La decadencia del I+D de la industria farmacéutica

En la inversión I+D es donde debe erigirse el baluarte del progreso de un país. Especialmente en uno que quería huir de la dependencia del ladrillo, como es el caso de España. Sin embargo, las medidas de contención del gasto que se han venido tomando desde el año 2010 están acabando con ella. Porque, según los datos del informe anual que la patronal de laboratorios Farmaindustria ha publicado esta semana, es la primera vez que dicha inversión cae por debajo de los 1.000 millones de euros desde 2007. En concreto, según se desprende del documento en cuestión, la inversión en el sector farmacéutico fue de 974 millones de euros, lo que significa, un 5,3 por ciento menos que el año anterior. De este dinero, la principal partida del gasto (470 millones) la dedicaron a ensayos clínicos y más de 137 millones de euros fueron invertidos en investigación básica. Y no sólo este área va a la baja, sino que el empleo también está sufriendo daños colaterales. «Los fuertes ajustes que está sufriendo el mercado farmacéutico están terminando por afectar el esfuerzo de las compañías en I+D, así como al empleo que dedica el sector a estas tareas» argumentan desde la patronal. En 2011, 4.490 personas trabajaban en las compañías farmacéuticas en este campo (un 4,2 por ciento menos que el año anterior), «lo que supone el nivel más bajo desde el año 2006», tal y como se desprende del análisis. Y eso que se trata de un personal cada vez más cualificado ya que cuatro de cada cinco empleos en I+D corresponden a titulados superiores.

Ante la crítica situación actual, lo que se ha detectado en el informe es que cada vez están cobrando más peso las colaboraciones externas con otras empresas. Esto es, los contratos de investigación con hospitales, universidades y centros públicos. De los 415,7 millones de euros invertidos, la mayor parte tuvo como escenario Cataluña (85,8 millones); Madrid (82,9 millones); Andalucía (31,6 millones); y Valencia (28,6 millones). Por el contrario, las que menos fueron La Rioja (un millón),  Murcia (2,6 millones); Navarra (2,9 millones) y Canarias (3,2 millones).

Apuesta «bio»
Ante el difícil entorno en el que se haya inmerso el sector, una de las grandes apuestas es la biotecnología. Y los expertos lo tienen claro, ya que, el 70 por ciento la emplea en las fases de investigación clínica de fármacos. Las más empleadas son, concretamente las proteínas recombinantes, el análisis de expresión génica y el genotipado SNP. Además,  de ellas, el 58 por ciento son propias, mientras que el resto se obtienen a través de colaboraciones o adquisiciones de reactivos comerciales.

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