Medicamentos al volante, peligro constante

Tomar medicamentos al volante puede ser peligroso, dado que aproximadamente el 25% de todos los tratamientos a la venta en farmacias pueden comportar efectos adversos para la conducción. Además, no todos advierten de ello en el prospecto, ni en su embase.

El manual de la autoescuela y las campañas de la DGT dejan claro que conducir es una actividad peligrosa, pero pasado un cierto tiempo, todo el mundo termina automatizándola en gran medida. Especialmente, si se toman medicamentos al volante, cosa que un elevado porcentaje de los conductores reconoce hacer. Pero lo más peligroso de este fenómeno es que muchos incurren en este riesgo de manera del todo inconsciente.

Cuando uno se sube al coche de manera mecánica para desplazarse, puede dejar de pararse a pensar si se encuentra en las condiciones óptimas para ello. En todo caso, si se ha bebido, hoy lo más habitual es no conducir o, al menos, hacerlo con cierto miedo a ser detenido en un control.

Pero casi nadie se pregunta si el tratamiento que está siguiendo para mitigar los síntomas de una alergia o de un simple resfriado puede mermar sus capacidades como conductor. En realidad, según la Agencia Española de los Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), de los 11 principios activos de la familia de los antihistamínicos, solo cuatro no entrañan ningún riesgo para conducir o manejar maquinaria pesada.

Normativa al respecto

Por poner otro ejemplo bastante llamativo, el prospecto del que puede leerse un extracto en la foto de arriba pertenece a una caja de Ibuprofeno, un popular antiinflamatorio que “puede producir vértigos”, según muestran las indicaciones.

Por esta razón, desde 2012 los medicamentos peligrosos para la conducción, esos a los que se asocia algún efecto que merme la capacidad para ponerse al volante, deben indicarlo en el cartón con un pictograma con un triángulo rojo y un coche dentro. Esta normativa se estableció para adecuar el marco legal español a los países del entorno y para informar a la población ante el evidente desconocimiento de estas contraindicaciones.

 

Prospecto medicamentos

La no inclusión de la advertencia en el envase no asegura que un medicamento sea seguro
para conducir.

Accidentes y medicina

De hecho, se estima que entre el 5 y el10% de los siniestros de tráfico pueden deberse a los efectos adversos de una medicación. El Real Decreto 1345/2007 establecía bien claro que ese pictograma debía aparecer en todos los medicamentos que tuvieran posibles contraindicaciones de cara a la conducción para el año 2011.

Sin embargo, como se muestra en el cuadro de arriba, AUTO BILD ha comprobado el cumplimiento desigual que existe de esta normativa. La respuesta del Ministerio de Sanidad es que a ciertos fabricantes puede habérseles concedido “una moratoria respecto a la aparición de la advertencia en el cartonaje”. Aunque, como por ahora, solo se han evaluado los medicamentos con un único principio activo -1.940 de un total de 15.000-, parece que lo más aconsejable será leerse el prospecto y preguntar al médico o al farmacéutico ante la más mínima duda.

Si vas a iniciar cualquier tratamiento, lo mejor es no conducir hasta comprobar los efectos que tiene sobre tu cuerpo: ¿influye en tus reflejos o en tu capacidad de concentración? ¿Notas que te produce somnolencia?

En cualquiera de los dos casos, deberías abstenerte de realizar actividades peligrosas. Además, estas consecuencias suelen ser mucho más potentes al inicio de un tratamiento. Por eso es fundamental seguir las indicaciones en cuanto a las dosis y al tiempo de duración. La Aemps tiene un buzón para que los usuarios puedan denunciar errores en el etiquetado y posibles efectos adversos: errores.etiquetado@aemps.es

No te fíes al 100% del pictograma

La no inclusión de la advertencia en el envase no asegura que un medicamento sea seguro para conducir. AUTO BILD lo ha comprobado tras visitar varias farmacias. Allí, hemos detectado cómo dos tratamientos de la familia de los relajantes musculares incluidos en el subgrupo M03 por la Aemps y que deberían llevarlo -el Tretrazepán y el Lorazepán- pueden incluir o no ese icono. El primero -a la venta como Myolastán y bajo investigación por otros efectos adversos- no lo tiene. Un ejemplo curioso que puedes comprobar en la foto: el Lorazepán comercializado por Pfizer lo lleva, mientras que el fabricado por Cinfa, no.

medicamentos

Un claro ejemplo de que la normativa sobre advertencia aún no se cumple: dos medicinas con un único principio activo -Lorazepan-, una con advertencia y otra sin ella.

Criterios de evaluación de las medicinas

Tras la publicación del Real Decreto 1345/2007 de 11 de octubre, la Aemps estableció un grupo de trabajo que analizó los cerca de 1.940 principios activos que se comercializan en España. Parte del retraso de la adecuación a la normativa, que debía haberse aplicado en 2011, se debió a que el resultado de su trabajo se retrasó hasta junio de 2012.

  • Por ahora solo se han evaluado los tratamientos con un único principio activo: 1.940 de los 15.000 a la venta. De ese total, se estima que EL 25% deberá incluir el pictograma  de advertencia.
  • Se han tenido en cuenta estudios clínicos sobre esos principios activos y la frecuencia de reacciones adversas asociadas a la conducción.
  • EL pictograma debería aparecer en las medicinas en las que se han registrado más de un 10% de reacciones adversas, aunque también irá en algunas con frecuencia menor, pero de mayor gravedad.

¿Qué significa efecto adverso para la conducción?

Las consecuencias secundarias de los medicamentos que pueden afectar negativamente a la capacidad para conducir son numerosas, aunque varían mucho en función de cada individuo y, especialmente, si estos se han tomado en combinación con alcohol u otros tratamientos. Las principales son el efecto sedante (somnolencia, merma de la atención), vértigos, temblores o alteraciones oculares (visión borrosa, trastornos de acomodación) o auditivas (zumbidos y acúfenos).

Efectos adversos de los medicamentos en la conducción

Las principales efectos adversos son el sedante, vértigos, temblores o alteraciones oculares y auditivas.

Entrevista exprés

3 Preguntas a…

Francisco Almodóvar. Especialista en reacciones adversas a medicamentos del Bufete RAM. (web oficial).

Francisco Almodóvar

  • Si sufro un accidente de tráfico por culpa de los efectos de un medicamento, ¿qué debo hacer?

Cuando el herido es enviado a un hospital, se le hacen análisis de sangre y de otros tipos. Si sospecha de que la causa pudo estar en un tratamiento que está recibiendo, allí puede solicitar un formulario de notificación de reacción adversa (RAM) y en caso de que los facultativos no lo consideren oportuno, el paciente debe insistir para que dejen alguna constancia en su historia clínica. Si no, será imposible demostrar nada en caso de llegar a un litigio. En caso de fallecimiento, los familiares tienen hasta 72 horas para solicitar la autopsia.

  • En un caso así, ¿en quién recaería la responsabilidad subsidiaria?

Depende, porque en la administración de medicamentos se da una corresponsabilidad. Por un lado, las autoridades deben regular y vigilar la aplicación de las leyes y recomendaciones. Los médicos y farmacéuticos también tienen el deber de advertir, cuando prescriben o dispensan un medicamento, sobre sus posibles efectos adversos, pero igualmente, los usuarios están obligados a leerse los prospectos.

“El médico debe informar de sus importantes efectos cuando prescribe un medicamento”
  • ¿Y si esa información no aparece en el cartón o en el prospecto?

Entonces, claramente, la responsabilidad sería del fabricante de ese medicamento o de la Administración. Lo que sucede es que, en España, todavía falta mucho por legislar en este aspecto y, además, se da que los organismos encargados de vigilar este sector hacen su trabajo, pero casi siempre carecen de los medios necesarios para ello.