Escasean medicinas en Grecia porque los laboratorios logran poca rentabilidad

Hospitales y farmacias no pueden abastecerse por los altos precios

Atenas, 6 de junio. El mercado de los medicamentos en Grecia padece la debilidad de los circuitos económicos y financieros generada por la crisis, que se expresa en una pronunciada escasez, debido a la poca rentabilidad obtenida por los laboratorios farmacéuticos.

A las compañías farmacéuticas ya no les interesa vender en Grecia, donde hospitales y farmacias están endeudados, declaró Kostas Lourantos, presidente de la unión de farmacias de Atica, que incluye Atenas, donde vive 40 por ciento de los griegos.

Unos 160 tipos de medicamentos, desde antibióticos a antidepresivos, escasean en las farmacias de Grecia, donde en otro tiempo el precio de los medicamentos era especialmente bajo con respecto a otros países.

Con un crédito paralizado y escasa rentabilidad, las multinacionales farmacéuticas están reacias a vender en Grecia. Es el caso de Roche, Bayer, Novartis o Sanofi, enuneró Lourantos.

Los pacientes que sufren enfermedades graves como cáncer o esclerosis en placas tienen enormes dificultades para obtener medicamentos, que se han hecho demasiado caros, y que hospitales y farmacias no pueden comprar, destacó Vassiliki Kalyva, una trabajadora del ramo farmacéutico en el centro de Atenas.

Con nuevas elecciones programadas para el 17 de junio, Grecia está dirigida por un gobierno interino que sólo administra los asuntos generales, donde el comercio se asfixia en medio de los temores de una salida de la eurozona.

Después de dos años de austeridad, las empresas se enfrentan a la casi ausencia de créditos de los abastecedores y de los bancos.

Las importaciones se hacen a cuentagotas. Las sociedades extranjeras piden pagos adelantados, por temor a que los créditos que otorgan no puedan ser pagados. Además de las dificultades de abasto vinculadas al crédito, las farmacias no logran obtener el rembolso de los créditos acordados con el organismo de salud, Eopyy, en plena tormenta financiera.

Periódico La Jornada
Jueves 7 de junio de 2012, p. 29