Las grandes farmacéuticas necesitan aumentar ingresos para recuperar su capacidad de compra

Francisco Rosa/ Madrid
  • Las grandes biotecnológicas y las firmas especializadas, entre ellas las de genéricos, han ganado poder, según un informe de Ernst & Young
  • Una alternativa para que las ‘big pharma’ puedan incrementar sus ingresos es la compra de licencias a compañías de menor tamaño
  • Celgene y Novo Nordisk entran en el grupo de las compañías más atractivas para licenciar productos
  • La capacidad de las grandes firmas tradicionales ha caído en torno a un 23 por ciento entre 2006 y 2012
La expiración de patentes y la presión que se ha venido ejerciendo sobre los precios de los medicamentos, y que seguirá aplicándose durante los próximos años, está suponiendo una merma en los ingresos de las grandes compañías farmacéuticas, que han perdido así capacidad para emprender fusiones o adquisiciones que sirvan para engrosar sus catálogos de productos y aumentar su cuota de mercado a nivel global. Eso es lo que se desprende del último informe de la consultora Ernst & Young, que bajo el título Closing the gap? Big pharma’s growth challenge and implications for deals, refleja una caída en la competitividad del sector innovador tradicional frente a las firmas especializadas y las grandes biotecnológicas.

  • Celgene y Novo Nordisk entran en el grupo de las compañías más atractivas para licenciar productos

  • La capacidad de las grandes firmas tradicionales ha caído en torno a un 23 por ciento entre 2006 y 2012

Así, según las conclusiones que se desprenden de este estudio, el crecimiento experimentado por las grandes farmacéuticas (las 16 compañías con mayor nivel de ingresos de Europa, Estados Unidos y Japón) estará lejos del que registrará el mercado farmacéutico total. El desequilibrio, según las estimaciones realizadas por Ernst & Young, podría alcanzar los 100.000 millones de dólares de cara a 2015. Y está claro que esa caída de ingresos va a incidir directa y negativamente en el líquido disponible.
A esto habría que sumar el aumento de la deuda contraída por estas compañías en los últimos años (el endeudamiento medio ha pasado del 9 al 18 por ciento), la cual ha servido para realizar operaciones estratégicas y para mantener el nivel de dividendos para los accionistas. También se añadiría la pérdida de valor de sus acciones, que ha sido más que evidente, según Ernst & Young, desde 2006 hasta la actualidad.
Todos estos factores han provocado que los grandes laboratorios hayan perdido ‘potencia de fuego’. Concretamente, la consultora estima que esa merma se situó en el entorno del 23 por ciento durante el periodo comprendido entre 2006 y 2012. Sin embargo, el desplome no ha sido generalizado en todo el sector del medicamento, ya que hay compañías que, bien sea por su modelo de innovación bien por el auge que han experimentado los medicamentos genéricos, han visto incrementada su capacidad financiera y amenazan la hegemonía de los grandes laboratorios.
Dicha amenaza la encabezan las grandes biotecnológicas, que han incrementado su capacidad de adquisición un 61 por ciento en los seis últimos años, gracias a que el precio de sus productos suele ser más elevado y a que la competencia de los biosimilares aún es muy débil. En cuanto a las firmas especializadas, entre ellas las que se dedican al desarrollo de medicamentos genéricos, han mejorado su poder de compra en torno al 20 por ciento. Este subsector se ha visto espoleado por la expiración de la patentes de productos innovadores con altas cifras de venta.
Pero a pesar de esta tendencia, es preciso destacar que la amenaza que suponen estas compañías sigue siendo relativa, ya que, según los datos revelados, los grandes laboratorios han mantenido una cuota del 75 por ciento de la capacidad total de adquisición, pese a que en 2006 esa proporción ascendía al 85 por ciento. Las biotecnológicas avanzaron hasta el 18 por ciento en 2012 y las firmas especializadas, en línea con lo sucedido en años anteriores, se mantuvieron en el 7 por ciento.
Licencias de productos 

Otra de las opciones con la que cuentan los laboratorios es la de la compra de licencias de productos desarrollados por otras compañías de menor tamaño, aunque estas suelen atenerse a criterios muy bien definidos que no todas las grandes farmacéuticas cumplen. De hecho, según un informe de The Boston Consulting Group, titulado Partnering in a rapidly changing market, entre las firmas más atractivas para licenciar productos comienzan a estar algunas como Celgene o Novo Nordisk, que no están incluidas entre los conocidos como ‘grandes laboratorios’.
Aunque estas compañías no ofrecen una red comercial o una experiencia y capacidad para salvar el proceso regulatorio tan potentes como otras del tamaño de Pfizer, GlaxoSmithKline, Roche o MSD, lo cierto es que su flexibilidad en las negociaciones, su potencial de futuro o la remuneración que ofrecen a los propietarios de la licencia resultan muy convenientes para las compañías más pequeñas.
Otra de las tendencias detectadas por The Boston Consulting Group tiene que ver con el estado en el que se encuentran los productos cuando se procede a la compra de licencias. En este sentido, el informe concluye que las grandes compañías siguen prefiriendo el riesgo al desembolso de grandes cantidades. Así, según los datos ofrecidos, siguen siendo mayoría los proyectos adquiridos en fases primarias de la I+D, ya que la seguridad lleva aparejado un incremento importante en la cantidad a abonar y este factor sirve para disuadir a unas compañías que, como señala el informe de Ernst & Young, han perdido capacidad financiera en los últimos años.

Algunas claves para ser un buen ‘partner’
De acuerdo con el informe de The Boston Consulting Group, los acuerdos para licenciar productos se han mantenido estables, en valor y volumen, durante los últimos años y eso ha hecho que las compañías, tanto las que venden como las que compran la exclusividad del producto, hayan tenido que configurarse para resultar atractivas a sus potenciales partners.
En el caso de las adquirentes, entre las que destacan gigantes del sector farmacéuticas como Abbott, AstraZeneca, Eli Lilly, GlaxoSmithKline, Johnson & Johnson, Merck, Novartis, Pfizer, Roche o Sanofi, la consultora realiza una serie de recomendaciones que tendrán que ser tenidas en cuenta para alcanzar el éxito. La primera de ellas es poner el foco en el desarrollo de habilidades que contribuyan a resultar atractivos para las compañías que quieren ampliar la proyección de sus fármacos. La segunda, es tener en cuenta que la percepción es variable, y que tienen que estar preparadas para minimizar el impacto negativo de determinadas informaciones La buena gestión de este tipo de situaciones será clave para mantener la confianza y el interés de los diferentes partners.
Por otro lado, se conmina a los grandes laboratorios a escapar de las actitudes autocomplacientes y a trabajar con perseverancia en la mejora de su imagen corporativa, dados los movimientos percibidos en los rankings de las empresas más atractivas, a los que han ascendido compañías de menor tamaño.