España: La reforma del modelo de farmacia propuesto por Economía encuentra el rechazo del Congreso

imagen.aspxJ. Ruiz-Tagle / Madrid
viernes, 11 de enero de 2013 / 14:00
  • El Ministerio de Sanidad se opone a la propuesta y ha confirmado que “mantiene su compromiso con el actual modelo español de farmacia”
  • Los portavoces del hemiciclo, con la excepción de UPyD, aseguran que solo beneficiará a los intereses económicos de las multinacionales

Al rechazo unánime del sector farmacéutico al anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales presentado por el Ministerio de Economía se unió la semana pasada el de la mayoría de los grupos del Congreso de los Diputados, además de la oposición del Ministerio de Sanidad. La posibilidad planteada en el primer borrador para “suprimir la reserva exclusiva de la propiedad y la titularidad de las farmacias al farmacéutico” ha sido catalogada de un error por los diversos grupos de la oposición, mientras que desde el departamento de Ana Mato se ha señalado que el ministerio “defiende el sistema vigente en España porque gracias a este modelo, que garantiza que la farmacia es uno de los establecimientos sanitarios más cercano a los ciudadanos, ha sido posible avanzar en el buen uso de los medicamentos”.

El argumentario del Ministerio de Sanidad, que abraza la tesis defendida desde el sector, que incide en que el modelo vigente ha garantizado la profesionalidad del servicio y una atención farmacéutica de calidad al servicio del paciente por encima de otros intereses, ha sido utilizado por la mayoría de los portavoces de Sanidad del Congreso. Así, José Martínez Olmos, portavoz de Sanidad socialista en el Congreso, aseguró que “la intención de Economía no es otra que favorecer a intereses de multinacionales a costa de poner en peligro el interés general de preservar la calidad del SNS”.

El debate de a quién puede beneficiar la propuesta planteada por el equipo del ministro de Economía, Luis de Guindos, fue recogida por el portavoz de Sanidad de Izquierda Plural, Gaspar Llamazares, que afirmó que “con la excusa de la liberalización da curso a las posiciones más ultraliberales, convirtiendo en un instrumento puramente comercial al medicamento y produciendo la fractura de una farmacia sanitaria que debería estar siempre muy vinculada al SNS”.

La crítica al borrador de economía también encontró la oposición de los grupos nacionalistas. “Estaremos muy vigilantes por si esta nueva norma sigue la senda emprendida por el Gobierno de desfigurar el sistema sanitario, troceando el derecho a la salud y convirtiendo sus partes en lucrativos negocios para algunos”, aseguró Isabel Sánchez, portavoz de Sanidad del PNV.

Sin embargo, no todo fueron voces discordantes en el hemiciclo. Desde UPyD, Carlos Martínez aseguró que la medida traería una mayor competitividad al sector. “La propuesta, aunque llega con retraso, incluye las directivas europeas que son necesarias. Por tanto, nosotros estamos a favor de toda medida que ayude a alcanzar una economía más competitiva”, señaló. Asimismo, aseguró que en el sistema colegial vigente para las oficinas de farmacia “no es lógico porque no se entiende que para abrir una farmacia el propietario tenga que ser farmacéutico. Es como si el dueño de un restaurante tuviera que ser cocinero”.

Una de las consecuencias directas de la aplicación de este anteproyecto de ley, ya avanzadas por las patronales de farmacia, es el perjuicio para la población por una pérdida de calidad en el sistema sanitario. Esta tesis cuenta con el respaldo tanto del Ministerio de Sanidad, que asegura que “gracias a este modelo se garantiza que la farmacia es uno de los establecimientos sanitarios más cercano a los ciudadanos”, algo en lo que coinciden los principales grupos de la oposición.

A este respecto, Martínez Olmos precisó que “desprofesionalizar un servicio público, y más la salud, va en contra del interés general de los ciudadanos”. Por su parte, Llamazares ahondó en la crítica al asegurar que “parece una barbaridad lo que ha planteado Economía ya que rompen el carácter colaborador de la estructura de farmacia con el SNS y lo convierte en un instrumento puramente comercial”. En este sentido, el portavoz de Sanidad de Izquierda Unida precisó que la maniobra del Ministerio de Economía solo acarrearía “la desprofesionalización, la conversión del fármaco en un productos de mercado y sus consecuentes enormes dificultades de integrar la política farmacéutica en la sanitaria”.

Rescoldos de Bruselas

El texto presentado ha provocado, además, una sorpresa mayúscula al repasar la historia reciente. Tras años de lucha y oposición en Europa ante la intención de Bruselas de liberalizar la Farmacia, es ahora el Ministerio de Economía el que rescata las tesis continentales y las traslada al debate nacional. “El euromerkel ha vuelto a vencer como ya lo hizo con el mercado de trabajo o con la misma sanidad al adoptar nosotros el sistema germano”, aseguró Llamazares.

Sin embargo, desde Economía se justifica la decisión por la necesidad de reforma que marca la Directiva Europea de Servicios 123/2006/CE, más conocida como Ley Ómnibus. Esta tesis no ha sido compartida por el Ministerio de Sanidad, que recuerda que “España ha defendido este modelo de oficina de farmacia en el marco de la Unión Europea, y ésta ha avalado la accesibilidad, funcionalidad y garantía de servicio al ciudadano del mismo”, dicen.
http://www.elglobal.net/elglobal/articulo.aspx?idart=712241&idcat=783&tipo=2