cada estado paga por sus medicamentos. A pesar de ello, la Directiva lleva meses encallada en las instituciones comunitarias.
En tercer lugar se sitúa la negociación del Tratado de Comercio entre la UE y los Estados Unidos. Las organizaciones de consumidores siguen viendo un peligro en la ‘lista de deseos’ que la industria farmacéutica innovadora trasladó a los responsables de la negociación.
La mayor sorpresa, para las organizaciones de la sociedad civil en Europa, es que a pesar de que el problema de los elevados precios de los medicamentos ha llegado al Parlamento Europeo de la mano de varios eurodiputados, todavía no hay sobre la mesa ninguna propuesta política oficial.
Propuestas
Precisamente esta ha sido la base sobre la cual se celebró la semana pasada en la Eurocámara la jornada ‘¿Podemos permitirnos nuestras medicinas? La crisis del acceso a los medicamentos en Europa’, organizada por el Diálogo Transatlántico de Consumidores, la Fundación Salud por Derecho y Médicos del Mundo Internacional.
La mayoría de los ponentes hicieron énfasis en el impacto de los ajustes aplicados en los países de la Unión en materia de acceso a medicamentos. El eurodiputado Kostas Chrysogonos puso como ejemplo a Grecia, donde las políticas de austeridad están traduciéndose, en muchos casos, en un incremento de la precariedad en sectores especialmente vulnerables de la población. El problema se agrava en forma de brecha debido a las diferentes reacciones en Europa en lo que a protección de la salud se refiere.
Médicos del Mundo opina que los precios asequibles son necesarios también en los países ricos. Por ello, está tratando de hacer una coalición entre distintas ONG, asociaciones profesionales, médicos y entidades económicas que han visto que las políticas aplicadas en la actualidad han llegado a su límite. Rohit Malpani, uno de sus miembros, afirmó que demasiados pacientes no se pueden permitir muchos medicamentos, como los de la hepatitis C o el VIH, por los precios escalonados (distintos según la capacidad de pago). “No es un sistema racional”, dijo, al tiempo que añadió que “no es solo un problema de acceso a los medicamentos, también de innovación”.
Sobre la mesa de las instituciones comunitarias y nacionales está la apuesta por la colaboración público-privada, con un sistema de investigación con incentivos a las empresas y que no las asfixie con restricciones. No es la única. La eurodiputada de UPyD Beatriz Becerra denunció el “fracaso del sistema de patentes para garantizar el acceso a los medicamentos”. Aunque señaló que “no hay duda sobre la legitimidad de los beneficios de las empresas”, la parlamentaria recalcó en este sentido que si la investigación, en la práctica, se financia al 85 por ciento con fondos públicos, debería haber un 85 por ciento de rentabilidad pública para la salud pública.