“Se tratan por osteoporosis pacientes que no lo necesitan”

Invitado a la Argentina para participar en un congreso de expertos, el doctor Sócrates Papapoulos dialogó con La Prensa sobre lo que en verdad importa saber y hacer para abordar esta afección de los huesos.

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Por: Agustina Sucri

Dicen que lo ideal suele ser enemigo de los posible. Y el cuidado de la salud parece no ser la excepción. Si bien los beneficios de llevar una dieta saludable, hacer ejercicio físico de manera regular y evitar las sustancias tóxicas como el tabaco o el consumo de alcohol en exceso son ampliamente conocidos por todos, la realidad también demuestra que esto no siempre es suficiente para evitar enfermarse.

Consciente de ello, el doctor Sócrates Papapoulos prefiere ser más práctico y en vez de hacer hincapié sobre los hábitos de prevención de la osteoporosis, advierte cuáles son los signos de alarma a los que hay que prestarles atención.

Papapoulos es médico endocrinólogo, profesor de Medicina, asesor científico de la Fundación Internacional de Osteoporosis y director del departamento de Endocrinología y Enfermedades Metabólicas del Centro Médico de la Universidad de Leiden, en Holanda. Se formó en su país natal, Grecia, en la Universidad de Atenas, y en el Hospital de Middlesex, Londres (Reino Unido).

Es autor de más de 300 publicaciones sobre metabolismo óseo y osteoporosis y una de las figuras más reconocidas a nivel mundial, tanto como investigador como en su faceta clínica.

De visita en la Argentina, el experto disertó ante colegas en un congreso sobre Metabolismo Mineral y Oseo y dialogó con La Prensa sobre los conceptos fundamentales que debe tener en cuenta la sociedad al hablar de osteoporosis, una enfermedad caracterizada por una disminución en la densidad y calidad de los huesos, asociada con un mayor riesgo de fracturas.

– ¿Cuáles son los principales mitos vinculados con la osteoporosis?

– Si bien soy griego y un experto en mitología, no estoy seguro de que la osteoporosis se pueda incluir en esta misma área. Más que mitos, hay datos concretos sobre la osteoporosis. Si los periodistas crean mitos en torno a la osteoporosis es su responsabilidad y estaría muy interesado en escuchar alguno de ellos como ejemplo…

– He leído que el agua gasificada puede contribuir a que las personas padezcan osteoporosis. ¿Esto es verdad?

– La respuesta es no. Al que le gusta, la puede tomar. Pero habiendo dicho esto, para su conocimiento, digo que las aguas gasificadas tienen diferentes concentraciones de calcio y de sodio. Hay algunas que son muy pobres en esos minerales y otras que son muy ricas. Hay aguas minerales que tienen adicionadas cantidades de calcio, por lo cual no es necesario tomar calcio extra. Y hay otras que tienen muy alta concentración de sodio naturalmente, lo cual es como la sal. Si uno toma este tipo de aguas altas en sodio, al excretar a través del riñón la sal, se lleva también consigo el calcio. Por lo tanto, ese tipo de aguas pueden sacar un poco de calcio del cuerpo. Pero esto es muy científico.

– ¿Qué rol cumplen las hormonas en relación a la osteoporosis?

– Por supuesto, las hormonas son muy importantes para la salud ósea. Sabemos que el clásico ejemplo son las mujeres que luego de la menopausia tienen un periodo en el cual pierden rápidamente bastante hueso y luego ese proceso va más lentamente. Los hombres también pierden hueso progresivamente, pero como no tienen este período de pérdida rápida de hueso y debido a que forman huesos más grandes cuando son jóvenes, se explica porqué tienen una incidencia más baja de fracturas en comparación con las mujeres. Esto no significa que los hombres no se quiebren, lo hacen sólo que tienen la misma incidencia de fractura que las mujeres cinco años más tarde. Debido a que los hombres vivimos desafortunadamente menos que las mujeres, tenemos menos fracturas que las mujeres.

– ¿Es posible prevenir esas fracturas y la osteoporosis?

– No. Quiero decir, podemos prevenir las fracturas y todos saben acerca de ello: no hay que fumar, hay que ejercitarse, no hay que tomar demasiado alcohol, etcétera, etcétera… y todo esto es bien sabido. Pero este no es el punto. El punto es que la mujer viene al consultorio y dice: “Doctor, nunca fumé, no tomo, me ejercito regularmente, mis periodos eran buenos, y sin embargo, me quebré la muñeca ¿Por qué?”. Porque hay otros aspectos que están involucrados y determinan la fragilidad de los huesos.

Por supuesto, lo que decimos sobre prevención es extremadamente importante, pero considero que sus lectores han leído sobre esto miles de veces y ya no les importa. Creo realmente que es necesario dar nuevos mensajes sobre cuándo estar alertas ante la osteoporosis más que conocer cuáles son las medidas generales.

– ¿Cuáles son los signos de alerta típicos de la osteoporosis?

– Si se quiebran algún hueso después de los 50 años, deben ver a su doctor de manera inmediata. Si su padre o madre ha tenido una fractura de cadera, tienen que ver al doctor, porque esto por sí solo aumenta el riesgo de fractura al menos un 100%. Lo mismo sucede si se ha sufrido una fractura: la posibilidad de sufrir una nueva fractura es dos a tres veces más elevada que la de la población general. Estas son las cosas prácticas que las personas deberían entender. Las otras son más bien teóricas.

MEDICAMENTO INDICADO

 

– ¿Los nuevos estilos de vida, más sedentaria, con una peor alimentación, han hecho necesario desarrollar nuevos tipos de medicamentos para la osteoporosis?

– Para ser honestos, las medicaciones son para causas específicas, para tratar personas con una enfermedad. Debemos entender que las personas no siempre se dan cuenta de que todos los medicamentos pueden tener efectos colaterales. No existen medicamentos que no tengan estos efectos. Hasta la aspirina tiene estos efectos. Por lo tanto, al prescribir la medicación siempre se tienen que tener en cuenta los riesgos y los beneficios. Y cuando los beneficios son mayores que los riesgos, entonces ahí se trata. No hay que decir tome esto o tome lo otro…

Debemos convencer a las personas de que hay algo que tienen que cambiar en sus estilos de vida, es difícil, por supuesto, pero también es difícil estar tomando medicaciones.

Aunque soy médico y al mismo tiempo un investigador que ha dedicado su carrera investigativa a estudiar medicinas, estoy en contra de la prescripción de medicamentos si no son necesarios.

Algunos pacientes me plantean que quieren probar alguna medicina alternativa homeopática y yo les digo que no tengo objeciones siempre y cuando tomen mi medicación. Si me dicen que no les gusta el medicamento que les doy y que solo tomarán el tratamiento homeopático les digo “Muchas gracias y hasta luego. Usted no me necesita a mí”.

Debemos ser muy cuidadosos porque hay personas que reciben medicación, los doctores están prescribiendo medicamentos, la industria farmacéutica quiere vender medicamentos… por lo tanto la clave es asegurarse que la persona indicada reciba el medicamento indicado para que la relación riesgo/beneficio sea acorde a eso.

Desafortunadamente, muchos de nuestros colegas tratan pacientes por osteoporosis que no necesitan ser tratados y no tratan a los pacientes indicados. En Europa lo hemos visto: pacientes con una fractura de cadera, el tipo más devastador de fractura y complicación de la osteoporosis, después de dejar el hospital, sólo entre el 5 y el 10% obtuvo tratamiento para su osteoporosis. Esto es abrumador. Al mismo tiempo, hay médicos que están tratando pacientes jóvenes.

– ¿Es decir que no todos los pacientes con osteoporosis requieren tratamiento?

– No. Si son diagnosticados con osteoporosis y tienen la edad adecuada y se han excluido otras causas para osteoporosis, necesitan ser tratados. Pero digo que están tratando pacientes que no lo necesitan, principalmente cuando encuentran a alguien de 57 años que tiene osteopenia y sin tener en cuenta ningún otro factor de riesgo le hacen comenzar un tratamiento. Podría ser que el riesgo de fractura en esta persona en particular sea extremadamente bajo.

– ¿Una vez que ha comenzado la osteopenia o la osteoporosis es posible detener la pérdida ósea o recuperar el hueso?

– Por supuesto que sí, con los tratamientos que están disponibles.

EL TAMAÑO DE LA NOTICIA

– ¿Qué tipo de efectos colaterales vinculados con los tratamientos para la osteoporosis se están tratando de mejorar desde los laboratorios?

– Hay montones, dependiendo de la droga que se esté usando. Es importante que cuando algo bueno resulta de una droga esto normalmente no es gran noticia para los medios de comunicación, excepto que la compañía responsable sea efectiva en la relación con los medios entonces se las arregla para difundirlo.

Por otro lado, cuando surge algo malo de alguna medicación, inmediatamente se convierte en gran noticia, independientemente de cuán común o cuán raro sea, esto no se toma en consideración. Cuando esto llega a las noticias, inmediatamente los pacientes empiezan a preocuparse y muchos de ellos no se contactan con los doctores para preguntarles de qué se trata y si tiene algo que ver con ellos. Dejan de tomar la medicación y demás. Por lo tanto, el rol de los medios es extremadamente importante en eso. Antes de ir por la gran noticia, asegúrense de tener la dimensión adecuada del problema.

Puede ser muy serio, en efecto, o puede ser tan poco común que no es necesario alertar a la población al respecto y dejar a todos en pánico. No hay que crear el miedo equivocado. Si fuera realmente así, está bien, vayan y griten para que todos se enteren.

– Otro fenómeno vinculado con la osteoporosis es el bombardeo de publicidades de productos fortificados con calcio, como yogures, quesos o leches ¿Son realmente una ayuda para los pacientes con esta enfermedad?

– Si uno es el tipo de persona que nunca come productos lácteos y quiere comprometerse a tomar un solo yogur por día, entonces será mucho mejor que ese yogur esté fortificado porque le dará una cantidad total de calcio suficiente.

Si, en cambio, uno piensa que tiene que obtener calcio y que entonces tiene que comer cinco de estos yogures fortificados, esto es absolutamente incorrecto.

El punto es que en la vida, los antiguos griegos lo han dicho muchísimo tiempo atrás, la moderación es lo mejor. No hay que exagerar: ni muy poco, ni demasiado. Por lo tanto, si una persona toma un yogur, un vaso de leche y come un pedazo de queso, no necesita nada extra. Estará bien.

PROXIMO PASO

– En el congreso habló de los nuevos adelantos científicos ¿puede contarnos al respecto?

– Puedo hablar del medicamento que todavía no está en el mercado y que marca el sentido hacia el cual se dirige la investigación científica. Todo empezó cuando identificamos algunos pacientes con enfermedades raras, caracterizadas por una elevada masa ósea, con muy buenas cualidades. No se quebraban los huesos, incluso aquellos que habían sufrido un accidente vial. Empezamos a trabajar con estos pacientes y buscamos identificar cuál es el mecanismo molecular para que eso suceda, qué es lo que anda mal en esas personas.

Luego de haber identificado eso, hubo tres compañías farmacéuticas que desarrollaron compuestos que dan en ese blanco y tratan ahora de incrementar la masa ósea en mujeres con osteopororis. Una de estas compañías está más avanzada que las otras y ya cuenta con algunos resultados muy exitosos. Ahora está llevando adelante un gran estudio con fracturas para ver si esto es realmente cierto.

Este es un ejemplo de cómo se puede ir de una observación clínica, llevarla al laboratorio, y luego llevarla de nuevo al paciente. Esta es una de las formas en que estamos abordando los problemas hoy en día y es fascinante.

– ¿Cuánto tiempo deberá pasar para que podamos ver este nuevo tratamiento?

– Si los estudios van de la manera que esperamos, podríamos tener para 2016 o 2017 uno de ellos en el mercado. Sin embargo, hay un tema muy importante: cada tratamiento que se está desarrollando -independientemente de cuán bueno sea- tiene que ser estudiado extensamente para comprobar que sea seguro porque hoy tenemos medicamentos buenos. Por lo tanto, todo lo que venga no sólo debe ser eficaz sino también muy seguro. Y este es uno de los principales objetivos, tanto de los investigadores como de la industria farmacéutica y las autoridades regulatorias.