Cada día 50 personas mueren por sobredosis de fármacos en EE UU

1381184504_195256_1381186511_noticia_normalCarolina García Washington 8 OCT 2013 – 01:06 CET

Fallece más gente por abuso de analgésicos que de heroína y de cocaína juntas. Seis millones de pacientes los toma mal.

Cincuenta estadounidenses fallecen cada día por sobredosis de analgésicos y 6,1 millones de personas abusan de ellos o los ingiere incorrectamente, según concluye el último informe publicado por Trust for American Health (Fundación de Salud Pública), organización sin ánimo de lucro y sin afiliación política de ningún tipo, y denominado: Prescription Drug Abuse: Strategies to Stop the Epidemic (Abuso de recetas de medicamentos: Estrategias para detener su epidemia).

El estudio pone de relieve que las sobredosis de medicamentos se han duplicado en la mayor parte de los Estados desde 1999, haciendo que en 29 de ellos mueran más personas por abuso de analgésicos que por accidentes de coche y que los fallecimientos totales por esta causa en Estados Unidos sean más numerosos que los que se producen por abuso de heroína y cocaína conjuntamente.

Las muertes por sobredosis de fármacos varían de Estado a Estado, siendo en la región de los Apalaches y en el Sureste donde se producen más casos y en la región central dónde se registran menos. Por ejemplo, en Virginia Occidental, Estado más afectado, las muertes por abuso de medicamentos se han sextuplicado en los últimos 14 años, lo que significa que 29.8 personas de cada 100.000 pierden la vida por esta causa cada año, continúa el informe. Mientras que en Dakota del Norte fallecen 5,4 personas de cada 100.000 anualmente.

La posibilidad de recetar más medicamentos ha favorecido que muchas personas accedan a ellos pero “también ha propiciado su mal uso”, han explicado los expertos en rueda de prensa. “Mientras desarrollábamos este estudio fuimos testigos del gran número de tragedias que se podían haber evitado”, ha dicho Jeff Levi, presidente de la organización. Las ventas de analgésicos se han cuadriplicado desde 1999 y en 2010 se recetaron los suficientes para tratar a todos los estadounidenses durante un mes entero, según continúa el estudio.

La Fundación de Salud Pública junto a otros expertos de la salud evaluaron 10 indicadores que muestran la eficacia en la lucha contra el abuso de medicamentos recetados, que incluyen leyes estatales e iniciativas educativas, entre otras.

Tras el análisis, los expertos hallaron que la mayoría de los Estados tan solo cumplían seis o siete de estos requisitos. El informe suspende a los Estados en cuanto a la prevención de las sobredosis y enfatiza la necesidad de una mayor conciencia por parte de los médicos. Sólo 22 Estados de los 50 que conforman la nación cuentan con leyes que exigen o recomiendan la educación a la hora de prescribir medicamentos. Y tan sólo, Nuevo México y Vermont ejecutan el 100% de los indicadores propuestos. Levy ha asegurado que el abuso de fármacos le está costando a EE UU unos 53.400 millones de dólares al año en justicia criminal, gastos médicos y productividad, según informa AP.

“Creemos que una forma de combatir esta epidemia son las iniciativas que ya se están haciendo”, ha proseguido Levy. En los últimos meses, la ampliación de Medicaid -programa federal que subvenciona la salud a personas mayores de 65 años, discapacitados y pobres- en 24 Estados más el Distrito de Columbia “ha favorecido la expansión de la cobertura a las personas con menos ingresos y, por tanto, ha mejorado el acceso al tratamiento del abuso de fármacos”.

En el lado positivo, el estudio también apunta que varios Estados están tomando medidas eficaces para abordar un problema que azota el país desde hace años. Además, el número de personas que abusan de estos medicamentos ha disminuido de los siete millones a los 6,1 millones entre 2010 y 2011 y en 44 Estados, los proveedores de salud deben hacer un chequeo médico al paciente antes de recetar cualquier fármaco. Por último, casi todos aquellos que cuentan con Medicaid tienen adjudicada una farmacia lock-in (en bloqueo); un programa que establece que al paciente le pueda atender solo un establecimiento o un médico cuando se sospeche que éste pueda estar abusando de algún medicamento.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/10/08/actualidad/1381184504_195256.html