Las farmacéuticas chinas podrían dedicarse a investigar sobre enfermedades ignoradas por las compañías occidentales

Con la contínua transferencia de conocimiento de las compañías occidentales hacia empresas de externalización en Asia, no es difícil imaginar que algún día estas empresas “complementarias” puedan acabar desarrollando sus propios fármacos.

Editor: Lety Du
14:15:50 2012-06-26

(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Muy atrás quedan ya los días en que las principales compañías farmacéuticas gestionaban la totalidad de la cadena de valor, desde el descubrimiento de los fármacos y su desarrollo, los ensayos clínicos, la fabricación, la promoción en el mercado y la distribución.

Las compañías líderes en el sector, como Novartis, Eli Lilly, Pfizer y GlaxoSmithKline, se hallan en un proceso continuado de externalización por todo el mundo de las actividades que más mano de obra y tiempo necesitan.Varias empresas de investigación o fabricación por contrato se ofrecen como proveedoras de servicios a bajo coste, capaces de reducir el tiempo y los costes generales de un fármaco, desde su desarrollo hasta su fabricación.

Como era de prever, en los últimos años muchas organizaciones de externalización de servicios han surgido en Asia –China, Singapur e India, principalmente-, países donde abundan los doctorados en biología y química y los niveles de participación de pacientes en los ensayos clínicos son elevados, los costes laborales bajos y las ventajas fiscales generosas.

Con la contínua transferencia de conocimiento de las compañías hacia las empresas de externalización, ¿qué panorama presentará la industria en una década? Si las compañías farmacéuticas líderes desean mantener sus ventajas competitivas, ¿cómo deberán actuar?

Más que un nuevo fenómeno, la actual tendencia de la industria se sitúa muy en paralelo con lo que ya ha ocurrido con el sector de los ordenadores personales. Dada la arquitectura modular abierta de los PCs, los fabricantes contratados en Asia han sido capaces de ir más allá de un sistema integrado y complejo y proveer a las marcas informáticas occidentales con subsistemas como placas madre, lectores de CD-ROM, monitores, teclados y ratones.

Transferencia de conocimiento

Inicialmente, estos fabricantes contratados sólo podían ensamblar los componentes más sencillos según las especificaciones. Pero mediante la colaboración con las firmas occidentales de ordenadores, estos fabricantes se han beneficiado de una transferencia contínua de conocimiento.

Con el tiempo, han ido asumiendo responsabilidades adicionales en el diseño de los productos y la obtención de componentes, implicándose más aún en la fase de diseño de los computadores.

Las empresas occidentales de PCs, tras deshacerse de las operaciones que les aportaban menos beneficios, se han concentrado en el márketing y la medición de rendimiento para los controles de calidad. Dell, por ejemplo, invierte muy poco en investigación y desarrollo (I+D) de aspectos mecánicos y electrónicos; depende de los fabricantes contratados para innovar en la próxima generación de aparatos.

Aunque las farmacéuticas podrían no seguir estos mismos pasos dirigidos a concentrarse exclusivamente en las ventas y el márketing, la expansión de la transferencia de conocimiento hacia las empresas contratadas, especialmente en Asia, causará un irrevocable vuelco en la industria.

Mayores beneficios

Con el objetivo de obtener mayores beneficios, las empresas de externalización siguen integrando verticalmente, con el fin de proporcionar una mayor gama de productos. Las ‘joint ventures’ y adquisiciones abundan, como la alianza estratégica entre PPD y CMIC en Japón, la fusión de GNI, con sede en Tokio, y Genomics, de Shanghái, la adquisición de AppTec por la farmacéutica shanghainesa Wuxi o la inversión de los laboratorios pekineses Venturepharm en Commonwealth Biotechnologies.

Los servicios ofrecidos por estas organizaciones de externalización incluyen el desarrollo, formulación y fabricación de fármacos, la gestión de los ensayos clínicos, el control de seguridad, los ensayos preclínicos, toxicología, procesamiento de muestras y otros servicios complementarios.

Con el desarrollo de sus capacidades, no es difícil imaginar que algún día estas empresas de externalización puedan acabar desarrollando sus propios fármacos. Sin embargo, a diferencia de la producción de PCs, la investigación sobre medicinas está geográficamente fragmentada en regiones con distintos tipos de enfermedades.

Enfermedades específicas

En China, por ejemplo, existen mecanismos específicos de enfermedades. En la región, el cáncer de estómago y de hígado es mucho más prevalente, con distintas etiologías, lo cual conlleva diferentes “vacíos” en los que la investigación farmacológica puede especializarse. Y, lo que es más importante, los tratamientos de enfermedades comunes en los países emergentes suelen ser a menudo considerados como “poco rentables” por las compañías farmacéuticas establecidas, debido al nivel adquisitivo de la población y las disposiciones institucionales correspondientes.

En consecuencia, enfermedades infecciosas como la hepatitis, tuberculosis, sífilis, disentería, gonorrea y la enfermedad de pies y boca, son aún son frecuentes en China, a pesar de que existen conocimientos científicos sobre cómo tratarlas.

Para una gran farmacéutica, comercializar a gran escala regímenes de tratamiento y prevención para estas enfermendades es mucho menos lucrativo que dedicarse a enfermedades más presentes en el mundo occidental.

El hecho de que organizaciones caritativas como la Fundación Bill & Melinda Gates sean necesarias para financiar el desarrollo de una serie de vacunas y fármacos para las comunidades empobrecidas de África pone de manifiesto la amplitud de este fenómeno.

Sin embargo, para una empresa de externalización china, el ascenso en la cadena de valor para desarrollar este tipo de medicamentos, a menudo ignorados, puede ser comercialmente atractivo, debido a la diferencia en la estructura de los costes en estas compañías y los modelos de negocio. En otras palabras, las compañías emergentes están motivadas a llenar este nicho del mercado.

Sin embargo, a largo plazo, es poco probable que estas empresas compitan directamente con las compañías ya establecidas del sector por el mismo mercado, ya que, a diferencia de otros productos, la tipología de las enfermedades varía en gran medida según las regiones geográficas, una variación que persiste debido a las distintas condiciones de clima, dieta y estilos de vida.

La industria farmacéutica podría ser uno de los pocos casos en los que las firmas ya establecidas y las recién llegadas puedan coexistir de forma “pacífica”, cada una especializándose en la investigación de sus respectivos mercados nucleares, lo cual constituye una buena noticia para todos. (Por Howard Yu –Shanghai Daily)