Persisten problemas para el suministro de medicamentos

“Parte de las fallas que existen están vinculadas a la imposibilidad de disponer el medicamento por los problemas de las divisas”, afirmó un empresario vinculado al sector farmacéutico. Agregó que la traba de las divisas no solo frena la importación de productos terminados, sino que también incide en la dinámica de la industria nacional.

ROBERTO DENIZ |  EL UNIVERSAL
lunes 11 de junio de 2012  12:00 AM

La escena se sigue repitiendo. Consumidores asisten a las farmacias y el medicamento que buscan no está disponible. Glucofage y Euthyrox son dos de los productos que encabezan la lista de los que más escasean en el mercado, pero no son lo únicos.

Aunque desde hace algún tiempo el abastecimiento de productos farmacéuticos es irregular, las fallas se han agudizado este año. Al rezago de precios que el sector viene reclamando desde hace años, se le sumaron los retrasos en la liquidación de divisas por parte de Cadivi.

“Parte de las fallas que existen están vinculadas a la imposibilidad de disponer el medicamento por los problemas de las divisas”, afirmó un empresario vinculado al sector farmacéutico, que prefirió reservar su identidad.

Aseguró que desde la reunión celebrada en la Vicepresidencia de la República hace un mes con integrantes del Ejecutivo nacional para discutir el tema de los dólares, prácticamente no ha ocurrido ninguna mejora. “No hay nada sustantivo. Las liquidaciones no son uniformes, se esperaba que empezara a normalizar la situación, pero no hay una explicación formal”, agregó la fuente consultada.

En el encuentro celebrado el pasado 23 de abril las autoridades reconocieron las demoras para autorizar los pagos de divisas que ocurrieron en los primeros meses del año y se comprometieron a realizar un “plan de trabajo” para evitar un problema de desabastecimiento.

Casi dos meses después el panorama lejos de aclararse se ha agravado. En abril algunos cálculos del sector estimaban que la deuda de los fabricantes de medicinas y de los laboratorios con sus proveedores en el exterior era de 800 millones de dólares. Hoy esa estimación apunta a un monto de 1.500 millones de dólares, ya que ha habido algunas liquidaciones pero las empresas siguen aumentando su deuda con nuevos pedidos de mercancía.

“El mercado no está desbastecido pero hay fallas importantes. El Gobierno tiene que medir las consecuencias, no sabemos por qué no hay más aprobaciones. Sería interesante saber qué está pasando”, insistió el empresario.

Agregó que la traba de las divisas no solo frena la importación de productos terminados, sino que también incide en la dinámica de la industria nacional ya que si todos los insumos no están oportunamente en el país se limita la dinámica de producción.

Si persisten las dificultades con la asignación de divisas las empresas se exponen a que los proveedores internacionales se nieguen a despachar nuevos productos hasta que no se les cancele la deuda. “La situación es crítica. No sabemos si vamos a estar en esta situación todo el año”.

Rezago de precios

La congelación de precios de un 30% de los productos que se comercializan en el mercado local es el otro factor que incide en el abastecimiento de productos. En 2003 el Ejecutivo nacional congeló el precio de ese lote de fármacos y desde entonces no ha permitido realizar ningún ajuste.

Medicamentos como el Glucofage y el Euthyrox entran en esta categoría. “Esos medicamentos están siendo subsidiados por los laboratorios. No se pueden reponer los inventarios si ni siquiera se cubren los costos de reposición”, explicó otro empresario, que también prefirió mantener el anonimato.

En los distintos encuentros con miembros del Gobierno nacional las empresas del sector farmacéutico han insistido en la necesidad de que se revisen unos precios que tienen anclados nueve años, pero las autoridades no han aprobado ningún ajuste.

Desde el sector aseguran que los productos congelados no han desparecido del mercado totalmente, pero sí reconocen que se ha reducido la cantidad de presentaciones de los mismos.

Adicionalmente señalan que desde finales del año pasado el Ejecutivo nacional ha restringido más la posibilidad de aumentar el resto de productos, situación que limita aún más el margen de maniobra de las empresas.

Según explican, el ministerio de Comercio ha entregado esa responsabilidad a la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop), pero el nuevo organismo no ha oficializado ajustes. Desde hace meses las autoridades de la Sundecop indicaron que analizarían las estructuras de costos del sector, pero hasta la fecha eso no ha ocurrido.

rdeniz@eluniversal.com