Psoriasis: síntomas en agonía

Efe

Los medicamentos biológicos reducen los síntomas de la psoriasis de forma significativa, pero aun así muchos pacientes lo abandonan.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, no es contagiosa, es visible en la piel y afecta a otros órganos internos.

Celia los toma, confía en los medicamentos a pesar de la desconfianza que generan los efectos secundarios a largo plazo. Tiene 37 años y dos hijos de corta edad. Lleva con la psoriasis desde los 20 y forma parte del minoritario grupo de pacientes, algo más de un 10 % en España, que recibe un tratamiento biológico.

“Para que te lo prescriban tienes que padecer psoriasis moderada o grave y haber transitado por todas las fases anteriores: tratamientos leves, como las cremas, o tratamientos sistémicos, más agresivos, como pastillas e inyecciones que te pueden afectar el hígado o los riñones, y que cuando disminuyes la dosis o los suprimes, regresa la psoriasis.” La psoriasis afecta a 125 millones de personas en todo el mundo. La sufren por igual mujeres y hombres y suele aparecer entre los 15 y los 35 años de edad. “Al ser una enfermedad muy visible –afirma el doctor José Luis Sánchez Carazo, dermatólogo del Hospital General de Valencia–, tiene un alto impacto psicoemocional, mucho más que la diabetes, el asma o las enfermedades cardiovasculares.”

La gran ventaja de los fármacos biológicos es que sus mecanismos de acción están diseñados a partir de los mecanismos de la propia enfermedad, los mecanismos que intervienen en las lesiones inflamatorias, “bloqueando dianas específicas”, informa el doctor Lluis Puig Sanz, dermatólogo del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, lo que hace que no se intervenga de forma negativa contra el hígado, el riñón u otros órganos vitales.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, no es contagiosa, es visible en la piel y afecta a otros órganos internos. El sistema inmunitario se convierte en el agresor y ataca a partes del cuerpo en vez de protegerlo. Existe una respuesta inmune exagerada contra sustancias y tejidos.

Investigaciones recientes han determinado que la proteína IL-17A, que actúa como mensajera para coordinar la comunicación entre las células inmunes (citoquinas que indican a las células que combaten las infecciones que tienen que organizar una respuesta inmune una vez detectado un invasor externo), forma parte del círculo vicioso de la psoriasis.

“Los resultados de Secukinumab de Novartis, un anticuerpo humano que modula la actividad de IL-17A, son los mejores observados hasta la fecha en cuanto a eficacia y seguridad”, confirma el doctor Puig. A las 12 semanas de tratamiento en ensayo clínico, el 80 % de los pacientes reduce sus síntomas en un 75 %. En menos de un año el 50 % de los pacientes un 90 % y los síntomas desaparecen en ese mismo periodo en un 30 % de los enfermos.Para el doctor Puig, el fármaco que se comercializará garantiza una respuesta “muy alta y muy rápida” contra la psoriasis y “duplica en muchos casos la seguridad de otros fármacos biológicos ya comercializados, como etanercept (Enbrel), tanto en la zona de la inyección como en dolor, salvo en la aparición de candidiasis leves o moderadas que se resuelven con tratamiento oral”. Los resultados de este fármaco fueron presentados a escala mundial en el XXII Congreso de la Asociación Europea de Dermatología y Venereología.