La industria farmacéutica tiene tres nuevos multimillonarios en el norte de Italia

A la familia Rovati de Italia le llevó tres semanas negociar la venta de su farmacéutica Rottapharm Madaus, fundada hace 53 años, a la sueca Meda. El acuerdo fue de 2,300 millones de euros (US$ 2,900 millones) en efectivo.

Los Rovati son unas de las pocas familias italiana en enriquecerse en la industria farmacéutica (Foto: Reuters)
Los Rovati son unas de las pocas familias italiana en enriquecerse en la industria farmacéutica (Foto: Reuters)

(Bloomberg) A la familia Rovati de Italia le llevó tres semanas negociar la venta de su farmacéutica Rottapharm Madaus, fundada hace 53 años, a la sueca Meda. El acuerdo -2,300 millones de euros (US$ 2,900 millones) en efectivo y acciones- puso fin a una búsqueda de un socio por parte de la compañía que duró cuatro años y que convirtió a su fundador, Luigi Rovati, de 86 años, en multimillonario.

Los Rovati habían considerado fusiones, una inversión de capital privado y una oferta pública inicial que se descartó el 10 de julio. Al día siguiente, comenzaron las negociaciones con Meda y el último día de ese mes se anunció un acuerdo.

“Para competir de manera efectiva en el sector farmacéutico no se puede ser una compañía pequeña”, dijo Luca Rovati, máximo jefe ejecutivo de Rottapharm e hijo de Luigi, en una entrevista telefónica. “Realmente fue una decisión que venía gestándose desde hacía mucho tiempo, así que tomamos esta decisión final de una manera muy relajada”.

Rottapharm, que tuvo ingresos de 536 millones de euros en 2013, es el fabricante de Dona, una tableta de glucosamina para el tratar las articulaciones, y del tratamiento para la constipación Agiolax. El máximo responsable ejecutivo de Meda, Joerg-Thomas Dierks, dijo en mayo que la compañía sueca, cuyos inhaladores para la alergia y los tratamientos contra el acné impulsaron ventas que llegaron a 1,500 millones de euros en 2013, estaba ingresando nuevamente en una etapa de adquisiciones importantes y que podría duplicar su tamaño en el lapso de dos años.

“Meda ha tenido una postura muy proclive a las compras”, dijo Gordon Hamilton, socio en el sector de atención médica de Cavendish Corporate Finance, con sede en Londres. “Es sintomático de lo que está sucediendo en el mercado. Hay otra ola enorme de consolidación en curso”.

Investigación de Rotta
La venta marcó el fin de Rottapharm como una compañía independiente y cristalizó una fortuna de US$ 2,400 millones para Luigi Rovati y su familia, según el índice Bloomberg Billionaires. Luca Rovati se negó a hacer comentarios sobre el patrimonio neto de su familia.

Luigi Rovati fundó el Rotta Research Laboratorium como un laboratorio de investigación independiente en 1961. Sus dos hijos, Luca de 53 años y Lucio de 55, se sumaron a la compañía en 1985, y se desempeñaron como máximo responsable ejecutivo y responsable del equipo de científicos, respectivamente. Según sus hijos, fue el propio Luigi quien diseñó esta división de roles.

“Mi padre fue lo suficientemente inteligente como para llevarnos a ocupar los roles que él mismo desempeñaba, probablemente sin que nosotros nos diéramos cuenta”, dijo Lucio en la misma entrevista telefónica. “Así que yo decidí felizmente seguir el desarrollo médico y Luca decidió seguir el desarrollo financiero y comercial”.

La farmacéutica es, casi en su totalidad, propiedad de Fidim, el holding de los Rovati con sede en Milán, controlado por Trust LR, cuyos beneficiarios son los descendientes de Luca y Lucio.

“Esta decisión se tomó, como pueden imaginar, de pleno acuerdo”, dijo Luca Rovati. “Mi padre, por supuesto cuando ve que estamos felices, él está feliz. Como todo buen padre”.

Los Rovati no son la única familia italiana en enriquecerse en la industria farmacéutica. Algunos kilómetros al sur de la sede central de Rottapharm en Monza, Chiesi Farmaceutici SpA, con sede en Parma, arrojó un ingreso récord de 1,200 millones de euros en 2013, convirtiendo a Alberto y Paolo Chiesi, los hermanos septuagenarios que controlan la compañía, en multimillonarios.

“Siempre hubo una cantidad de compañías farmacéuticas de capital privado muy fuertes en Italia”, dijo Hamilton de Cavendish.

Multimillonarios ocultos
Los hermanos Chiesi comparten el control de aproximadamente el 60 por ciento de la compañía de manera directa y a través de su holding Valline Srl, según se puede leer en el informe anual de Chiesi Farmaceutici.

Chiesi fue fundada en 1935 cuando el químico Giacomo Chiesi compró un pequeño laboratorio en Parma y lo convirtió en la primera compañía farmacéutica del país. En los años 1960 le cedió el control de la farmacéutica a sus hijos Alberto, 75, y Paolo, 74, que expandieron la compañía internacionalmente, según el sitio web de la empresa. Los cuatro hijos de Alberto y Paolo también trabajan en la empresa y son dueños del resto de las acciones.

Los Rovati seguirán activos en la industria. Luego de la venta, su holding Fidim se convirtió en el segundo mayor accionista de Meda con una participación del 9 por ciento. La familia también recibió 1,600 millones de euros en efectivo y recibirán un pago diferido de 275 millones de euros en enero de 2017.

También conservaron el brazo de investigación Rottapharm Biotech, que emplea a casi 100 científicos, según Lucio Rovati. Este se centrará en las enfermedades musculoesqueletales, aunque los Rovati siguen dispuestos a asumir nuevos desafíos.

“Muchos de los productos farmacéuticos que se venden hoy en realidad se descubrieron de casualidad y no porque la compañía tuviera intenciones de descubrir ese producto en particular”, dijo Luca. “Como una serpiente, uno debería estar dispuesto a cambiar la piel de la noche al a mañana y adaptarse a un entorno diferente”.