Multa millonaria a la farmacéutica Glaxo, y ya van…

scale.phpEE.UU. abrió una guerra contra las prácticas poco éticas de los laboratorios

La compañía farmacéutica británica GlaxoSmithKline ha llegado a un acuerdo con las autoridades estadounidenses para pagar 77 millones de euros para solucionar las acusaciones que contra ella mantenía el Gobierno de ese país. Esas acusaciones eran por promocionar varios de sus medicamentos para usos no aprobados por la FDA, la oficina estadounidense para el control de los fármacos. Es el último capítulo de la que parece incansable lucha del Gobierno federal contra las prácticas poco éticas de los laboratorios.

En concreto, en este caso la FDA acusaba a Glaxo de promover un fármaco contra el asma llamado Advair para su uso en casos leves de esa enfermedad y los antidepresivos Paxil y Wellbutrin para niños y adolescentes. La ley estadounidense deja a los médicos la potestad de recetar fármacos para usos no aprobados, pero prohíbe que las compañías farmacéuticas promocionen esos usos no aprobados de sus medicamentos. Y precisamente eso, según las autoridades estadounidenses, es lo que hizo Glaxo con estos tres fármacos. La fiscal general de Illinois definió así la actuación de la empresa: «Glaxo puso sus intereses comerciales por delante de los intereses de los pacientes vulnerables». La empresa ha aceptado la multa pero sin reconocer que ha cometido ningún delito.

No es esta la primera vez que la compañía se encuentra frente a las autoridades sanitarias norteamericanas. En el 2012, Glaxo ya tuvo que pagar una multa record de 3.000 millones de dólares (unos 2.200 millones de euros) en lo que el Gobierno de EE.?UU. calificó como «el mayor fraude sanitario del país», también por la promoción indebida de los antidepresivos Paxil y Wellbutrin entre menores de 18 años, y por haber ocultado información sobre un medicamento contra la diabetes, Avandia. En esa ocasión, Glaxo sí reconoció que era culpable de cargos criminales.

Dejar de pagar congresos

Tras el último acuerdo, la empresa británica ha hecho público un comunicado en el que explica que ha decido reformar algunas de sus prácticas como el pago de viajes a congresos a los médicos o la costumbre de que el sueldo de sus visitadores médicos esté relacionado con el número de prescripciones de sus fármacos que receten los doctores a los que visitan en Estados Unidos.

Tampoco es este el único proceso de investigación abierto contra Glaxo. El Gobierno del Reino Unido está investigando a la compañía por posibles sobornos en el extranjero. Las autoridades de Reino Unido investigan si Glaxo pagó millones de euros a hospitales, médicos y cargos políticos para aumentar sus ventas en países como China, Polonia, Líbano, Irak o Siria.

Glaxo SmithKline se convirtió en el 2000 en la firma que es ahora por la fusión de los laboratorios Glaxo Wellcome y SmithKline Beecham; eso la aupó al segundo lugar entre las farmacéuticas del mundo, solo detrás de Pfizer (la creadora de Viagra). Sin embargo, eso era en la primera década del 2000, porque ahora, y según qué índices se manejen, la británica está en los puestos seis u ocho. En cuanto a la cotización bursátil -precio de la acción por número de acciones- la más importante es Johnson&Johnson (más de 200.000 millones de euros), seguida de la suiza Roche (180.000 millones), Novartis (170.000), Pfizer (150.000), Merck (125.000), Sanofi (100.000); solo después llega Glaxo (98.000 millones).

Y al igual que Glaxo, muchos de los grandes laboratorios se ven envueltos de forma periódica en asuntos polémicos. Estados Unidos tiene como principal batalla evitar los sobornos pagados por farmacéuticas, y así Pfizer ya ha pagado por esa razón 60 millones al Gobierno de Washington como multa y Johnson and Johnson, 70 millones por la misma causa. La francesa Sanofi también se ha visto implicada en algo similar, con el soborno de 500 médicos, pero el caso no ha llegado al juzgado.

El mayor escándalo, Lilly

Pero a pesar de las anteriores cifras millonarias, el caso que ha alcanzado la cantidad más alta en la historia de la justicia de Estados Unidos está relacionado con una empresa farmacéutica japonesa y otra estadounidense y se encuentra ahora mismo en pleno proceso judicial.

El pasado mes de abril, un jurado popular en primera instancia condenó a Takeda y Eli Lilly a una multa de unos 6.600 millones de euros por ocultar riesgo de cáncer asociado a su fármaco contra la diabetes, Actos; por el momento no es firme, ya que las dos compañías han recurrido la condena y los expertos esperan que la Corte Suprema reduzca considerablemente la cantidad tal y como ha hecho en otras ocasiones.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2014/06/08/multa-millonaria-farmaceutica-glaxo-van/0003_201406G8P32991.htm