¿Manipulan los estudios científicos las farmacéuticas?

 

La pregunta acerca de si manipulan los estudios científicos las farmacéuticas viene al caso de la publicación de un artículo en el que se afirma que sí, que se manipulan dichos estudios para obtener unos resultados irreales que le proporcionen a dichas empresas farmacéuticas una falsa base científica para sus campañas de marketing. El artículo (traducido) y originalmente publicado en el prestigioso diario The Guardian viene a decir que:

Gracias a la manipulación agresiva de las compañías farmacéuticas y la pasividad de los reguladores, los médicos frecuentemente no saben que en la mayoría de los ensayos clínicos las drogas se demostraron ineficaces (o perjudiciales). En estos casos, las farmacéuticas presentan sólo los resultados positivos, incluso si son parciales. Como resultado, los médicos, incluso aquellos que hacen sus deberes y prestan mucha atención a los ensayos publicados, examinando cuidadosamente su metodología, terminan prescribiendo medicamentos inútiles e incluso perjudiciales.

Es decir, que no solo indica que se manipulan los estudios científicos, sino que además acusa indirectamente a la industria farmacéutica y las autoridades que deberían velar por el cumplimiento de las normas de estar proporcionando medicamentos que pueden perjudicar a algunos pacientes.

Para justificar estas graves acusaciones, el estudio indica que:

Un estudio de 2010 de las universidades de Harvard y Toronto mostró que “el 85% de los estudios financiados por la industria fueron positivos, pero sólo el 50% de los ensayos financiados por el gobierno lo fueron”; y en otro análisis, ensayos financiados por la industria de las estatinas “tenían 20 veces más probabilidades de dar resultados a favor de la droga testeada”.

Y añade:

Es más, cuando los científicos dan la alarma sobre esta práctica criminal que amenaza la vida, las compañías farmacéuticas dañan su reputación y les acosados, como ocurrió cuando científicos daneses publicaron un estudio crítico de los ensayos financiados por la industria en el Journal of the American Medical Association. Después de la publicación del estudio, Lif, la asociación danesa de la industria farmacéutica, pidió que se investigara por mala conducta profesional a los investigadores, a pesar de que no pudo aportar ninguna prueba de la supuesta mala conducta. Aunque los investigadores fueron absueltos de las acusaciones, se les dío a sus empleadores copias de las acusaciones de deshonestidad científica.

El interesante artículo es un resumen del libro Bad Pharma que el autor, Ben Goldacre, ha publicado acerca de sus investigaciones en este tema.