Gobierno de Estados Unidos se asocia con farmacéuticas para “acelerar” el desarrollo de nuevos fármacos

WASHINGTON, febrero 5: A través de los Institutos Nacionales de Salud se potenciarán las investigaciones publico-privadas para enfermedades como el Alzheimer y la artritis. Para esto Pfizer, Glaxo, Lilly, Merck y Sanofi, entre otros laboratorios, invertirá unos 230 millones de dólares. “Es el momento de trabajar juntos”, afirman los promotores del acuerdo.
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Conocida como Asociación para Acelerar los Medicamentos (AAM), existe en Estados Unidos un espacio que reúne los esfuerzos de las entidades públicas y los grandes capitales privados para el desarrollo de nuevos fármacos. Este consorcio apurará en las próximas semanas las investigaciones en varias enfermedades graves, con el objetivo de apurar el lanzamiento de nuevos tratamientos para el mercado local e internacional. Así lo informó esta semana el gobierno norteamericano, que reunió a 10 grandes farmacéuticas para apoyar su objetivo.

A través de los Institutos Nacionales de Salud (INS, los ministerios de Salud de nuestro país), Estados Unidos anunciaron la unión con 10 grandes compañías farmacéuticas, “en un esfuerzo sin precedentes encaminado a identificar objetivos biológicos que puedan conducir a nuevos diagnósticos y medicamentos”. Desde la AAM confirmaron el acuerdo, y difundieron una lista de enfermedades prioritarias para este esfuerzo, incluyendo el Alzheimer, la diabetes tipo 2, y dos trastornos autoinmunes. También se apurarán investigaciones sobre la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico.

Los INS dijeron que los socios de la AAM “invertirán más de 230 millones de dólares en el transcurso de cinco años para estos primeros proyectos, lo cual podría preparar el terreno para ampliar la asociación a otras enfermedades y condiciones”. La información y análisis generados por la empresa conjunta serán puestos a disposición de la comunidad biomédica en general, indicaron los INS.

“Actualmente, estamos invirtiendo una gran cantidad de dinero y tiempo en métodos con grandes índices de fracaso, mientras los pacientes y sus familias esperan”, dijo el director de los INS, Francis Collins. “Todos los sectores de la empresa biomédica están de acuerdo en que este desafío está más allá de cualquiera de nosotros y que ahora es el momento de trabajar juntos en nuevas formas para incrementar nuestras posibilidades colectivas de éxito”.

De acuerdo con los INS, el desarrollo de un medicamento desde su descubrimiento inicial hasta la aprobación del gobierno de Estados Unidos requiere más de una década y la tasa de fracaso es de más del 95 por ciento. Por lo tanto, cada éxito cuesta más de 1.000 millones de dólares.

“Este tipo de novedosa colaboración apalancará la fortaleza tanto de la industria como de los INS con el fin de garantizar un traslado acelerado del conocimiento científico a las terapias de próxima generación para tratar las urgentes necesidades de los pacientes con Alzheimer, diabetes, artritis reumatoide y lupus”, indicó en una declaración Mikael Dolsten, presidente de investigación y desarrollo mundiales de Pfizer.

Las otras compañías farmacéuticas que participaron en el establecimiento de la asociación son AbbVie, Biogen Idec, Bristol-Myers Squibb, GlaxoSmithKline, Johnson & Johnson, Lilly, Merck, Sanofi y Takeda.