La complejidad del tratamiento de la fibrosis quística hace esencial la intervención del farmacéutico

La fibrosis quística es una enfermedad crónica, degenerativa y hereditaria que afecta principalmente a las zonas del cuerpo que producen secreciones mucosas, y en particular a los pulmones y al aparato digestivo. A pesar del desarrollo de fármacos susceptibles de actuar sobre algunos de los efectos de la enfermedad, aún no se dispone de un tratamiento auténticamente eficaz para afrontar las causas genéticas y moleculares de la fibrosis quística.
La necesidad de optimizar un tratamiento farmacológico que generalmente es muy complejo, administrado a través de diferentes vías y con un alto riesgo de efectos secundarios o interacciones da mayor relevancia a la participación del farmacéutico en los cuidados de los pacientes –tanto en el ámbito hospitalario como en el comunitario–. Además, es fundamental la adherencia al tratamiento para estos pacientes. La fibrosis quística es un ejemplo paradigmático de enfermedad que requiere la atención de un equipo multidisciplinar.
Con el objetivo de actualizar los conocimientos sobre la fibrosis quística de los farmacéuticos el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos ha elaborado el Punto Farmacológico n.º 87, que ha remitido a los colegios oficiales. El informe aborda los aspectos clínicos, factores de riesgo y etiopatogenia de la enfermedad, así como el tratamiento y el papel del farmacéutico en cuanto a optimización del tratamiento y la adherencia al mismo.