Adherencia a medicamentos, opción para mejorar los sistemas de salud

    • Foto: Archivo Vanguardia

    México DF. En promedio 50 por ciento de los pacientes con alguna enfermedad crónica toma de manera constante y ordenada sus medicamentos a un año de haber sido diagnosticado, indicó Enrique Armando Orozco Bonilla, ex coordinador de investigación clínica y básica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.

    En conferencia de prensa, Orozco Bonilla comentó que esta realidad es muy costoso para los sistemas de salud debido a que las personas regresan con las enfermedades en estados más avanzados y con un mayor requerimiento de fármacos.

    Por este motivo, advirtió, se debe fomentar la adherencia al tratamiento, pero no sólo aconsejar la toma correcta del fármaco, sino que implica llevar un régimen alimentario correcto y la ejecución de cambios en el modo de vida, a fin de lograr un mejor efecto terapéutico.

    El también capacitador médico explicó que en un país como México la adherencia a medicamentos es menor a 50 por ciento por lo que es necesario trabajar en conjunto con médicos y pacientes.

    Nuevos enfoques

    Los éxitos del sistema de salud mexicano están basados en la erradicación de enfermedades que eran transmisibles y fáciles de controlar mediante la toma de medicamentos o la promoción de hábitos que las previenen. Hoy en día, los problemas de salud actuales son muy diferentes porque las enfermedades que más afectan a las y los mexicanos son crónicas, explicó Luis Alcocer Díaz Barreiro, presidente emérito de la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión.

    De acuerdo con el también director general de Instituto Mexicano de Salud Cardiovascular, 80 por ciento de las enfermedades actuales son crónicas no transmisibles como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión y los accidentes vasculares cerebrales, y todas son controlables.

    Sin embargo, añadió, el control de la mayoría de estos padecimientos está basado en la toma de medicamentos de por vida, lo cual dificulta el tratamiento porque la mayoría de las personas no quiere hacerlo.

    El cardiólogo indicó que es necesario reforzar en los sistemas de salud la adherencia a los medicamentos porque en la actualidad sólo 3.85 por ciento de las personas hipertensas están controladas, y en el caso de personas con diabetes, la cifra es de 52 por ciento.

    “Esto revela que esas personas utilizarán los sistemas de salud con enfermedades agravadas y en situación de emergencia, cuando pudieron haber prevenido la situación mediante visitas de control al médico y la toma correcta y constante de sus medicamentos”.

    Alcocer Díaz indicó que si bien se podría pensar en que el fomento al consumo de los medicamentos es “negocio de las farmacéuticas”, la realidad es que una adherencia correcta a los fármacos mejora la calidad de vida de las personas y tiene un impacto positivo en los sistemas de salud, que reducirían sus gastos de operación al no presentárseles tantas situaciones de emergencia.

    Agregó que el cambio debe suscitarse desde campañas en los medios masivos de comunicación, ya que si bien es cierto que los cambios en los estilos de vida mejoran las condiciones de salud de las personas, lo cierto es que estos cambios sólo benefician a un 20 por ciento, pues la mayoría cuando los comienza, ya padece alguna enfermedad crónica y por tanto, requerirá de medicamentos.

    Ambos especialistas consideraron que los médicos debe tratar de incentivar la adherencia al tratamiento, mediante la toma en conjunto de decisiones con el paciente y el constante diálogo para evitar que situaciones como los efectos adversos o la dificultad para la ingesta del fármaco en determinada hora del día propicien la falta de adherencia.