La penetración de medicamentos génericos aumenta más rápido en España que en el resto de países europeos

Mantener la competitividad de una industria tan importante es clave para la Comisión Europea

La penetración de medicamentos génericos aumenta más rápido en España que en el resto de países

Fabián simon

España fue el país con la mayor tasa de crecimiento de la cuota de mercado de los medicamentos genéricos entre 2008 y 2012, según datos publicados por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). En estos cuatro años la cuota se ha duplicado, pasando del 9% de 2008 al 18% de 2012, y las estimaciones actuales la sitúan alrededor del 20%.

Esta mayor penetración de los medicamentos genéricos suele asociarse de forma errónea a la mayor capacidad del sistema para generar ahorros del gasto farmacéutico, cuando en realidad esta capacidad se vinculada a la cuota de mercado de los medicamentos que están a «precio de genérico», ya sean productos genéricos o marcas originales que han bajado su precio al nivel de sus genéricos correspondientes.

En nuestro país, como consecuencia de la regulación sobre financiación pública de medicamentos que han perdido la patente, para que un medicamento de marca mantenga la financiación tiene que alinear su precio al nivel de su genérico correspondiente, algo que ocurre en casi el 100% de los medicamentos de marca que cuentan con competencia genérica. En España las marcas y sus genéricos están al mismo precio, por lo que la capacidad de generar ahorros no depende de la penetración de genéricos, sino de la cuota de mercado de los medicamentos que están a «precio de genérico».

Esto cambia en otros países, donde genéricos y marcas muestran precios dispares. En esos casos, la mayor penetración de la cuota de mercado de los medicamentos genéricos si se podría asociar a una mayor capacidad de ahorro, siempre y cuando los precios de éstos se situasen por debajo de las marcas. En comparación con otros países, Reino Unido o Alemania tienen cuotas notablemente mayores (32% y 37% respectivamente), países como Portugal y Noruega tasas similares (19% y 17% respectivamente), y países como Bélgica o Irlanda (13% cada uno) o Italia (9%) cuotas muy inferiores.

Mantener la competitividad

Por otro lado, el Boletín se hace eco de un informe de la Comisión Europea sobre la industria farmacéutica, que avala la contribución de este sector de actividad a la economía continental, como I+D, empleo, productividad y contribución al sector exterior. Esto hace que la industria farmacéutica sea uno de los pilares de la economía, cuya competitividad es imprescindible.

En cambio, la incertidumbre sobre la evolución de su mercado, las restricciones presupuestarias y la inseguridad sobre el marco actual, afectan de forma negativa a su desarrollo. En este contexto, y en previsión de estas barreras al desarrollo de la industria, la CE manifiesta su compromiso para fomentar e implementar políticas que incentiven la conformación de una industria farmacéutica europea sostenible y competitiva que permita mejorar el acceso de los pacientes a los medicamentos innovadores.