Nuevo escándalo envuelve al laboratorio suizo Novartis en Japón

El gigante farmacéutico suizo Novartis, ya sacudido en Japón por varios asuntos de falsificación de datos, acaba de revelar que no informó al ministerio de Salud nipón sobre 2.579 casos de efectos secundarios graves, uno de ellos mortal, vinculados a medicamentos anticancerosos.

Los tratamientos con tres medicamentos diferentes están concernidos en un periodo que se remonta a 2002: Glivec (1.313 casos) y Tasigna (514), ambos destinados a tratar la leucemia, así como el Afinitor (261).

Los empleados del servicio de marketing del laboratorio estaban al corriente de esto, pero consideraron que no era algo bueno informar a la división competente. Éstos no eran plenamente conscientes de la importancia del problema, explicó Novartis, que también reconoció una falta de vigilancia por parte de sus superiores.

Además de los casos señalados, existen sospechas sobre otros 6.118 que están siendo investigados.

El viernes, Novartis Pharma presentó al ministerio de Salud una serie de medidas, entre las cuales figura una mejor formación de sus asalariados, para evitar que en el futuro se reproduzcan situaciones similares.

La filial nipona de Novartis ha sido recientemente salpicada por una serie de escándalos, uno de ellos por la manipulación de resultados clínicos de un medicamento contra la hipertensión, sobre el que exageró sus efectos positivos.

El gigante farmacéutico suizo Novartis, ya sacudido en Japón por varios asuntos de falsificación de datos, acaba de revelar que no informó al ministerio de Salud nipón sobre 2.579 casos de efectos secundarios graves, uno de ellos mortal, vinculados a medicamentos anticancerosos.

Los tratamientos con tres medicamentos diferentes están concernidos en un periodo que se remonta a 2002: Glivec (1.313 casos) y Tasigna (514), ambos destinados a tratar la leucemia, así como el Afinitor (261).

Los empleados del servicio de marketing del laboratorio estaban al corriente de esto, pero consideraron que no era algo bueno informar a la división competente. Éstos no eran plenamente conscientes de la importancia del problema, explicó Novartis, que también reconoció una falta de vigilancia por parte de sus superiores.

Además de los casos señalados, existen sospechas sobre otros 6.118 que están siendo investigados.

El viernes, Novartis Pharma presentó al ministerio de Salud una serie de medidas, entre las cuales figura una mejor formación de sus asalariados, para evitar que en el futuro se reproduzcan situaciones similares.

La filial nipona de Novartis ha sido recientemente salpicada por una serie de escándalos, uno de ellos por la manipulación de resultados clínicos de un medicamento contra la hipertensión, sobre el que exageró sus efectos positivos.