La sobreregulación de opiáceos provoca una pandemia de dolor en pacientes con cáncer

Una encuesta internacional publicada en la revista ‘Annals of Oncology’ muestra que más de la mitad de la población mundial vive en países con regulaciones para el mal uso de los fármacos que dejan a los pacientes con cáncer sin acceso a los medicamentos opioides para controlar el dolor del cáncer. Los resultados de esta ‘Iniciativa de Política Global de Opiáceos’ (GOPI) muestran que más de 4.000 millones de personas viven en países donde la normativa deja a los pacientes con cáncer sufriendo un dolor insoportable.

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)Una encuesta internacional publicada en la revista ‘Annals of Oncology’ muestra que más de la mitad de la población mundial vive en países con regulaciones para el mal uso de los fármacos que dejan a los pacientes con cáncer sin acceso a los medicamentos opioides para controlar el dolor del cáncer. Los resultados de esta ‘Iniciativa de Política Global de Opiáceos’ (GOPI) muestran que más de 4.000 millones de personas viven en países donde la normativa deja a los pacientes con cáncer sufriendo un dolor insoportable.

Los gobiernos nacionales deben tomar medidas urgentes para mejorar el acceso a estos medicamentos, según la Sociedad Europea de Oncología Médica, líder de un grupo de 22 socios que han puesto en marcha la primera encuesta mundial para evaluar la disponibilidad y accesibilidad de opioides para el dolor del cáncer.

“El estudio GOPI ha descubierto una pandemia de una regulación excesiva en gran parte del mundo en desarrollo que está haciendo catastróficamente difícil proporcionar medicamentos básicos para aliviar el dolor fuerte del cáncer”, alerta el presidente del Grupo de Trabajo de Cuidados Paliativos ESMO y autor principal del informe, del Centro Médico Shaare Zedek, en Jerusalén, Israel, Nathan Cherny. “La mayoría de la población mundial carece del acceso necesario a los opioides para el tratamiento del dolor del cáncer y los cuidados paliativos, así como dolores agudo, postoperatorio, obstétrico y crónico”, lamenta.

“Cuando se sabe que existen tratamientos eficaces baratos y disponibles, el dolor del cáncer sin tratamiento y sus terribles consecuencias para los pacientes y sus familias es un escándalo de proporciones globales”, afirma Cherny. El estudio llevado a cabo en África, Asia, América Latina y el Caribe y Oriente Medio evaluó la disponibilidad de los siete medicamentos opioides que se consideran esenciales para el alivio del dolor del cáncer por la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales y la Asociación Internacional de Hospicio y Cuidados Paliativos de la OMS.

Esos medicamentos esenciales incluyen codeína, oxicodona oral, fentanilo transdérmico, morfina oral de liberación inmediata y lenta, así como morfina inyectable y metadona por vía oral. Aunque hay problemas con el suministro de estos medicamentos en muchos países, el principal escollo es el exceso de regulación que hace que sea difícil para los profesionales de la salud que prescriben y administran para uso médico legítimo, dicen los autores.

“Esta es una tragedia que nace de las buenas intenciones –entiende Cherny–. Cuando los opioides están excesivamente regulados, las medidas de precaución para evitar el abuso y la desviación son excesivas y afectan a la capacidad de los sistemas de salud para aliviar el sufrimiento real. El estudio GOPI ha descubierto un exceso de regulación en gran parte del mundo en desarrollo”.

“El siguiente paso es que las organizaciones internacionales y locales que trabajen junto con los gobiernos y los reguladores para abordar cuidadosamente los problemas”, añade el coautor del estudio James Cleary, director del Grupo de Estudios de Normativa y Dolor y director fundador de Medicina Paliativa en del ‘Cancer Carbone Center en la Universidad de Wisconsin, en Madison, Estados Unidos.

Según estos expertos, hay ejemplos concretos de países que reforman su normativa para mejorar el acceso a los medicamentos opioides, entre ellos Ucrania, que antes tenía una lista de medicamentos opioides limitada.